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La Reforma Energética navega en la ilusión de su nueva riqueza petrolera

Además de las dudosas cifras manejadas por el titular de Pemex y el Secretariode Energía, se ha iniciado el desmantelamiento del IMP, con lo que las trasnacionales dejarán a Pemex sin su tecnología acumulada en décadas

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Emilio Lozoya, Pemex se quedará sin tecnología en el avance de la Reforma Energética

Lozoya y Coldwell, improvisan certificaciones

 

 

Por Ignacio León Montesinos / Fotos Especiales

Extraviada en el brumoso e incierto mar de las versiones oficiales, la Reforma Energética navega sin timón ni vela a causa de que su tripulación guía el rumbo de los hidrocarburos utilizando una imantada brújula que apunta, en primer término, hacia el horizonte de sus intereses personales.

Emilio Lozoya, Pemex se quedará sin tecnología en el  avance de la Reforma Energética
Emilio Lozoya, Pemex se quedará sin tecnología en el avance de la Reforma Energética

En la ruta trazada por funcionarios de alto nivel como el Director de Pemex, Emilio Lozoya Austin y el Secretario de Energía, Pedro Joaquín Coldwell, no debe haber contratiempos ni dilación alguna para entregar a la ahora Empresa Productiva del Estado en los brazos del capital extranjero, iniciando la apertura de jugosos negocios con la aprobación de contratos y concesiones insertados en la llamada Ronda Uno, y que en teoría, deberían pasar primero por la aprobación y estudio de la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH), lo mismo que el aval a las certificaciones de los nuevos yacimientos petrolíferos en el litoral de Tabasco y en la Sonda de Campeche, y que según ambos funcionarios, permitirán elevar la producción de crudo en el mediano plazo, así como las reservas probadas en aguas someras.Extraviada en el brumoso e incierto mar de las versiones oficiales, la Reforma Energética navega sin timón ni vela a causa de que su tripulación guía el rumbo de los hidrocarburos utilizando una imantada brújula que apunta, en primer término, hacia el horizonte de sus intereses personales.

Todo en aparente viento en popa aunque el casco de la nave resienta ocultas y silenciosas filtraciones por la encubierta corrupción y conflicto de intereses que se avecinan, poniendo en riesgo su endeble línea de flotación.

De hecho, la ‘‘venta de garaje’’ de Petróleos Mexicanos y sus filiales, quedó de manifiesto durante la celebración del pasado X Congreso Mexicano del Petróleo (CMP), inaugurado en Guadalajara, Jalisco, el pasado 10 de junio, al que asistieron 270 empresas nacionales e internacionales con más de 8 mil participantes de 12 países, y en el que estuvieron en primera fila, funcionarios como Juan Javier Hinojosa Puebla, Presidente Ejecutivo del Consejo de Pemex Exploración y Producción (PEP); Gustavo Hernández García, Director Operativo de PEP y Presidente del evento, así como José Antonio Escalera Alcocer, Director de Exploración y quien anduvo muy activo en su papel de Presidente Ejecutivo del CMP.

OPACIDAD GARANTIZADA

Tan inmersos estuvieron en echar a andar su “plan de negocios”, que los servidores públicos hasta incluyeron, sin rubor alguno, y como parte de las actividades del selecto encuentro de inversionistas la ‘‘organización de un torneo de golf”. De hecho, la Ley de Trasparencia anunciada por el Presidente Enrique Peña Nieto, parece que no les impuso piso parejo en las leyes secundarias de la Reforma Energética y dejó al libre albedrío de los altos funcionarios de Pemex, en especial del Director General, el sancionar conflictos de intereses como los que quedaron evidenciados en el Congreso Petrolero por parte de los responsables de PEP.

El artículo 56 de la Nueva Ley de Pemex, aprobada en agosto del 2014, tibiamente establece: “El Director General implementará, con base en los lineamientos que apruebe el Consejo de Administración, el sistema de control interno de Petróleos Mexicanos, sus empresas productivas subsidiarias y, en su caso, empresas filiales, el cual tendrá como objetivos los siguientes:

III.- Delimitar las funciones y operaciones entre las áreas, divisiones o líneas de negocios, a fin de procurar eficiencia y eficacia en la realización de sus actividades y evitar conflictos de intereses”.

Como se aprecia, si bien las leyes secundarias tocan el tan llevado y traído tema del conflicto de intereses, presente en todos los actos de corrupción pública, se dejó al criterio del Director de la ahora Empresa Productiva del Estado, establecer los mecanismos que, por ejemplo, eviten esta dualidad de funciones e intereses personales de sus funcionarios; es decir, que la ley no impone sanción alguna a los directivos de PEP, por ser entusiastas promotores de las empresas privadas que invertirán en el sector de los hidrocarburos en el país. De hecho, los intereses particulares de los altos directivos, están a salvo en su ambicioso ‘‘plan de negocios’’. De la transparencia no hay porque preocuparse, pues parece que los legisladores no leyeron a detalle lo que aprobaron, dejando manos libres a los funcionarios públicos de la ex paraestatal. Situación que a Lozoya no le corre prisa corregir.

