Inicio Opinión La baja del PRI, no subió al Peje; estancado en 33 %

La baja del PRI, no subió al Peje; estancado en 33 %

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FOTO: ISAAC ESQUIVEL /CUARTOSCURO.COM

*La derrota, un aviso: urgen aliados a AMLO para 2018

*Del Mazo y aliados, el doble de diputados que Morena

 

Joaquín Herrera

TLALNEPANTLA, junio5/2017 (Agencia acento) Salvo sorpresas, Alfredo del Mazo Maza, asumirá la silla de su abuelo y su padre. Lo hará a pesar de la baja popularidad de su partido y él, pero más de traiciones.

Morena arrasó en la tierra de Eruviel Ávila –el mayor logró, en el municipio más poblado- que trabajó un falso aliado; Aarón Uribina, cacique que controla el poder por tres décadas en Tecámac.

Fallaron operadores de Tlalnepantla –la sombra del ex alcalde, Pablo Basáñez, quien se sumó a la lista de políticos pillos, que se fueron sobre los dineros, al estilo Duarte en Veracruz o Rodrigo Medina en Nuevo León.

Tlalne y Ecatepec, Morenos
En Tlalne, la alcaldesa tricolor, Denisse  Ugalde Alegría, ha resultado un desencanto; su administración sigue paralizada y el municipio convertido en una ciudad bombardeada, con su pavimento donde ya no caben los baches. Y, obvio, perdió los dos distritos su partido,

Para la mayoría de analistas, en PRI ganó de panzazo, con un millón de votos menos que en 2011. Al retener el poder, fue mayor la perdida de Andrés Manuel López Obrador, cuya fuerza nacional se centra en el Valle de México.

Así, la propaganda de día y noche no elevó su nivel del 33 % que dos electorales le entregaron el domingo; no subió, solo bajó el PRI. Y ese es un avisto de riesgo para 2018.

AMLO detectó a media campaña que no arrasaría. Por eso, comenzó a llamar a perredistas a aliársele.
El domingo 4, le confirmó sus temores: sin el PRD, las alianzas del PT ya no le levantan el score.

El voto de castigo al PRI, no alcanzó a ser voto de confianza en Morena. Privó el temorcillo que ha inspirado la línea de AMLO que se identificó con Hugo Chávez, por apoyos que recibiera en su época de Jefe de Gobierno.

Ahora que el tema se revivió, con los mensajes de Maduro de agradecer la cercanía del tabasqueño con Caracas, pudo influiré entre mil factores que perdieron a su candidata, obvio una Juanita.

El Papel de Juan Zepeda que se disparó del 4% al registrar su candidatura al 18%, le mostró a AMLO, su error de pelearse con esa opción que le había dado para acercarse al 50% de votos entre mexiquenses.

Insultar a perredistas, como lo hizo, se sumó a mil errores, como acusar –como lo hizo- al ejercito. Como acusar a quienes tenían que optar por sumársele o votar por la “mafia del poder”.

La arrogancia de Trump, en sus ultimátums, cerró la puerta a la desbandada que empezaba a favorecerle desde otros partidos. Seguro que Barbosa, no ha de estar seguro de su decisión; es obvio que Lorena Cuéllar Cisneros, senadora de Tlaxcala, debe haberse arrepentido de saltar a Morena. Y como ella tantos.

AMLO se ha mostrado al arte de negociar y optar por exigir declinación; no se puede proponer una alianza, desdeñando. Ninguna alianza basada en el chantaje garantizará éxito.

AMLO supo de antemano que su Delfina no iba a triunfar y abandonó el barco, discreto, pero obvio, antes del domingo.

El activismo que mostró por ella día y noche, apareciendo más que Delfina, no lo hizo el domingo. No era pues la imagen de un hombre que acababa de ganar al menos medio boleto para el 2018, si era el caso de aplastar al partido de Enrique Peña Nieto en su tierra, en su coto.

Es obvio que para sus fans, a AMLO lo aplastó la derrota anunciada días antes del PREP mexiquense.

Perder tres de tres
El score de perder Morena 3 de tres gubernaturas en juego, y quedar en tercer sitio en Veracruz, no augura a un invencible para 2018.
A ver quien aguanta a hora a Peña Nieto en su triunfo, si se consolida, además de su tierra, la victoria en Coahuila, después que incluso derrota a Morena en Veracruz, con el doble de municipios que AMLO.

En el Estado de México, Del Mazo gobernará con un Congreso mayoritariamente tricolor. Con 40 diputados, contra 20 de AMLO-Morena, le deja al futuro ex Presidente de México un escenario de tranquilidad.

Los 3 puntos porcentuales a favor de Del Mazo sobre las cifras de Delfina Gómez son el tanque de oxígeno que después del crítico 2016, dan a esta opción un vuelco, al menos en el ánimo, hacia 2018. En tanto, a López Obrador, podría ser una úlcera a su ego de un subido inalcanzable.

AMLO no puede atenerse al hartazgo y la inconformidad social. Su reclamo de que hubo derrame de dineros en programas sociales y los usuales, son usos y costumbres que él no despreció como Jefe de Gobierno. Tampoco sus sucesores.

La operación del aparato del poder para mantenerse en el presupuesto, tampoco es una falla exclusiva de ningún partido. Los votantes lo saben y quizá por eso se fueron  con “el menos peor”. Así que hay que recordar que el que se ríe se lleva y el que se lleva se aguanta ¿Qué, no?