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AMLO Y SU LIGA DE DEFENSORES DE LAS BUENAS COSTUMBRES

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Foto especial: ciudadanospormexico.org

AMBIGÚ

 

*Militarización; que nadie se queje

*La miseria humana de los tránsfugas partidistas

Por Martha Elba Torres Martínez

¿Quién de mis contemporáneas y contemporáneos nunca disfrutaron aquella película del inolvidable Joaquín Pardavé que tan bien captó un retablo costumbrista del México de principios del siglo XX con la Liga de Defensores de las Buenas Costumbres?

Del título de este filme de 1941, me acordé al escuchar el discurso del Presidente y comandante Supremo de las Fuerzas Armadas, en la celebración del Día del Ejército.

¡Ay, qué tiempos, señor don Simón! cuando López Obrador, todavía el año pasado señalaba al Ejercito Mexicano de asesino y represor del pueblo y que por eso tenía que ser retirado de las calles donde nada más matan inocentes.

Pues este martes 19, en Saltillo, Coahuila, todo fue una declaración de amor eterno, porque “el pueblo necesita al Ejército Mexicano para enfrentar la inseguridad y la violencia. Su participación será decisiva para serenar al país y con ello lograr que haya paz y tranquilidad”.

“En la evolución, el Ejército siempre se ha caracterizado por el respeto a la autoridad civil. En eso también se distingue de otros ejércitos: siempre actuando con lealtad, no sólo la lealtad a los altos mandos, no sólo la lealtad al Presidente, sino la lealtad al pueblo y a la patria. Por eso celebro que estemos aquí iniciando una nueva etapa, porque les necesitamos. El pueblo de México les necesita para enfrentar el grave problema de la inseguridad y de la violencia”.

El Proyecto de Nación 2018-2024 de Amlo decía otra cosa:

“De continuar el Ejército Mexicano en la calles, es necesaria la aprobación de una Ley de Seguridad Interior ya que es impensable que continúe realizando labores de seguridad pública que no le corresponden, sin un ordenamiento legal apropiado”. Ahora no solo le da todo el poder de mando absoluto –él es el comandante Supremo-, sino deja en sus manos la formación e integración de la Guardia Nacional.

Anteayer nada menos, comparó lo que será la Guardia Nacional, con los cascos azules de la ONU.

“Para que se tenga una idea clara: la Guardia Nacional va a ser como el Ejército de Paz de la ONU, que va a tener como fundamento principal garantizar la seguridad pública respetando los derechos humanos y el uso regulado de la fuerza”, explicó.

Pues sí, pero nada más le recordamos que ya son 10 los cascos azules muertos y 25 los heridos, la mayoría graves, como resultado del ataque terrorista en Mali, el pasado 20 de enero. Pero también están documentados más de dos mil casos de abusos sexuales, 300 de estas menores de edad, en las misiones de los cascos azules en diferentes países, en los últimos años.

Como sea, el Presidente está convencido que militarizando la seguridad pública, va a pacificar el país. Él dice “serenar”. Eso es lo que todas y todos deseamos, pero sigue de coordinación se trata y de Mando Único, Michoacán ya tiene camino avanzado.

La coordinación entre fuerzas federales y locales los últimos tres años ha permitido al estado salir de las “cifras negras” de violencia y criminalidad de alto impacto. Donde se prende un foco rojo, ahí esta el grupo de coordinación, que aunque “oficialmente” ya no existe, siguen juntándose y resolviendo con las nuevas autoridades del partido en el poder.

Dos.- Desde enero pasado, el gobernador Silvano Aureoles Conejo ha venido entregando el mando de la coordinación a los militares. Una transición tan tersa que ha pasado casi imperceptible para los radares mediáticos. Por eso, inexplicable que contenida la problemática en este rubro, no nos eche una mano a las y los michoacanos, porque sus nóminas y bonos están dejando desprotegida prácticamente al resto de la población.

Por ejemplo, López Obrador ha obligado –sí, literal- al gobierno actual a pagar hasta el último peso a la CNTE, de las minutas. Unos 3 mil 600 millones de pesos. Para eso, el Congreso está quebrándose la cabeza para ver qué le quita a un sector para echárselo al magisterio. Así, vienen muchos recortes a áreas como salud y seguridad pública, porque son los sectores que más recursos tienen por obvias razones. Pero ni así alcanza. Ya se impactaron las participaciones de este año con los préstamos para que la CNTE se levantara de las vías férreas, pero la cuenta es interminable y se sumará lo de 2019 y luego 2020.

Por eso es importante la controversia constitucional promovida por Aureoles.

Si al estado le toca apoquinar, pues ya nos jodimos para siempre porque el presupuesto solo servirá para pagar bonos y nóminas….

                                                          ***

Pero también me acordé de la película de Pardavé, por la Liga de Defensores de las Buenas Costumbres que nos revela López Obrador para “moralizar” la vida pública nacional.

