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AUTOELOGIOS DE SOSA CASTELÁN Y DIPUTADOS NO ACLARARON DUDAS

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 SILOGISMOS

*  Por más de tres horas los legisladores de Morena, afines al jefe político del grupo Universidad, exaltaron las virtudes de la UAEH, y acusaron a la Unidad de inteligencia Financiera de emprender un ataque mediático en contra de Gerardo Sosa; al final, nada quedó en claro

 

Por Antonio Ortigoza Vázquez

Especial de Expediente Ultra

Con una grotesca pantomima en la que participaron los diputados locales de Morena afines al Grupo Universidad, como el ex rector de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), Humberto Veras Godoy, Gerardo Sosa Castelán buscó deslindarse de la investigación sobre presunto lavado de dinero que realiza la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), de la Secretaría de Hacienda, en las cuentas bancarias de esta institución educativa.

Lo que pretendió ser un “ejercicio de transparencia y rendición de cuentas”, como lo señalara la legisladora morenista, Corina Martínez Bautista, se convirtió en una ambigua perorata con fallidos tintes intelectuales. Sosa Castelán terminó enredado en su ignorancia literaria cuando dijo a los diputados que gracias a la excelsitud de académica de la Máxima Casa de Justicia del Estado, “tal vez lleguemos a tener un escritor, un buen día, como el autor de Crónica de una Muerte Anunciada, o como el escritor de la obra Putas de la Noche Triste, y significa que debemos tener escritores a ese nivel, pues de que tenemos historia, tenemos historia, por lo que debemos acercar a través de la Comisión de Cultura del Congreso, más apoyos a la cultura”.

Los integrantes del Congreso que se prestaron a la mascarada ponderaron los alcances educativas de la UAEH y lejos de tomar la calculadora para cuestionar al presidente del Patronato Universitario sobre el asunto de las cuentas no aclaradas a las autoridades federales, exigieron a la UIF, una disculpa pública al estado por acusar a su jefe político de presuntos manejos irregulares y liberar las  cuentas congeladas, según demandó Jorge Mayorga.

En un laberinto de contradicciones, Gerardo Sosa explicó que el máximo órgano de decisión de la universidad del estado es el Consejo Universitario integrado por 110 miembros entre maestros, alumnos, autoridades y dirigentes, siendo presidido por el rector Adolfo Pontigo Loyola. El asunto es que ningún diputado le cuestionó el por qué no era Pontigo sino él, quien acudió al Congreso a dar los pormenores del polémico asunto de incumbencia federal.

Lejos de pedir explicaciones para dejar las cuentas claras, los legisladores de Morena  encabezados por Ricardo Baptista cerraron filas y al puro y añejo estilo priísta, señalaron que las acusaciones vertidas por las autoridades federales obedecían a tintes políticos y mediáticos.

Por más de tres horas, la comparecencia se transformó en una interminable lista de autoelogios donde lo que sí quedó en claro fue que quién manda no únicamente en la UAEH sino en el Congreso del Estado es el desorientado Gerardo Sosa Castelán, quien si bien desconoce la obra literaria del Premio Nobel colombiano, Gabriel García Márquez, es experto en sacar mayores recursos estatales para su feudo personal, como el incremento para este año de 298 millones de pesos al presupuesto universitario.

Y va por más para que un buen día salga de las aulas de esa institución un  talento que escriba una obra de las dimensiones de Las Putas de la Noche Triste (sic).