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Buenas nuevas a México: Caen Trump y el Brexit (salida británica)

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Foto especial

 *Derrumban a Donald 75% de mujeres, 89% de hispanos y 94% negros

*A horas de referéndum, gana el “no” a la salida  británica de la UE

*El mundo cruza los dedos ante amenaza de crisis monetaria

Agencias

CD de México, junio 22/2016 (agencia acento) Dos noticias internacionales dan un respiro a México: 1.- Se derrumba Donal Trump y 2.- En Gran Bretaña, parece perder terreno el Brexit (salida de la Unión Europea) que podría provocar una crisis monetaria mundial y vapulear al peso.
Trump parece entrar a su otoño al iniciar el verano. Al mediar junio, la semana más negra para el precandidato republicano a la Casa Blanca, caía a su más bajo nivel de popularidad:

Trump perdió terreno no sólo entre los votantes que se definen como liberales sino entre los conservadores, conforme a Notimex (13 de junio).

Donald Trump redujo su popularidad entre mujeres republicanas y varones demócratas.

El aspirante presidencial republicano Donald Trump registró esta semana su mayor descalabro de popularidad desde el inicio de su campaña en junio de 2015, al concitar el rechazo de siete de cada 10 estadunidenses, dijo hoy un sondeo.

Según una consulta de The Washington Post y ABC News, Trump alcanzó entre los votantes latinos un nuevo techo histórico de opiniones negativas, con 89 por ciento.

Los porcentajes desfavorables de Trump rebasan por mucho los de Hillary Clinton, a pesar de que la virtual nominada demócrata ha recibido las peores calificaciones en más de dos décadas de vida pública”, observó el diario capitalino.

Clinton recibe opiniones desfavorables de 55 por ciento de los electores estadounidenses, mientras que 45 por ciento mantiene una opinión favorable de la ex primera dama de Estados Unidos.

El nuevo sondeo de The Washington Post y ABC News tomó en cuenta opiniones antes y después de la masacre del domingo en un centro nocturno de la comunidad homosexual de Orlando, en la que murieron 49 personas y 53 resultaron heridas.

Trump perdió terreno no sólo entre los votantes que se definen como liberales sino entre los conservadores, y también redujo su popularidad entre mujeres republicanas y varones demócratas.

Otros dos segmentos de electorado, los votantes independientes y los que carecen de título universitario, también aumentaron sus opiniones negativas sobre el magnate inmobiliario.

En el campo demócrata, Clinton continúa batallando para elevar su popularidad entre los varones, 63 por ciento de los cuales tiene una imagen desfavorable de ella, especialmente entre los varones blancos, donde el porcentaje se eleva a 75 por ciento.

El sondeo del Post fue realizado del 8 al 12 de junio entre mil adultos, con un margen de error de 3.5 puntos porcentuales.

Con un rechazo tan grande de la población, en especial entre sectores que pueden inclinar la elección, como los jóvenes, las mujeres, los hispanos y los afroamericanos, las esperanzas del republicano de convertirse en el inquilino de la Casa Blanca no son nada favorables

El 70% de población, repudia a Donald

Más de dos tercios de votantes estadounidenses tienen una imagen desfavorable del aspirante republicano; 56% tienen rechazo ‘muy fuerte’.
Hillary dispone de 42 millones de dólares para la campaña, según la Comisión Electoral Federal; Trfump cuenta solo con 1.3.

Según datos de un sondeo publicado por The Washington Post y ABC, el 70 por ciento de los estadounidenses tienen una imagen desfavorable del aspirante republicano, y para el 56 por ciento el sentimiento de rechazo es ‘muy fuerte’.
Lo rechazan 75% de mujeres; 89% de hispanos y 94% de negros
Entre el segmento de los jóvenes, la proporción de rechazo sube a un 75 por ciento, entre las mujeres al 77 por ciento, y el rechazo se dispara hasta el 89 por ciento en el sector hispano y el 94 por ciento entre los afroamericanos.

Además, todas las encuestas siguen poniéndolo por debajo de Hillary Clinton en las preferencias electorales, con cifras que van desde los cinco puntos porcentuales, hasta los 12.

Tras la declinación de las aspiraciones de Ted Cruz y John Kasich, a principios de mayo, Donald Trump se convertía en el virtual candidato republicano, doblegando al partido conservador, que se oponía a su nominación.

La forma en que logró arrasar en las internas republicanas, así como su campaña poco convencional, sumado al desgastante camino de Hillary Clinton por la candidatura demócrata, llegaron a situar a Trump más cerca que nunca de su rival demócrata en algunos sondeos.

Sin embargo, la euforia parece que poco a poco ha ido disminuyendo, y aunque Hillary también genera un rechazo en la mayoría del electorado (55 por ciento), el radicalismo de Trump le está empezando a cobrar factura.

Trump se materializó como la antítesis del político tradicional, en un entorno en donde el establishment político ya no conectaba con un amplio sector de la población estadounidense, y fue este factor, aunado a su discurso xenófobo, radical y aislacionista lo que lo impulsó.

Contra todo pronóstico, fue dejando en el camino a figuras políticas republicanas que también aspiraban a la candidatura, como Ted Cruz y Marco Rubio, y, envalentonado por su ascenso, no moderó su discurso, todo lo contrario, lo radicalizó.