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EL IMP, décadas de investigaciónn entregadas a trasnacionales

Y vaya que los actuales funcionarios de Petróleos Mexicanos representan el sentido opuesto de la transparencia y eficiencia; por ejemplo, José Antonio Escalera anunció hace tiempo que las reservas del pozo Trión, eran de 487 millones de barriles y en fecha reciente, los estudios confirmaron que apenas están por arriba de los 300 millones; es decir, los cálculos del organizador del Congreso Mexicano del Petróleo y funcionario de PEP, resultaron 35 por ciento menores. Pese a esto y a su indudable ineficiencia, sigue siendo pieza clave en esta empresa subsidiaria.

En cuanto al conflicto de intereses el Presidente Ejecutivo del Consejo de Pemex Exploración y Producción (PEP), Juan Javier Hinojosa Puebla, debe dar gracias a la laxitud de la Reforma Energética en cuanto a la aprobación de la Ley de Pemex, pues fuentes de la empresa productiva lo señalan de haber autorizado multimillonarias adjudicaciones directas a empresas como Solar Turbines, Weatherford, Dowell Schlumbeger, Q Max y hasta la polémica Oceanografía. Y pese a todo, sigue tan campante…

Sin embargo, en todo este contexto de apertura energética hay otro ‘‘hoyo negro’’ que los funcionarios del sector energético tratan de cubrir con artificiosas expectativas como son los nuevos yacimientos petrolíferos del sur del país, cuya certificación está en duda. De hecho, son los propios funcionarios de Pemex los que se han encargado de sembrar las mil y un dudas sobre las probables reservas de hidrocarburos, como aconteció con el pozo Supremus del que se dijo la empresa Ryder Scott había certificado sus reservas para salir después con que los montos anunciados no existían y sus reservas reales pasaban a convertirse en recursos contingentes; es decir, que el citado campo no cuenta con los volúmenes necesarios para su comercialización.

MUCHAS RESERVAS…PERO SIN CERTIFICACIONES

En el marco del CMP, organizado por sus funcionarios, el Director de Petróleos Mexicanos, Emilio Lozoya Austin, anunció a los cuatro vientos que gracias a las herramientas proporcionadas a Pemex por la Reforma Energética, en materia de exploración se había logrado el descubrimiento de cuatro nuevos yacimientos y que de acuerdo a la versión oficial, habrán de incrementar la producción petrolera –estimada actualmente en dos millones y medio de barriles diarios–, en 200 mil toneles extras, en un lapso de 18 meses.

Según el eufórico anunció del titular de Pemex, las reservas totales de estos nuevos campos petroleros equivalen a 350 millones de barriles de petróleo crudo. Sólo le faltó a Lozoya equiparar sus palabras a las expresadas por el ex presidente López Portillo, cuando a finales de la década de los 70s, anunció que México ‘‘debía prepararse a administrar la abundancia’’ petrolera.

Al término del evento celebrado en la Expo-Guadalajara, tanto Lozoya como sus funcionarios y el Secretario de Energía, Emilio Joaquín Coldwell, fueron interrogados por los medios que deseaban conocer más sobre el proceso de certificación que avalara el ‘‘espectacular’’ anuncio.

¿Cuál es la metodología empleada para medir las nuevas reservas y cuál o cuáles las empresas que realizaron los estudios de certificación?

La pregunta que parecía más que obvia, sencilla para el Director de Pemex, se convirtió en una cuestión por demás incómoda pues, todo indica, el anuncio fue hecho a la ligera, sin contar con la certificación correspondiente.

Dijo el funcionario: ‘‘La certificación internacional la realizan empresas ajenas a la empresa petrolera; en este caso, Petróleos Mexicanos tiene certeza (sic), de tal manera que estos procesos de certificación se vienen realizando anualmente con empresas reconocidas internacionalmente. Como mencionó el Director de Exploración, el ingeniero Escalera, este proceso se tardará algunos meses adicionales, estaremos hablando con estas empresas de tal forma que comiencen las certificaciones de las reservas, pero lo que podemos nosotros confirmar con la tecnología de Petróleos Mexicanos, con la capacidad de nuestros ingenieros geólogos y nuestros ingenieros petroleros, estas reservas para nosotros ya son ciertas, tienen un enorme potencial como ya lo hemos anunciado. Y como recién reiteré en este congreso, si bien estamos contentos, no estamos satisfechos’’.

