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CON MARCHAS, SOSA CASTELÁN BUSCA SE DESCONGELEN CUENTAS A LA UAEH

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SILOGISMOS

* El rector Adolfo Pontigo Loyola convocó a la comunidad estudiantil y académica a manifestarse contra el congelamiento decuentas a la máxima casa de estudios, investigada por la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), por presunto lavado de dinero

 

  1. Por Antonio Ortigoza Vázquez

La incertidumbre asedia a la comunidad de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), inserta en las interrogantes especulativas sobre los malos manejos de su patronato y su titular, Gerardo Sosa Castelán.
Y no es para menos. Se espera no sin ansiedad la actuación de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) dependiente del Sistema de Administración Tributaria (SAT), que calificará los presuntos manejos de los recursos de origen federal y estatal.

¿Qué vendrá ahora?

Todos los escenarios prospectivos son posibles. Dado el rejuego viciado de los componentes objetivos y subjetivos de la lucha por el poder político en el estado de Hidalgo, todo puede pasar.
La UIF parece tener argumentos sólidos sobre el presumible lavado de dinero en unas o varias de las cuentas bancarias de la UAEH y esto los refuerzan los mensajes subidos por Santiago Nieto a su red social de Twitter, donde ha dejado helados a las cabezas universitarias. Es predecible que el fallo será negativo para UAEH.
La misma UIF resuelve contar con información importante sobre el manejo de recursos que ha hecho la máxima casa de estudios en cuenta bancarias en el extranjero y de ello deviene que el señor Gerardo Sosa Castelán, haya convocado a una marcha el día de mañana marcha para solicitar apoyo del “presidente López Obrador, frente a los ataques de la UIF”.

Pero para el titular de la UIF considera que existen causas que ameritan una seria investigación, lo cual crea una nueva realidad sociopolítica y, desde luego, jurídica. “Se bloquearon cuentas a personas vinculadas a una universidad por actividades presuntamente ilícitas de corrupción, incluidos casos de conflicto de interés y venta de hidrocarburos. Si hay cuentas que tienen que ver con el pago de nómina, serán desincorporadas de la lista”, escribió Santiago Nieto en su cuenta de Twitter.

¿Moralejas? Muchas. Pero la principal es la del resultado de la investigación por parte de la UIF, fuere cual fuere, disparará la incertidumbre.
Pero persistirá siempre la duda. Quedarán en el fondo de la perplejidad colectiva y en el fuero interno de muchos estratos ciudadanos, cabos de sospecha.

Terciemos acerca de la realidad jurídica. Una actuación de la UIF congruente con la obligación del derecho, la de servir a la justicia, tendría efectos trascendentales.

Esos efectos se reflejarían en la cristalización de antiquísimos anhelos de muchos ciudadanos de a pie: Hacer de Hidalgo un estado de instituciones y no de hombres.

Movido por tales premisas y silogismos, un sistema político democrático debe realizar lo indecible para hacer que prevalezcan precisamente la transparencia e imparcialidad.

Ese es, no huelga subrayarlo reiteradamente, el agente de confianza que mueve las vertientes de la sociedad universitaria que pudieran acudir al logro de un contrato social.

Como estela colateral, un fallo congruente —llamémosle así— contribuiría a que la institución universitaria pudiera arrancar la administración financiera, que es manejada por su Patronato Universitario, de su descrédito histórico.

Ese descrédito tiene por causal la corrupción. Numerosos hidalguenses hemos conocido la pesadilla de muchos que han tratado alguna vez con el poder del grupo universidad.

Así las cosas, ante la petición fallida por parte del rector de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), Adolfo Pontigo Loyola, a una audiencia con el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, para solicitar su intervención por las cuentas congeladas de la institución que efectuó la UIF, mañana la UAEH ha convocado a una manifestación a pie, maquillada con una gran dosis de sumisión. Marcharán el rector, catedráticos, estudiantes y hasta diputados morenistas, para pedir una “petición de apoyo al presidente López Obrador, frente a los ataques de la UIF”.

Las preguntas son: ¿Marcharán en paz? ¿El presidente les prometerá descongelar las cuentas de la UAEH? Todo puede pasar, lo cierto es que ya son semanas de congelamiento financiero en la UAEH y por lo visto a Sosa Castelán y a Pontigo Loyola, no los voltea a ver el Presidente López Obrador.
Todo indica qué la UIF tiene mucha tela de dónde cortar.