Lo mismo atacaba a los migrantes, amenazaba a México con la construcción de un muro, prometía una guerra comercial contra mexicanos y chinos, lanzaba consignas contra el islam, incluso llegó a decir que podía disparar a una persona en la calle y que no perdería votantes por ello.

La fórmula le funcionó, y Trump se quedó con la nominación republicana, sin embargo, ahora tiene por delante una elección presidencial, donde las circunstancias y el electorado son totalmente distintas al universo republicano.

Su discurso no solo no convence al grueso de los votantes estadounidenses, sino que genera rechazo, la opinión pública le es desfavorable, los dueños del capital temen sus medidas económicas aislacionistas y difícilmente se quedarán al margen de la sucesión presidencial.

Trump, sin embargo, ha llegado mucho más lejos de las previsiones que se tenían hace poco más de un año, aún a pesar de él mismo, es ahora el candidato republicano, tan inesperado como contundente, y nadie puede asegurar, que esté totalmente descartado para convertirse en presidente.

Ajustes en el cuarto de guerra

La súbita caída en las encuestas, el fuerte rechazo que genera su discurso y sus formas, han orillado a Trump a realizar ajustes en su equipo más cercano de colaboradores, con el objetivo de llevar a cabo un cambio de estrategia.

El pasado lunes 20 de junio, el vocero de la campaña del precandidato republicano, Hope Hicks anunció en un comunicado que quien fuera el jefe de campaña de Trump, Corey Lewandowski, había sido separado del cargo.

Lewandowski, una figura tan controvertida como el propio Trump, es señalado de ser el principal artífice del ascenso de Trump, su principal operador, y de quien provenía la mayor influencia en el radicalismo de las posturas del republicano.

También ha sido señalado por ser especialmente hostil con la prensa, incluso fue acusado el pasado mes de marzo de haber agredido a una periodista en un acto de campaña, aunque no ha sido procesado por ello.

Con la salida de Lewandowski, se espera que el discurso y la estrategia de Trump se moderen, pues sabe que el elevado tono de su discurso fue efectivo para atraer a un segmento más radical republicano que necesitaba para obtener la nominación.

Pero ahora tiene que enfocarse en ganar un buen porcentaje del voto moderado e indeciso, sin el cual no tiene ninguna posibilidad; convertirse en un candidato serio y creíble, más allá de un aspirante controvertido.

Por otro lado, Trump tiene en su contra la estructura de su campaña presidencial, en primer lugar, el republicano cuenta con un staff de alrededor de 70 colaboradores en su equipo, mientras que Hillary cuenta con más de 700.

Además, los operadores de Clinton cuentan con mucha experiencia en campañas políticas, mientras que la gente más cercana a Trump vivirá por primera vez un proceso electoral de tal envergadura.

Trump, además, aún no ha logrado un apoyo incondicional del Partido Republicano, e incluso se ha planteado, según medios estadounidenses, cambiar los estatutos para la próxima convención republicana en un último intento por boicotear su nominación.

Mientras tanto, Hillary Clinton cuenta con todo el apoyo del aparato demócrata, además de contar con el respaldo de un expresidente, su esposo Bill Clinton y el presidente en funciones, Barack Obama. Bernie Sanders es el único que se resiste, aunque se espera que una vez negociadas sus condiciones, la respalde abiertamente.

¿Se va o se queda Gran Bretaña?

A horas del referéndum para decidir su permanencia o salida de la Unión Europea de 28 países, Gran Bretaña votará sobre su futuro inmediato en las urnas el jueves 23. Al medio día de hoy (tiempo de México y al anochecer en Londres, en vísperas de voto decisivo) todas las encuestas estaban dando señas de  calma, ajenas a la duda.

Una encuesta de la firma The Survation, para el diario The mail on sunday, el domingo había una ventaja de tres puntos a favor de permanecer, con un 45% de apoyo, frente al 42% que se perfila por la salida de la Unión Europea.
La encuesta contratada por el diario The Herald, elaborada por BMG, arrojó ayer que 46% de los votantes respalda permanecer en la UE, contra el 43% optó por la salida.

Esta no es la primera vez que Reino Unido intenta salirse de la Unión Europea, pero sí es la más fuerte.

La iniciativa surgió por parte de partido conservador que para impulsar al entonces candidato David Cameron, prometió que en 2017 se celebraría un referéndum sobre el tema.

Sin embargo, debido a los eventos de terrorismo en Europa, el Parlamento del Reino Unido decidió adelantar la fecha.

En caso de que la población decida seguir en la organización continental, se aplicarían nuevas condiciones de permanencia del país en la unión.

Entre los asuntos que se negociaron está la redefinición de las prestaciones de los hijos de migrantes que viven fuera del país; la limitación de las prestaciones sociales a los migrantes de la UE en los primeros cuatro años de residencia; restricción de la entrada de ciudadanos de países ajenos a la UE casados con ciudadanos de la UE para evitar los matrimonios “arreglados”.

Si ganara la opción del Brexit, el proceso sería tan largo y complejo que podría alargarse hasta 10 años, negociando los términos de la salida, que no están definidos en el artículo 50 del Tratado de la Unión Europea.

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