Inicio CDMX D.F. En Condominio * La polémica de los menores infractores ...

En Condominio * La polémica de los menores infractores * Son aleccionados por células del narco

* El erario paga fraudes de Víctor Flores

977
0
Menores infractores o delincuentes en potencia

Por Ignacio León Montesinos/Fotos especiales

Lo que ocurre con mayor frecuencia en la zona metropolitana del Valle de México donde habitan 20 millones de habitantes parece haber quedado al margen de los legisladores que antes de bajar la cortina a la LXII Legislatura  aprobaron reformas para estandarizar la edad penal en el país y el tiempo de reclusión  para sancionar a los menores de edad que participan de manera creciente en delitos como el secuestro, el robo a mano armada y el homicidio.

Lo digo con una profunda preocupación por lo ocurrido en fecha reciente  a un querido amigo y su esposa quienes fueron asaltados con lujo de violencia por un trío de mozalbetes de entre doce y catorce años, en las cercanías de un centro comercial;  mismos que lejos de portar el consabido cuchillo o la navaja, llevaban consigo  armas de fuego calibres .38 y .45.

Cambian armas de juguete por verdaderas
Cambian armas de juguete por verdaderas

De hecho, y como me lo confesó en su lecho de convalecencia mi aterrado conocido, pensó que las armas eran de juguete mostradas  por niños creyéndose  ladrones, pero no era así pues incluso uno de ellos portaba un radio por el que se comunicaba con el resto de sus cómplices. Pensando que podría dominarlos, mi amigo cometió el error de intentar desarmarlos pero uno de ellos, según su propia esposa, sin temor alguno, accionó su arma. Para su fortuna, la presencia de una patrulla ahuyentó a los agresores que no pudieron hacer otra detonación que hubiera sido mortal. La bala calibre .45, interesó una parte del antebrazo sin causar mayor daño que una dolorosa de lesión, atendida en una sala de emergencias.

La esposa de mi amigo, ya había sido despojada de reloj, cadenas y bolso. Y como es de esperarse, a pesar de los esfuerzos de los elementos policiales, los pequeños gangsters huyeron, y andarán por ahí a la caza de más víctimas quienes seguramente confiados en su aspecto de niños, serán sorprendidos como el matrimonio que enfrentó tal pesadilla y que estuvo a punto de ser masacrada, por el rumbo de Iztapalapa.

La Cámara de Diputados aprobó hace unas semanas, por unanimidad en lo general y en lo particular, por 398 votos, la minuta del Senado que reforma la Constitución, a fin de que la federación y los estados establezcan un sistema integral de justicia para adolescentes, buscando salvaguardar sus derechos humanos y procesales.

De acuerdo a lo votado en el Congreso las personas menores de 12 años, a quienes se atribuya que han cometido o participado en un hecho que la ley señale como delito, sólo podrán ser sujetos de asistencia social. El internamiento se utilizará sólo como medida extrema y por el tiempo más breve que proceda, y podrá aplicarse únicamente a los adolescentes mayores de 14 años de edad, por la comisión o participación en un hecho que la ley señale como delito.

Datos de organismos sociales, estiman  que actualmente por lo menos 30 mil menores colaboran con la delincuencia organizada en México, donde el crimen recurre con más frecuencia a pandillas de jóvenes en situación vulnerable para reclutar narcomenudistas o sicarios.

¿Es correcta la lectura que diputados y senadores dieron en la nueva ley que regirá las sanciones a los menores infractores? ¿Son acaso realmente menores infractores o auténticos delincuentes? ¿Se debe castigar con el mismo rigor a un menor que roba un pan o una naranja por hambre al que contribuye a asaltar, secuestrar o asesinar a sus semejantes? ¿Quiénes los dotan de armas y los capacitan a sabiendas de que serán liberados en un corto plazo o enfrentarán penas menores, amparados en su minoría de edad?

Un estudio realizado en 2012 en la Universidad de Guadalajara, bajo el título: “Los Menores de Edad en la Delincuencia Organizada”,  expone a detalle que el clima de inseguridad que se presenta en México, ocasionado por la lucha y control de las drogas de los últimos años ha sido factor detonante para que los cárteles que operan en México, vean en los menores de edad mano de obra rápida de explotar para sus beneficios en actividades ilícitas.

Los investigadores de la U de G, establecieron que es un hecho que el número de adolescentes víctimas del crimen organizado ha aumentado en relación a los índices de violencia en el país, de acuerdo con cifras de la Red por los Derechos de la Infancia en México (REDIM), la cantidad de niños explotados por el narcotráfico asciende a más de  27 mil y el numero de víctimas colaterales es indeterminado.

Y aunque no se tiene la plena certeza, sobre el número de niños involucrados en actividades delictivas del crimen organizado, pues las autoridades no se han preocupado en elaborar estadísticas con cifras oficiales, se hablan de aproximadamente 30,000 niños y niñas que cooperan con los grupos criminales de varias formas y están involucrados en la comisión de 22 delitos diferentes, del fuero común y federal.

