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LA VANDALIZACIÓN DEL CUERPO

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“Sentir no es otra cosa que pensar”      

René Descartes

El cuerpo humano es vida y muerte eso lo determinan los rituales de cada cultura. A lo largo de la historia las interpretaciones que le han dado diversas culturas al cuerpo han sido asombrosas, lo anterior depende de la idiosincrasia y la evolución de cada una de ellas. Con la manipulación y el trato que se le da al físico se define su significado supeditado a fines sociales y económicos de cada sociedad.

POR SAÚL ARELLANO/@saularellano/@MexicoSocial_

La cultura de los Nacirema tiene la creencia fundamental que el cuerpo humano es feo y tiene una natural tendencia a la debilidad y la enfermedad, Miner (1956). El hombre es prisionero de su propio cuerpo tiene como única opción revertir esa maldición a través del ritual y la ceremonia, es por eso que cada hogar cuenta con uno o más santuarios o habitaciones sagradas destinadas a tal fin. No obstante, los procesos de los rituales de conservación son los que por su rudeza física tienen a un pie de la muerte a sus creyentes, nadie se salva de tales ceremonias, ni los niños.  

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“Los Nacirema tienen un horror casi patológico y una particular fascinación por la boca. Creen que, si no fuera por los rituales de la boca, sus dientes caerían, sus encías sangrarían, sus mandíbulas se retraerían, sus amigos los abandonarían y sus amantes los rechazaron” Miner (1956) por eso ponen objetos redondos en sus labios deformando la cavidad bucal.

También en nuestra actual sociedad se observa la inconformidad hacia el cuerpo, no es gratuito el avance tecnológico para modificar lo que se considera desagradable a la vista, el avance de las prótesis estéticas es extraordinario, no obstante, a grandes cambios, graves riesgos.  Se busca exacerbar lo humano, en lo físico y orgánico, desde una idea hegemónica de la belleza y la perfección.

Sin hacer consciente que la renuncia, también es anulación. Lo individual deja de existir, el cuerpo se viraliza, es de todos y eso determina su transformación. Eso es una especie de muerte, muerte de lo propio, la unicidad está en agonía. El avance de la tecnología es un avance o una amenaza apocalíptica para el cuerpo. Como sucede con la criopreservación o criónica para la conservación de cuerpos humanos, en donde se busca congelar al difunto y esperar a que la ciencia resuelva traerlo a la vida. El amor por la vida, el terror a morir y la osadía de ser eterno no sólo atentan contra lo corpóreo, sino que desafían el destino del alma.

No obstante, el filósofo francés René Descartes aseguraba en el siglo XVII que la relación cuerpo y alma eran completamente independiente, aunque ambas se necesitaban para existir. A esta idea le llamó dualismo antropológico. El alma fue considerada la sustancia pensante y el cuerpo la materia finita, donde justo se localiza la vida.

Existe una coincidencia entre los pueblos de oriente y occidente, existe un alma y habría que salvarla para continuar el camino por la eternidad. Para Platón, filósofo griego el alma regresa a un cuerpo después de un largo viaje, pero por ser un ente viajero ya no tiene que aprender, sino recordar.

Para la tradición cristiana el cuerpo es carne y alma. La materia orgánica no es importante sólo es repositorio temporal, sin embargo, entre más dolor y sacrificio sufra más cercana es la gloria por alcanzar el cielo. Aunque en el medievo el cuerpo era considerado algo divino, imposible de profanar por eso la santa sepultura era mandatorio, a diferencia de los paganos y las brujas que eran quemados.

Es justo en el cuerpo que se vive el cielo y el infierno.  Es en lo carnal que se experimenta el placer y el dolor. La parquedad de lo corpóreo se da en los más desolados escenarios de indiferencia y anomia o tal vez cuando se busca perpetuar la idea que el humano imagino de sí mismo.

¿Cómo reformular el concepto de cuerpo? cuando lo estamos deshumanizando y matando en su presentación natural. Tal vez la pregunta sería ¿por qué deseamos la muerte de lo original para ser una copia de los demás?

Referencias

Miner. Horace. (1956). Un ritual corporal entre los Nacirema.  American Anthropologist, 58(3), pp. 503-507.

Recuperada de https://www.webconsultas.com/curiosidades/criopreservacion-una-alternativa-la-eutanasia-4603

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