Tratando de salir al quite, se le inquirió al titular de la SENER si conocía el nombre de estas empresas certificadoras, a lo que lacónico, Coldwell, señaló: ‘‘Son empresas conocidas, miren, no podemos revelarlas (¿?). Son empresas que certifican a todas las empresas principales de petróleo y gas en el mundo, y son por cierto, datos que la comunidad financiera internacional avala cada año en la publicación de nuestros estados financieros. De tal forma que ése es un proceso que se lleva de forma común dentro de Petróleos Mexicanos’’.

Y en efecto, es obligación de las empresas petroleras del mundo, certificar sus reservas recurriendo a un tercero o terceros, lo que resulta realmente preocupante es que los altos funcionarios mexicanos del sector energético desconozcan, primero, que las leyes secundarias de la Reforma Energética, a través de la Ley de Hidrocarburos, establecieron como una de las responsabilidades directas en el ámbito de acción de la Comisión Nacional de Hidrocarburos, la administración del Centro Nacional de Información de Hidrocarburos, que de acuerdo a su artículo 35, tiene la facultad de ‘‘recabar, acopiar, resguardar, administrar, usar, analizar, mantener actualizada y publicar la información y estadística relativa a:

II.- Las Reservas, incluyendo la información de reportes de estimación y estudios de evaluación o cuantificación y certificación.’’

De hecho, la manifiesta ignorancia tanto del titular de la SENER como del titular de PEMEX quedó de manifiesto no únicamente en lo tocante a las abundantes reservas no certificadas, sino más grave aún, en el desconocimiento de los reglamentos y ordenamientos que las rigen y que desde el sexenio pasado, de acuerdo a los cambios realizados a la Ley Reglamentaria del artículo 27 constitucional, establecía en su artículo 10:

‘‘Petróleos Mexicanos o sus Organismos Subsidiarios, certificarán, una vez al año, las Reservas de Hidrocarburos con terceros independientes, cuyos reportes finales deberán contar con el visto bueno de la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH)”.

Esta facultad quedó refrendada al organismo regulador con la expedición de la nueva Ley de Hidrocarburos, aprobada por el Congreso en el paquete de las leyes secundarias de la Reforma Energética, y que ya mencionamos líneas atrás al citar el artículo 35, por lo que resulta inaudito que tanto Emilio Lozoya como Pedro Joaquín Coldwell pasen por alto tal disposición, a menos que, como señalan los expertos en la materia, los altos funcionarios trataran de impresionar al Presidente Peña Nieto con noticias no confirmadas del todo, al grado de que aún no han sido corroboradas ni certificadas por la CNH; es decir, el organismo autorizado para avalar y hablar del tema.

PALOS DE CIEGO

Si tanto el responsable del sector energético del gobierno federal como el encargado de velar por el mejor aprovechamiento de los recursos petroleros en el país, se hubieran tomado la molestia de leer algunos de los manuales elaborados en lo relativo a las certificaciones por la Comisión Nacional de Hidrocarburos se hubieran enterado, por ejemplo, que: ‘‘La precisión de los valores de las reservas depende de la cantidad y la calidad de la información disponible, del proceso de análisis de la información utilizado, y de la experiencia y los criterios de los profesionistas que realizan los análisis, por lo que el establecimiento de metodologías y lineamientos para normar la estimación y clasificación de las mismas es fundamental para su correcta cuantificación, garantizándose certidumbre y transparencia en los volúmenes reportados’’.

De hecho, al exponer tan a la ligera reservas aún sin certificarse, los funcionarios podrían hacer quedar al gobierno mexicano en un papel muy incómodo ante el resto de los inversionistas del mundo, pues como establecen los expertos de la CNH: ‘‘Los valores de reservas de hidrocarburos son los indicadores más importantes de información que los gobiernos, el sector financiero y las empresas petroleras requieren para definir las acciones y asegurar la sustentabilidad de largo plazo’’.

Pedro Joaquín Codwell, dudosas certificaciones
Pedro Joaquín Codwell, dudosas certificaciones

Doblemente grave que tanto Lozoya como Coldwell no únicamente trasgredan los ordenamiento de las leyes secundarias sino que releguen la función asignada con claridad en las mismas a la Comisión Nacional de Hidrocarburos, organismo que debió ser el encargado de hacer el anuncio oficial de las nuevas reservas, claro, en caso de que las mismas existan y contengan los montos anunciados con tanto alegoría. Pero todo apunta a lo contrario, porque hasta el momento la CNH no ha avalado lo que simplemente existe sólo en teoría.

Por otro lado, de acuerdo a lo expresado a los medios tras la clausura del X Congreso Mexicano del Petróleo, por Lozoya y Coldwell se infiere fácilmente que los servidores públicos desconocen en lo absoluto los nombres y la existencia de las firmas y organismos certificadores a nivel mundial de las reservas petroleras, y entre las que se encuentran: Securities and Exchange Comimission (SEC); Petroleum Resources Management System (PRMS); Society of Petroleum Enginners (SPE); Worl Petroleum Council (WPC); Netherland Sewell International, De Golyer and McNaughton y Ryder Scott, entre las más importantes, y cuyas metodologías y parámetros han servido de puntos de referencia a los informes oficiales sobre las reservas petroleras del país, emitidos en los informes de la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH).

