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CON LA GUARDIA NACIONAL, ¿PARA QUÉ EL EJERCITO Y LA MARINA?

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Guardia Nacional (Foto especial)

*Mano dura de Amlo con los que están al frente de los chingadazos

Por Martha Elba Torres

Apenas el domingo 30 de junio –la víspera del “bailongo” en el Zócalo-, cómo el presidente López Obrador no iba a reconfirmar todas esas representaciones mentales que tiene del México en cambio verdadero. Vio un “Campo Marte” esplendoroso, con esa gallardía y compromiso de 10 mil elementos presentes, de los 70 mil, con que arranca formalmente la Guardia Nacional.

Bueno, por lo menos hasta las 72 horas después.

Les tomó protesta a esos hombres y mujeres dispuestos a garantizar la paz y la seguridad en el país. “Vengo en nombre de la patria, aquí comenzará su valor y patriotismo y estricta disciplina a esta bandera que simboliza su independencia, sus instituciones, la integridad de su territorio y su honor”, dijo el mandatario al tomar protesta, a todos los soldados, marinos y policías federales, disfrazados de guardias nacionales.

Pero el miércoles 3, ya se caía el teatrito que le montó el domingo su gabinete de seguridad. Inició la rebelión de los policías federales que no quieren ser militares y menos perder sus derechos laborales en la institución para la que trabajaban, la renacida Secretaría de Seguridad Pública. E iniciaron movilizaciones al estilo CNTE, y que el presidente López Obrador tanto tolera y es tan condescendiente.

Con los policías, mano dura. Sí, con esos que están todos los días en los chingadazos contra las bandas criminales y no saben si volverán a ver a sus familias, no fue indulgente y desde Palacio Nacional lanzó el contraataque: son corruptos, están podridos y tienen “mano negra”. Si se quieren ir que se vayan… ahí les conseguirán un trabajo de cuidapuertas.

Entonces, una cosa son las representaciones que recrea el mandatario sobre su “realidad” y otra, la realidad real. Aunque me juzguen que uso mal el término.

El caso que es un tema de percepciones.

Todos percibimos la realidad, de acuerdo a nuestros sistemas, entorno y experiencias. Por eso me voy a permitir, también recrear, una de esas reuniones a las 6 de la mañana, del Presidente con su gabinete de seguridad.

-¿Cómo va lo de los policías federales?

-¡Ya nos los chingamos! Es mafia, el líder es un ex secuestrador y Felipe Calderón tiene la mano metida… por eso lo mencionaron para ser su representante. ¡Vea nomás! ¡Señor Presidente!

-¿Y en qué va a parar?

-¡Que se vayan! En fin tenemos a todos los soldados y marinos. Les estamos poniendo el uniforme de la Guardia y con eso se van al interior del país. Mediáticamente todo sigue su curso. ¿Quién les va a preguntar si son militares o marinos?

-No les digo. Son corruptos. ¿Qué tal que matamos dos gansos de un tiro?… digo: ¡pájaros! Nos deshacemos de la Policía Federal y de una vez del Ejército, si ya son guardias nacionales. Los generales que mejor pasen a retiro y ya.

¿Cómo puede el Presidente de la República distinguir entre sus fantasías y la realidad, si el lunes pasado, con todo y lluvia, ve la plancha del Zócalo con unos 80 mil seguidores vitoreándolo? Sí, son muchos. Pero no los 160 mil que reunió el 1 de diciembre de 2018, y que entonces sí, los medios citadinos se atrevieron a revelar la cifra y por eso está registrada.

A López Obrador, nadie con valor, fue para decirle que tuvieron que recurrir a las viejas prácticas de los autobuses, la torta y el refresco, porque si tienen que pagar, no van. Y por eso, apenas se ufanó que no hubo acarreo, y la memetiza en las redes.