Este fenómeno tiene lugar en todo el territorio mexicano, pero la frecuencia es mayor en las áreas más pobres y marginadas, donde las armas, la violencia y las drogas son parte de la delincuencia organizada, que en un momento dado es la única opción que tienen los menores para satisfacer sus necesidades.

No podemos ignorar que  el narcotráfico ha transformado la identidad cultural de muchos menores, insertando sus propias pautas y tendencias delictivas, como el poder económico, la híper valoración de la agresividad, la proclividad a la violencia, auto justificación del recurso a la justicia privada y el empleo de toda forma de criminalidad que sea útil para generar ingresos del narcotráfico. Esto se expresa y refuerza con la mentalidad, actitudes y patrones de comportamiento que se generan al querer ser líder de un grupo criminal, al exaltar los actos de los narcotraficantes y en querer imitarlos. A atizar esta hoguera ideológica de la violencia contribuyen de manera especial los medios como la radio y la televisión.

Los expertos de la U de G, han determinado  que el panorama de los menores involucrados en el crimen organizado en México es ya alarmante, por lo que  hay que distinguir entre las pandillas locales y las transnacionales, que están más organizadas y colaboran con las organizaciones delictivas más importantes.

Los niños en esta situación se limitan al narco-menudeo y la protección de actividades realizadas por el crimen organizado, tomando el ejemplo de la pandilla de la “Mara Salvatrucha” que opera junto con Los Zetas, y en la cual están involucrados aproximadamente 35,000 niños, niñas y jóvenes, otro ejemplo es la M18 que trabaja con el cartel de Sinaloa y tiene alrededor de 8,000 integrantes entre niños, niñas y jóvenes.

Una vez que el menor está involucrado en la delincuencia organizada es utilizado como vigía o informante (halcón), más adelante se dedican al traslado de la droga y cuidan casas de seguridad vigilando que nadie escape, a partir de los 16 años sus actividades son más violentas, ejerciendo el secuestro, el homicidio y la portación de arma, siendo contratados como sicarios, las niñas que se involucran en estas actividades, se emplean en el empaquetamiento de la droga y a actividades menos violentas, pero relacionadas con la delincuencia organizada.

En lo personal, creo firmemente que parte de esta violencia generalizada en el país es producto de un modelo económico que ya no funciona y que nuestra clase política se obstina en mantener, pero el asunto es que en lo inmediato algo debe hacerse para aminorar, en lo posible, el crecimiento exponencial de estos menores infractores o, delincuentes en potencia, pues mientras la edad sea una atenuante para disminuir las penas, el crimen organizado seguirá aprovechando tal situación para reclutar a niños y jovencitos, ávidos de obtener dinero fácil y abundante.

ELEVADOR.- (Al sótano ferrocarrilero).– Indudable que el líder ferrocarrilero, Víctor Flores Morales es fiel exponente  de la descomposición política  por la que atraviesa el país, pues basta releer lo señalado hace unos días en torno a la negativa de los jubilados del riel de seguir aportándole sus cuotas, para que este gangster los califique de

Víctor Flores, los mexicanos pagan sus fraudes
Víctor Flores, los mexicanos pagan sus fraudes

“malagradecidos”.

Vaya cinismo de un hombre que ha amasado una fortuna expoliando a quienes con su esfuerzo y trabajo de décadas le han permitido   darse lujos de un millonario excéntrico y a quienes ha birlado más de 600 millones de pesos, amén de diversos fideicomisos por los que ahora debe pagar el gobierno federal con nuestros impuestos.

Sí, porque sucede que  en vez de exigirle la rendición de cuentas por sus numerosos fraudes, las autoridades siguen  tomando  dinero de los mexicanos, del erario, para proteger a este consumado pillo que se ha eternizado, literalmente por sus pistolas, en el cargo. Aquí  hemos señalado lo absurdo que resulta el que el Estado mexicano siga consintiendo la supervivencia de estas lacras sindicales que han dejado en la miseria a miles de viejos ferrocarrileros en todo el país. Ancianos que no tiene ni para llevarse un pan a la boca porque en este México de las mil y un injusticias, se permite que un personaje como Flores Morales esquilme con toda impunidad a los jubilados ferrocarrileros sin que nadie lo amoneste.

Porque la voracidad de este hampón no tiene límites pues ha señalado que los jubilados tendrán que seguir pagando sus cuotas porque el amparo que les otorgó el sexto tribunal colegiado en materia de trabajo del primer circuito, no es definitivo. Viene a colación la tan promocionada defensa de los derechos humanos por parte de nuestro gobierno, pues sucede que en este ámbito de protecciones institucionales parecen no estar contemplados

Jubilados ferrocarrileros en pie de lucha
Jubilados ferrocarrileros en pie de lucha

los ferrocarrileros jubilados, como tampoco los jornaleros de San Quintín ni los indígenas y campesinos que ahora pelean su derecho al agua. Si de combatir la impunidad se trata, como ha reiterado el presidente Peña Nieto, en estos casos hay abundante tela de donde cortar. Y va siendo hora de que a  Víctor Flores se le haga un traje a su medida, pero con los colores reglamentarios  de algún reclusorio, por supuesto.

Nuestro correo: garrasleo6@yahoo.com.mx

 

 

 

 

 

 

 

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here