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En elección presidencial ¿saltará Francia al vacío, como E.U. ?

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*Votación entre el terror, con final de fotografía, entre 4 opciones
*Lideran dos candidaturas pro Francia sin la Unión Europea
*Coletazo al peso, bolsas y paridad monetaria de todo el mundo

Con información de agencias

CD MX, abril 21/2017 (agencia acento) Entre el terror de un nuevo atentado en París, con Francia en estado de alerta máxima, nunca vista desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, 47 millones de franceses deciden este domingo su futuro.

Al llegar la Hora D, para elegir sucesor al presidente Fancois Hollande, Se cimbra la estabilidad monetaria internacional, a 72 horas de abrirse las urnas, para votar por la presidencia de Francia entre siete opciones.

Europa cruza los dedos porque no progrese la opción de Marine Le Pen, la versión femenina francesa de Trump: sería la que optará por separar a su nación de la Comunidad Europea, en la misma senda de Gran Bretaña, cuyo coletazo seguro afectará a México, con daño colateral.

Con un elevado porcentaje de votantes indecisos, entre 47 millones de franceses inscritos en el padrón electoral, el enésimo atentado cimbró a parís y al menos los cuatro mas populares, pararon su campaña por seguridad y solidaridad con víctimas.
Este evento dará reflectores a Le Pen, partidaria de atajar la millonaria que acosa a Europa, desde Asia y Africa.

Los aspirantes de Marine Le Pen y Jean-Luc Melénchon, que lideran en intenciones del voto, conforme a encuestas, son abiertamente eurófobos –enemigos de permanecer en la Unión Europea- y han puesto al centro de su programa político la celebración de un referéndum para la salida de Francia de la comunidad Europea.

Según encuestas 66 por ciento de los electores franceses está determinado a salir a votar el próximo domingo, la cita en las urnas en la Francia Continental y en ultramar.

A “horas” de que los franceses acudan a sufragar, cuando los atentados han puesto nuevamente a temblar, especialmente a los parisinos, los más castigados en esa nación, cuatro candidatos presidenciales mantienen un empate técnico en los sondeos de intención de voto, presagiando la que podría ser una de las contiendas más cerradas en la historia de Francia.

Lo ajustado de los números, presagia por que una segunda vuelta electoral en mayo entre los dos aspirantes más votados. De pronóstico totalmente reservado, nadie se atreve a determinar al quién sería el próximo poder en el Palacio del Eliseo, al suceder a François Hollande.

Las encuestas ponen a la ultraderechista Marine Le Pen, al conservador François Fillon, al centrista Emmanuel Macron y al izquierdista radical Jean-Luc Melénchon con posibilidades reales de asumir el mando en la Quinta República.

Francia es una república democrática, con un sistema semipresidencialista. Tras la reforma constitucional de 2000, el Presidente de la República es elegido por cinco años mediante sufragio universal directo. El Presidente marca las grandes líneas de la política interior y exterior francesa. Puede disolver la Asamblea Nacional (Congreso) y utilizar, en caso de crisis, poderes excepcionales. También nombra al Primer Ministro y a los ministros del gabinete, lo cuales son responsables políticamente ante la Asamblea Nacional.

El gobierno que éstos constituyen define la política interior de Francia y, en caso que el partido o la coalición que apoya al Presidente, cuente con mayoría parlamentaria, aplicará las orientaciones del Jefe de Estado. En caso de cohabitación; es decir, de mayoría en la Asamblea de una formación política opuesta a la del Presidente en ejercicio, el Gobierno constituido tendrá el rol de definir la política general del país mientras que la Jefatura del Estado se encargará de la representación de Francia en el extranjero.

El Parlamento está formado por la Asamblea Nacional, constituida por 577 diputados, y por el Senado, compuesto actualmente por 331 senadores (346 en 2010) elegido por seis años por sufragio indirecto y siendo renovados la mitad cada tres años (a partir de 2010).
Preferencias

Según el último sondeo dado a conocer por el diario Le Monde el pasado viernes 14 de abril, Le Pen y Macron obtendrían un 22 por ciento de los votos, Melénchon un 20 y Fillon un 19 por ciento, una diferencia dentro del margen de error, y con números similares al de otras encuestas.

Para añadir más incertidumbre al proceso, los sondeos revelan un alto porcentaje de votantes indecisos, que sumado a la poca diferencia que hay entre los cuatro aspirantes reflejan la fragmentación que vive hoy ese país.