Desde mediados del mes pasado, a beneficiarios de sus programas sociales se les entrega un ejemplar reimpreso y con el logo institucional, de la “Cartilla Moral” de Alfonso Reyes para promover “un paradigma moral del amor a la familia, al prójimo, a la naturaleza y a la patria”.

Para este mismo año, ya nos prepara una “nueva Constitución”, porque la que tenemos ya esta muy parchada y remendada y es más fácil volverla a redactar que seguir con los cambios para su 4T.

Por eso Amlo y la Liga están bien felices de haber alcanzado en menos de seis meses, la mayoría calificada en la Cámara Baja para sacar fast track, cualquier reforma constitucional, con la última traición de nueve diputados federales del PRD.

De ahí que ya sea hora que los partidos políticos y sus representaciones en las cámaras, se pongan las pilas y legislen sobre los tránsfugas, es decir, que se prohíba la renuncia a una bancada, sean legislaturas locales y federal y se lleven la curul, la charola y la dieta.

Porque primero las y los hacen candidatos plurinominales como es el caso de los michoacanos Carlos Torres Piña, Miriam Tinoco y Erik Juárez, que se salieron del PRD, y de Francisco Cedillo y Wilma Zavala, que dejaron Morena.

Historias como están son recurrentes y extendidas en todos los estados y los únicos que se quedan chiflando en la loma son las bases militantes a quienes ni siquiera las consultan para integrar las listas de representación proporcional, pero eso sí tienen que votar por sus respectivos partidos.

Leí la carta de renuncia de los nueve diputados federales, incluido quien era el coordinador de la bancada, Ricardo Gallardo Cardona, y se me hizo de una miseria humana y política, que da tristeza.

Le reprocharon al PRD que se haya aliado al PRI para el “Pacto por México” ¡hace 7 años! y que no haya postulado candidato presidencial propio en 2018. A ver ¿por qué no renunciaron entonces a sus candidaturas si tan dignos se sienten?

Que “el PRD ha dejado de abrir espacios de diálogo directo entre los militantes y sobretodo con la gente, alejándolo de los valores de la solidaridad y el diálogo. Sin esos valores, ya no es un partido donde yo pueda servir”. Otra vez, a ver.

Vámonos a la Teoría General de Sistemas (TGS) de Ludwing von Bertalanffy y que es la base para todos los campos de estudio no solo de las ciencias naturales –el teórico era un biólogo-, sino de cualquier otra ciencia aplicada a los fenómenos sociales, empresariales y desde luego políticos.

Un partido es un sistema dentro de otro sistema mayor que es el sistema político cuyos subsistemas y componentes se interrelacionan e interactúan no solo entre sí, sino con el medio o entorno, que en este caso sería el megasistema, “la gente”, con la que “ya no hay espacios de diálogo directo”, dicen estos diputados ignorantes –y perdonen el calificativo, porque el que le sigue está más fuerte-.

A lo que voy es que ¿a quién le tocaba ese diálogo de componentes con componentes –militantes y no-? ¿a los diputados con sus electores, al ente abstracto o al mando de control (cibernética) que hoy llanamente no existe? Porque esta Dirección Nacional Extraordinaria ha servido para dos cosas.

Mejor el dirigente estatal perredista en Michoacán, Antonio Soto Sánchez, todos los lunes, rueda de prensa, y el resto de la semana, comunicados. Ya lo vemos hasta en la sopa de letritas. Pero es su papel, entrar a todos los temas de coyuntura.

Pero bueno, lo más lindo, fue el cierre de la carta que leyó Gallardo Cardona:

“Dejo al PRD con profundo agradecimiento por todo lo que pudimos hacer en beneficio de los que menos tienen. Mucho agradecimiento con las compañeras y compañeros con quienes tuve el honor de trabajar a nivel de calle. Mujeres y hombres que no se cansan nunca, que no hay rayo de sol o lluvia que les baje el ánimo, siempre buscando lo mejor para sus vecinos”.

Desde principios de febrero, en columnas se manejó que diputados perredistas estaban por renunciar a la bancada ante la prohibición de votar a favor de la Guardia Nacional. Pues quién sabe quién los frenaría, porque no hay liderazgo y reitero, mando de control, visible en su partido. Que porque les iniciaron proceso de expulsión por apoyar a López Obrador. Pues lo hicieron desde las campañas ¿o no Torres Piña?

Total. Le hace bien al país que se legisle sobre los tránsfugas partidistas…

***

Pero regreso con López Obrador y su Liga por la moral y la decencia, ya es más que evidente que el Presidente no quiere oposición de ninguna índole, sean partidos políticos, empresarios, organismos constitucionales autónomos y organizaciones civiles. Todos y todo es corrupción. Los únicos que no, es él y Morena…