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Asume la Presidencia de Cuernavaca Cuauhtémoc Blanco *Pide un palacio $700 millones para iniciar su reinado de tres años

*En quiebra la ciudad que conquistó a Cortés y enamoró a Carlota y Maximiliano *Como la capital de Morelos, mil alcaldías, saqueadas en el país y sin culpabl

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Foto especial

 

 

POR Joaquín Herrera

CUERNAVACA, Mor. 30 de diciembre (agencia acento) Del campo de la patada a la tromba de la política: Cuauhtémoc Blanco juró la Constitución este medio día como alcalde de la Ciudad de la Eterna Primavera para el período 2016-2018.
En medio de la peor crisis política (el ayuntamiento lo repudia y él amenaza con tarjeta roja regidores) y un virtual estado de quiebra, la capital de Morelos cumple una cita histórica.
Lo de menos es que quede en manos de un alcalde  ayuno de conocimientos de política (no se sabe que haya terminado la secundaria) sino porque incluso apenas ha vivido aquí.
Cuernavaca ha vivido décadas de crisis porque los narcos y policías perversos la han atrapado como reino de los secuestros o violencia callejera armada, que parece ceder.
El ex futbolista –¿será el único responsable del futuro inmediato de Cuernavaca?- denunció en la ceremonia ante una nube de cámaras y micrófonos que, con su victoria como alcalde electo “ganamos los ciudadanos…Estoy orgulloso de representar a los ciudadanos que creyeron en mí. Yo no les voy a fallar”.
Y en un espacio de80m metros cuadrados recalcó “me han puesto muchas trabas, pero aquí estamos. No estoy solo y cuento con cada uno de ustedes, que son el verdadero rostro de la ciudad y es con ustedes con quien voy a trabajar”.
Se sabe que el gobierno estatal y el suyo, no han tenido buenas vibras.

El refugio de incontables residentes millonarios, sitio preferido para el retiro de nobles, líderes mundiales, humanistas (Erick Fromm, “heredero” de Freud, aquí vivió en vísperas de morir en Suiza) y celebridades (como Virginia Fabregas, la emperatriz de la zarzuela)  como refugiados políticos (el Sha de Irán, en los años 70) o santones y trashumantes, está en quiebra en sus finanzas.
Cuernavaca cuenta las horas para que sea el primer minuto del 2016 y entre en su auxilio –virtualmente abierta en canal sobre el quirófano- Cuauhtémoc Blanco con una bocanada de oxigeno:
El último alcalde, Manuel Martínez Garrigós, la dejó en los puros huesos y debe hasta ingresos de aquí al 2030.

Es inimaginable que esté en quiebra esa ciudad que gobernará Blanco. Es la enamoró a Cortés; el palacio del gobierno estatal (se asume heredero del que construyó el Conquistador y heredó a su hijo, Martín Cortes, como ocurriera con el Palacio Nacional, despacho presidencial) donde vivió de 1530 a 1540; desde ahí recibió su nombramiento como Marqués del Valle de Oaxaca.
Cuernavaca, la que atrapó a Maximiliano y Carlota, en la aventura desafiante de la historia, de trágico fin. Preferían esa villa que vio nacer a quienes lo combatieron como ejerció irregular y eran llamados Los Chinacos. Guerrilleros que transmitieron tácticas que algún día sirvieron para expulsar a Francia de Vietnam.

De esos combatientes, un nieto resultó famoso, porque se levantó en armas contra la dictadura de Porfirio Díaz: Emiliano Zapata, es uno de los héroes más populares a casi un siglo de su asesinato.
Cuauhtémoc Blanco se sentará en la sede del poder de Cuernavaca, que no quiso ocupar Zapata.

El delantero del América llega librando su propia guerra: electo bajo la bandera del Partido Socialdemócrata (local) como un virtual enemigo del poder del gobernador perredista Graco Ramírez, un ex guerrillero, que no ha podido eliminar el estigma de estado violento, víctima de policías y traficantes, pero se desmarca del alcalde electo.

Blanco y Graco, enfrentan una especie de batalla de egos. El gobernador, que incluso ha llegado a sugerir ser presidenciable, no soporta que un simple futbolista haya derrotado a su partido, el PRD, y en plena capital estatal. Sí, la que aloja a su palacio de Cortés, que usa de despacho.
Y Blanco, quien ganó a contracorriente, se asume salvador de la política putrefacta que ve en la clase gobernante en esa entidad.

Por eso llega y pide al gobierno estatal un palacio en qué gobernar a Cuernavaca –el ayuntamiento de salida está alojado en un ex hotel Papagayo, no de los mejores de una entidad de balnearios, pero ahora muerta de sed; escasea el agua entubada- y, lógico, algo como unos 700 millones para pagar desde aguinaldos, hasta sueldos y servicios, no solo adeudos a proveedores.
La ciudad que alojó a Alfonso Reyes, maestro de Jorge Luis Borges, Octavio paz y Carlos Fuentes, está en apuros.
La tradición –a pesar de la ley- es que el alcalde saliente no tiene que rendirle cuentas ni a su partido ni a sus electores. Y el que llega se las arregla para iniciar. A excepción de contadísimos casos, no se castigan abusos.
Salvo porque el ex alcalde de esta capital estatal, Manuel Martínez Garrigós, del PRI, fue arrestado, el caso de Cuernavaca, se repite en casi mil alcaldías que cambiaron de manos este electoral año de 2015 y no lleva a media docena de quienes hayan sido sometidos a juicio por desaparecer miles de millones de pesos y sumarse a los nuevos millonarios, en espera de irse legisladores y esperar a repetir en las alcaldías.
La capital estatal que “gobernó” como obispo el célebre Sergio Méndez Arceo, está en apuros. Méndez Arceo fue un controvertido pero singular obispo de Cuernavaca, que supo vincular el pensar y hacer de católicos en justicia social, tal como expresó en un memorable sermón dominical: ‘Me hace hervir la sangre la mentira, la deformación de la verdad, la ocultación de los hechos, la autocensura cobarde, la venalidad, la miopía de casi todos los medios.

Para gobernar Cuernavaca, Cuauhtémoc Blanco quiere que le den de inmediato un Palacio y 700 millones de pesos. Así lo solicitó a dirigentes perredistas su representante, José Manuel Sanz, en un encuentro realizado la semana pasada, publicó hoy el diario Reforma
Sanz, quien fue el promotor de Blanco durante su vida activa como futbolista, es ahora el representante del Alcalde electo de la capital morelense en las tareas de transición, agregó.

En esa calidad acudió con líderes perredistas, entre ellos Jorge Messeguer, a quienes pidió también interceder ante el Gobernador de Morelos, Graco Ramírez, para que sean sustituidos los regidores electos del partido del sol azteca por personas que no bloqueen la gestión municipal de Blanco, expone Reforma

La capital de Morelos, cuenta los minutos para que entre el 2016 y con él llegue un tanque de oxigeno, vía la nueva administración, y salvar lo que queda de autoridad en la Ciudad de la Eterna Primavera.