Tampoco nadie tiene los arrojos para explicarle que esos 113 mil millones de pesos que dice tiene ahorrados, están malditos por el sufrimiento de miles y miles de familias afectadas por los despidos masivos; que están salados por las lágrimas de los niños con cáncer, los que se quedaron sin su estancia infantil, las mujeres violentadas sin refugio, los pacientes VIH; de la frustración de los jóvenes emprendedores y de los talentos deportivos que prefieren nacionalizarse en otros país para seguir preparándose.

A todos estos damnificados de la austeridad republicana, ahora se les suman las familias de los 36 mil policías federales, que según Alfonso Durazo, nada más son 90 los que están en resistencia. E insisto, son los hombres y mujeres que están en los putazos –como dice mi nieta adolescente-, con el crimen organizado.

A ver, ¿cuántos ninís se reclutaron de la convocatoria que lanzada desde enero, para integrar la GN? ¿Pa´qué? Si por 3 mil 600 pesos hacen como que trabajan?

Y qué bueno que el contraataque contra el movimiento de los PF haya incluido la revelación de los sueldos para restarles apoyo ciudadano, porque el salario más alto de un policía, es de 22 mil pesos, mientras que un guardia nacional gana 18 mil pesos. Además, la antigüedad es un derecho laboral, y si, como dice Amlo, en 18 meses iba a desaparecer la Secretaría de Seguridad Pública, tienen que ser liquidado e incorporados a la nueva corporación. Así las cosas, ¿tienen razón o no en protestar?

Creamos y recreamos realidades en función de nuestras percepciones. Ahí tenemos la más reciente encuesta de Mitofsky: 54 por ciento “cree” –y esta es la palabra clave- que su situación económica mejoró con López Obrador y 48 por ciento que empeoró.

¿López Obrador es un realista ingenuo? Esta corriente filosófica tan despreciada por los cientificistas, planteaba que las cosas existen independientemente de la conciencia, y que son exactamente tal como nosotros las pensamos. Este realismo es propio del niño y del hombre común que ni siquiera se plantea la posibilidad del error en sus conocimientos. Otros teóricos le llaman idealista: existe, solo lo que está en mi cabeza.

Y en la cabeza del Presidente de México solo hay pobres y corrupción. Pero ni todos somos pobres para mendigar un “apoyo” social, y mucho menos todos corruptos…

                                                      ***

Hasta que le escuché algo sensato a Olga Sánchez Cordero, titular de Segob, ayer que le preguntaron de quién podría ser la “mano negra”, a la que se refirió López Obrador:

“Detrás de una manifestación siempre hay intereses legítimos y otros que no son tan legítimos. Yo no puedo decir quién, porque no me consta. Yo fui juzgadora muchos años y como juzgadora yo no puedo prejuzgar, yo necesito las evidencias y necesito la garantía de audiencia y presunción de inocencia antes de poderme pronunciar”.

Y ni el Presidente ni Durazo mostraron una sola prueba contra Felipe Calderón, ni contra el policía federal señalado de ex secuestrador.

Otro elemento de defensa inusitada a los PFs por parte de la secretaria, fue declarar a los medios que el gran problema en la corporación, es el estado de salud de los elementos. ¿Pues cómo los quieren? ¿Cómo los gringos y europeos: altos y con cuerpazo?

¿Cómo diantres un o una policía que arriesga todos los días su vida en los patrullajes u operativos, no padecen enfermedades a consecuencia del estrés como la hipertensión y la diabetes? Tragan donde pueden y lo que pueden, y todavía el pesado uniforme. ¡No manchen! Ni que fueran Robocops…

                                                        ***

LA COMIDILLA

El desaseo del proceso de selección para el cargo de Auditor Superior de Michoacán. Las y los diputados locales siguen usufructuando los cargos a favor de sus intereses personales y de grupos. Dos aspirantes que valía la pena considerar –porque los conozco y se dé su honorabilidad- ya se retiraron: Ramiro Nepita y ayer, Moisés Pardo. Ambos, muy talentosos profesionistas y honestos. Qué pena. Y dice López Obrador que la corrupción ya se acabó. Si, cómo no… De los 100 compromisos, en siete meses, cumplidos 78. ¡Wow!