El desaseo al cumplimiento jurídico de las leyes secundarias apunta a que tanto el Director de Pemex como el titular de la SENER, antepondrán sus intereses particulares y la guía de sus propias directrices políticas al supuesto desarrollo de la industria petrolera y los contratos y convenios que habrán de pactar PEMEX con los inversionistas privados, tanto nacionales como extranjeros.

EL DESMANTELAMIENTO TECNOLÓGICO DE PEMEX

De hecho, otro elemento que no fue valorado por los legisladores que aprobaron los nuevos ordenamientos de la Reforma Energética, y menos aún por los extraviados funcionarios del ramo, es el desmembramiento que se dará a la información e investigación tecnológica contenida en los acervos científicos del Instituto Mexicano del Petróleo (IMP), organismo creado en agosto de 1965 para que PEMEX contara con tecnología cien por ciento mexicana para su consolidación no únicamente en su área petrolera, sino petroquímica básica y secundaria.

En el artículo noveno transitorio de la Ley de Hidrocarburos, se estable que para integrar el Centro Nacional de Información de Hidrocarburos, Petróleos Mexicanos, sus organismos subsidiarios y empresas filiales, así como el Instituto Mexicano del Petróleo, transferirán a la Comisión Nacional de Hidrocarburos, a título gratuito, toda la información a que se refieren los artículos 32, 33 y 35 de esta Ley, que se haya obtenido a la fecha de entrada en vigor de esta Ley, lo que implicará que toda la información relacionada al sector será controlada y manejada por la CNH.

‘‘Dicha transferencia se realizará en un plazo que no exceda de dos años a partir de la entrada entre vigor de esta Ley, conforme a los lineamientos que la Comisión Nacional de Hidrocarburos emita, dentro de los cuales se instruirá, entre otros, la elaboración de un inventario de la información y activos asociados que incluirá los contratos que tengan suscritos Petróleos Mexicanos, sus organismos subsidiarios y empresas filiales, así como el Instituto Mexicano del Petróleo’’.

Abunda al respecto: ‘‘Los contratos a que se refiere el párrafo anterior incluyen los de servicios de tecnologías, de información y comunicaciones, de interpretación y cualquier otro relacionado con los sistemas, bases de datos e infraestructura que genera, manejan y procesan la información y que se usan en la administración de la misma’’.

Más adelante, el noveno transitorio delinea lo que puede ser el punto final del organismo que por décadas, fue puntal y baluarte de Petróleos Mexicanos: ‘‘De forma inmediata a la entrada en vigor del presente decreto, Petróleos Mexicanos, sus organismos subsidiarios, sus empresas filiales y, en su caso, el Instituto Mexicano del Petróleo, llevarán a cabo las acciones y los convenios modificatorios que sean necesarios, a efecto de que se establezca que la Comisión Nacional de Hidrocarburos, será beneficiaria de forma directa de los derechos contenidos en los contratos mencionados en el párrafo anterior, de manera que la Comisión Nacional de Hidrocarburos esté en posibilidad de requerir directamente a los proveedores o prestadores del servicio, la información y los servicios que correspondan a cada uno de los contratos para recopilar, descargar o transferir la información que requiera’’.

Los técnicos mexicanos serán desplazados por las leyes  secundarias
Los técnicos mexicanos serán desplazados por las leyes secundarias

Por si esto no bastara, el nuevo ordenamiento autoriza: ‘‘Asimismo, de forma inmediata a la entrada en vigor del presente Decreto, la Comisión Nacional de Hidrocarburos tendrá acceso irrestricto, tanto de forma remota como dentro de las instalaciones, a la información y a los activos asociados de Petróleos Mexicanos y del Instituto Mexicano del Petróleo’’.

El atentado contra el IMP parece ser una de las serias filtraciones que la nave petrolera de la Reforma Energética presenta en su frágil casco, que sin saberlo y al pulverizar las tecnologías acumuladas por décadas, empieza a hacer agua. Prueba de ello es que como ha denunciado la parte sindical, su actual Director, Ernesto Ríos Patrón, busca despedir a 400 trabajadores de base para dar cabida a un número similar de empleados que son la punta de lanza de las trasnacionales para apoderarse del acervo científico y tecnológico que llevó años investigar a los especialistas mexicanos.

Mientras esto sucede, Coldwell y Lozoya se entretienen inventando reservas e inaugurando tianguis petroleros. Todo incluido en la venta de garaje de nuestros recursos energéticos que ya comenzó.

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