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ABREN PEÑISTAS LA GUERRA EN LA INTERNA DEL PRI

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FOTO ESPECIAL

AMBIGÚ

*Como a Ochoa, “habilitan” militancia y activismo a Narro

* El valemadrista López Obrador

Por Martha Elba Torres Martínez

Como en su momento (2016), a Enrique Ochoa los peñistas le “aparecieron” militancia priísta mayor a 10 años –declaró el integrante de la Comisión Nacional de Procesos Internos, el michoacano Víctor Manuel Tinoco Rubí, que él mismo le firmó la credencial en los 90s-, hoy al doctor José Narro le tienen aparentemente salvados los requisitos para registrarse como precandidato a la dirigencia nacional del PRI: acreditar carrera de partido y militancia “fehaciente” de 10 años y haber desempeñado cargo de dirigencia partidista.

Seamos francos y francas. Ni uno ni lo otro. Pero es la punta de lanza de los peñistas que van por las candidaturas de las elecciones intermedias y para 22 gubernaturas que se renuevan en 2021.

De acuerdo al Estatuto, se consideran dirigencias de partido, la nacional, estatales, municipales y jefe de seccional, lo que no correspondería a una Asociación Civil que es el caso de la Fundación Cambio XXI, que presidió el doctor Narro, solo de mayo a diciembre de 1993.

Aporta luz a las indagaciones sobre el “priísmo” de quien fuera secretario de Salud en el gobierno peñista, un artículo de Jorge Zepeda Patterson en El País, de marzo de 2017:

“El PRI de Enrique Peña Nieto no tiene un precandidato con posibilidades de competir en las urnas ante Andrés Manuel López Obrador, el líder de la izquierda. Los sondeos de intención de voto, incluso, delegan al partido en el poder al tercer sitio en las preferencias electorales.

“Las fichas que Los Pinos puso sobre la mesa para perfilar como posibles candidatos, simplemente no cuajaron o resultaron fusibles quemados. Luis Videgaray (exsecretario de Hacienda y ahora poderoso canciller), Aurelio Nuño (secretario de Educación) y José Antonio Meade (actual secretario de Hacienda) fueron perdiendo posibilidades por una razón u otra. Todos ellos serían hoy una fórmula condenada a la derrota en una boleta electoral.

“El mejor situado de los precandidatos originales es Miguel Ángel Osorio Chong, secretario de Gobernación y gran rival de Luis Videgaray en el Gabinete. (…) Pero la rivalidad y el encono nunca deben ser subestimados. Bajo la consigna de hacer cualquier cosa antes que entregar el poder a Osorio o a López Obrador, Videgaray ha encontrado una opción fresca: José Narro, secretario de Salud y ex rector de la UNAM. (…)

“Narro ha logrado forjarse una imagen de académico gracias a su larga trayectoria en la UNAM, pero en realidad es un político de oficio. En el pasado fue subsecretario en Gobernación y en Salud, y fungió como presidente de la Fundación Siglo XXI del PRI, instituto ideológico del partido. En suma, Narro es un priista para los priistas, pero no lo es para la población abierta”.

Y nuevamente Narro Robles es la carta que jugara Videgaray, Aurelio Nuño y Enrique Ochoa, curiosamente en alianza con el ala ruda de Emilio Gamboa, Manlio Fabio, Pepe Calzada y curiosamente, Miguel Ángel Osorio Chong.

El propósito es evidente: más que reconstruir al maltrecho partido, lo quieren como escudo de protección para seguir lucrando, conseguir puestos, defender sus causas y velar por sus intereses.

Enrique Peña es el emblema de la corrupción y por eso su candidato perdió. El gran costo que tuvo que pagar el Institucional, es que hasta al más humilde y modesto militante, lo marcaran de corrupto, cuando fueron los de arriba los que amasaron las grandes fortunas.

No dudo que el ex rector de mi Universidad sea un hombre probo. Pero si de quienes están atrás, y harán todo, lo más sucio, con tal de quedarse con la dirigencia nacional y las candidaturas de las 22 gubernaturas que se renovarán en 2021, año de elecciones intermedias.

Pero sin militancia no hay partido. Y el anhelo de democracia interna enfrentará su mayor prueba desde 2001, al elegir por voto directo, a su dirigencia nacional…

                                                                              ***

Aun así, no deja de intrigar que el doctor Narro, este dispuesto a engañar con una militancia “fehaciente” de 10 años, que no tiene. Pudo ser presidente de la Fundación Cambio XXI en 1993, como uno de esos anhelos de Luis Donaldo Colosio de vincular a la comunidad académica con el partido. Pero al ex rector universitario solo se le vio en el PRI junto al peñismo. Igualito que con Ochoa Reza y hay que ver cómo le fue al tricolor.

Una intensa búsqueda en Google sobre alguna actividad como presidente de la Fundación, algún discurso perdido que alguien por ahí pudo subir, y nada. Vamos ni en la Wiki, pude encontrar algún registro del activismo “fehaciente” de Narro Robles en ese partido.