La fecha crítica llegó, y la única certidumbre es que no hay nada para nadie. Nada es seguro. Cualquiera de las combinaciones de resultados ya dejó de ser inesperada, y ningún resultado sería sorpresivo.

La importancia de la cita electoral es de suma importancia incluso más allá de las fronteras francesas, pues dependiendo de los resultados, Francia, uno de los pilares de la Unión Europea, podría replantear su relación con el organismo, impactando en la política continental.

Es por ello que muchos especialistas han calificado estos comicios como los más relevantes de todos los procesos electorales que se llevan a cabo en Europa.
Esta cita será también un termómetro del avance del populismo en el continente, y una dura prueba para el proyecto europeo, que enfrenta serios cuestionamientos sobre su viabilidad, y en pleno proceso de divorcio del Reino Unido.

Escenario no deseado

Dos de los aspirantes con probabilidades de llegar a la ‘Gran Final’ en la segunda vuelta –ya inevitable hoy- del próximo 7 de mayo son abiertamente eurófobos, y encarnan el resurgimiento de los movimientos populistas y antisistema en Europa.

Se trata de Marine Le Pen, quien desde hace meses se ha colocado a la cabeza de las preferencias, y de Jean-Luc Melénchon, quien ha tenido un importante crecimiento en las últimas semanas convirtiéndose en una opción real para llegar al Palacio del Elíseo.

La posibilidad de que estos dos candidatos puedan llegar a disputar la segunda vuelta de las elecciones en mayo es el escenario que más preocupa a la comunidad europea y también a los mercados internacionales.

Aunque se encuentran en los extremos opuestos de la doctrina política, Le Pen representando a la ultraderecha y Melénchon a la izquierda más radical, han puesto al centro de su programa político la celebración de un referéndum para la salida de Francia de la Unión Europea.

Además, ambos, desde sus diferencias se han propuesto a romper con el paradigma político de la república francesa e incluso la abolición del actual sistema de gobierno. Son los candidatos de la ruptura.

Si solo uno de ellos llegara a la segunda vuelta, sus posibilidades de acceder a la presidencia se verían minimizadas -sobre todo en el caso de Le Pen- pues sus propuestas radicales podrían unificar a la oposición y volcar el apoyo a su contrincante.

Pero en caso de que se conviertan en los dos candidatos finalistas, las repercusiones son imprevisibles. Los ojos de Europa y del mundo están puestos sobre Francia.

Reina la incertidumbre

Otro de los datos que arrojan las recientes encuestas preelectorales en Francia es un cierto hartazgo de los franceses hacia la clase política, no solo por lo que consideran la mala gestión de gobierno, sino incluso por algunos escándalos judiciales que han salpicado a los candidatos.

A menos de una semana de la primera vuelta de la votación, hay muchos franceses que aún no saben a quién le darán el voto y muchos otros que no piensan ejercer ese derecho.

Los sondeos más pesimistas estiman que pueda presentarse una abstención en los comicios mayor al 32 por ciento, es decir, casi un tercio de los electores franceses podrían no votar lo que sería un récord negativo para la democracia francesa.

El último caso de una abstención similar fue hace 15 años, en los comicios de 2002, cuando Jean-Marie Le Pen y Jacques Chirac fueron los dos candidatos con mayor votación en la primera vuelta. En ese entonces la abstención fue del 29 por ciento.

A excepción de esos comicios, en los últimos 40 años, desde las votaciones de 1974, la participación ciudadana ha superado el 80 por ciento en cada cita electoral.

Otro factor que, por lo cerrado de la contienda podría ser definitorio en el resultado final es el número de indecisos que prevalecen a unos pocos días de las votaciones.

Según ha informado la agencia EFE, solo un 66 por ciento de los electores franceses tiene totalmente decidido salir a votar el próximo 23 de abril. La clave está en ese tercio restante, muchos de los cuales seguramente se abstendrán, pero habrá otros que aún no saben el sentido de su voto y ese día podrían ser el factor para decantar el resultado.

Encuestas revelan…

Según el último sondeo dado a conocer por Le Monde, cuatro candidatos tienen casi la misma probabilidad de ser el próximo presidente de Francia:

Son 39 por ciento, otros; 22 por ciento de los votos obtendrían Marine Le Pen y Emmanuel Macron

El 20 por ciento para el izquierdista radical Jean-Luc Melénchon, 19 por ciento.
Si en EU hubo sorpresas el año pasado, este 2017, Francia vive –y con ella buena parte de “Occidente”- una incógnita sobre su futuro que este mismo fin de semana estaba reflejando su efecto en las bolsas y la paridad monetaria.