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“EL GATO”, RETRATO DE UN ETERNO PROVOCADOR EN LA UNAM

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Un fósil y vividor que vuelve a las andadas

*  Mario Benítez es uno de los perversos pseudolíderes que desde hace décadas pululan en la Máxima Casa de Estudios buscando sacar provecho personal de los legítimos movimientos estudiantiles; los jóvenes deben estar alertas para aislarlos de su lucha

 

 

 

Por Alfredo Desiderio Rojas Lara,

ingeniero egresado de Facultad

de Ingeniería de la UNAM

 

Especial para Expediente Ultra

Respecto al movimiento de la UNAM es  bien cierto que las demandas son muy justas. Pero se debe tener mucho cuidado con los personajes que “dirigen” o pretenden dirigir el movimiento que comienza a gestarse.

Basta con recordar que muchos de ellos ahora son diputados o senadores  y que, precisamente,  salieron de movimientos pasados. Pero hay otros, muy obscuros personajes que nunca, nunca han hecho nada por ningún movimiento social y cuando ven la posibilidad, se suben a la ola en el momento preciso disfrazados de paladines de la justicia.

Tienen un olfato político muy aguzado, son seres perversos. Uno de ellos es Mario Flavio Benítez alias “El Gato”, quien después de ser detenido en la huelga de 1999 en la UNAM, milagrosamente escapó (estilo delincuentes que los agarran y dos horas después andan caminando como si nada por las calles). Ese personaje lo conocí en mi época de estudiante en la Facultad de Ingeniería, donde no solo manipulaba las asambleas para “derrocar al gobierno”, sino que cuando se preveía una solución a la problemática, este personaje intervenía y azuzaba a los estudiantes para alargar el conflicto.

En la facultad de Ingeniería en 1999 hubo dos asambleas, en las cuales se votó un No a la huelga, pero gente identificada con “El Gato”  las reventó y tomó a la facultad a la fuerza. Yo fui testigo de  cómo tomaron la Dirección del plantel; golpearon a todos los que ahí estábamos, incluyendo mujeres y trabajadores; los “estudiantes” que tomaron la Facultad no tenían ningún signo de ser ni siquiera lectores de revistas.

Curiosamente en esa época “El Gato” trabajaba en Luz y Fuerza del Centro y hasta ahora no me explico cómo en horas de trabajo de la empresa, deambulaba por la UNAM. Años después, cuando entro a trabajar también a Luz y Fuerza del Centro, me entero que también el susodicho trabajaba ahí. Y nuevamente y muy curiosamente, cuando estalla el conflicto derivado de la ilegal extinción de Luz y Fuerza, “El Gato”, es uno de los más “ferreos” discursantes en contra del gobierno, pero a la hora de proponer soluciones, este mismo personaje las torpedeaba, sin ofrecer ninguna alternativa, en el SME este tipo es repudiado.

Este individuo no solo es un provocador y revienta movimientos, sino que en su vida ha sufrido ninguna privación económica. Cuando fue el conflicto en la UNAM, su fuente de recursos era Luz y Fuerza del Centro, no tenía problemas de $$$. Y cuando estalló el conflicto en Luz y Fuerza, tampoco tuvo problemas, ya que cobraba y cobra en la UNAM; es decir,  nunca ha sabido lo que es vivir y combatir sin recursos.

Ahora nuevamente se “aparece” en el movimiento de la UNAM -pero también hay quienes lo recordamos muy bien- y muy seguramente pretenderá subirse a la punta de la pirámide con su demagógico discurso disfrazado de asambleísmo democrático para luego sacar representantes de esas asambleas y proponer una asamblea magna donde se discutan un pliego petitorio.

Eso sí, poco a poco van dejando de lado a los verdaderos estudiantes. Este es un llamado para defender las causas justas, pero también para informar a nuestros hijos, estudiantes y conocidos de la UNAM para que tengan cuidado con pseudolíderes como Mario Flavio Benítez alias “El Gato”.