Pero hay que leer con mucho detenimiento la convocatoria lanzada esta semana, porque si el 22 de junio, entre las 10am y 2 de la tarde solo se registra una fórmula –hombre/mujer o al revés-, se cancela la votación programada para el 11 de agosto.

Es la apuesta de los peñistas: negociar una candidatura única. Y el plan B: abortar la consulta directa a la militancia. Ya iniciaron la guerra con las declaraciones de ayer del doctor Narro, en contra del proceso interno y del aspirante mejor posicionado entre la base militante.

Cuestionó la convocatoria que le exige militancia y dirigencia de partido comprobada y acusó “simulación” para favorecer a Alejandro Moreno, quien cumple con los requisitos, fue dirigente juvenil, municipal y estatal y de todos los gobernadores priístas es el más popular. Los misiles traen en la punta, una supuesta intervención del presidente López Obrador para favorecerlo.

La guerra iniciada por los peñistas, es un sabotaje al proceso abierto, pero en el ínter, y en paralelo las negociaciones con quienes levantaron la mano: Ulises Ruiz, René Juárez, José Ramón Martell e Ivonne Ortega, ¿a qué lado se arrimarán? Ya lo veremos. Pero no veo más que dos en la contienda…

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Al cierre de esta entrega, las encontradas video columna de Martha Solís y de José Luis Camacho de anteayer en SDPnoticias, seguían causando escozor. La primera daba por un hecho la salida y Olga Sánchez de la Segob y el arribo de Marcelo Ebrard. El segundo la desmintió. Pero no es raro en el director del medio, Federico Arreola, que juegue a dos bandos y opere en su sección de opinión con contracolumnas por encargo o las llamadas quintas columnas con seudónimos como la de “Jane de la Selva”.

La argumentación de la tocaya es convincente. El Presidente otorgó poderes plenipotenciarios a Marcelo en el tema migratorio y de seguridad nacional, e hizo un lado a la titular de Segob. Por dignidad –si le queda siquiera una pizca-, Olga se tiene que ir, y mejor disfrutar sus millones y a sus nietos.

En siete meses, tres crisis: la gasolina, servicios de salud y la más complicada, porque se la detonó nada menos que el presidente de Estados Unidos, aunque el que la provocó fue el mismísimo Amlo al abrirle los brazos a los migrantes. Pues ahora que México se declare “tercer país seguro” y cualquiera persona del mundo que pretenda solicitar asilo en EU, podrá venir aquí a realizar su trámite, con la garantía de toda asistencia gubernamental.

López Obrador esta decepcionando a sus votantes. Eso es una realidad que ya no podrá disfrazar más su aparato mediático y discursivo.

El morenista Porfirio Muñoz Ledo, presidente de la Cámara Baja, es el mejor ejemplo desde su discurso en Tijuana y en el debate del tema migratorio. Ve a un Presidente doblado por Estados Unidos y sí que le dolió a millones de mexicanas y mexicanos.

Los días también están contados para el demócrata y nacionalista Muñoz Ledo y veo inminente su “licencia” como diputado federal. Pero se quiere retirar con honor, como lo hizo Germán Martínez.

Y escribía siete meses de desgobierno y López Obrador no reacciona. Ayer en su discurso mañanero se emuló ahora con el general Cárdenas del Río, que asiló a 20 mil españoles. Pero es que no razona ni nadie se atreve a aclararle los contextos históricos, fundamentales en el análisis metodológico de los fenómenos sociales.

No es lo mismo huir de una guerra civil, como fue el caso de los españoles, como ahora los centroamericanos cuyo fin es Estados Unidos y no México. El general recibió a 20 mil y Amlo tendrá que alimentar, dar vivienda y trabajo –aunque sea temporal- a cientos de miles. En 1940, nuestro país tenía 22 millones de habitantes, hoy somos 124 millones sometidos a la “austeridad republicana” que frena toda posibilidad de progreso, que ha echado a la calle cientos de miles de trabajadores y ha suprimido la seguridad social.

Se conduele López Obrador por los 150 mil hijos e hijas de los migrantes centroamericanos, pero se hace tarugo con los más de 3.2 millones de pequeños y jóvenes connacionales que trabajan todos los días para ayudar a sus familias. Sus mentiras mañaneras rápidamente son desplazadas de los espacios mediáticos por la cauda de asesinatos y secuestros.

Pero –con todo respeto- le vale madre al Presidente. Esta feliz porque vivirá junto con su familia, entre el esplendor de Palacio Nacional…

Fuentes:

PRI (8 sep 2017) “Asamblea Nacional Extraordinaria. Estatutos. Consulta: 12 jun 2019. Recuperado en: http://pri.org.mx/SomosPRI/Documentos/Estatutos2017.pdf

PRI (10 jun 2019) “Convocatoria”. Consulta: 12 jun 2019. Recuperado en: http://pri.org.mx/bancoinformacion/files/Archivos/PDF/34547-1-23_42_37.pdf

Zepeda P., Jorge (8 mar 2017) “Narro al rescate, el priísta que no lo parece”. El País. España. Recuperado en: https://elpais.com/internacional/2017/03/08/mexico/1489011331_987669.html