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Las inútiles juntas de las 6; a octubre, 31,632 muertos: Durazo

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Foto especial

*Las reuniones del GCM: 206; con los municipios 389

Por Martha Elba Torres Martínez

El domingo pasado, que revisaba las imágenes de la marchas antiAmlo en la Ciudad de México y 18 ciudades del país, lo primero que llegó a la mente fue ahora a quién de sus clientes favoritos jodería en la mañanera del lunes 2 de diciembre, para distraer la atención de las cada vez más numerosas y extendidas protestas en su contra.

Resultaron los gobernadores huevones que no se levantan todos los días a la madrugada para asistir a las juntas de seguridad de las seis, “para atender la alta incidencia delictiva en sus estados”.

“No se aplican en el combate a la violencia”, reprochó. Y por eso los balconeará recurrentemente con el pase de lista de asistencia o falta, a las reuniones de coordinación, a las que supuestamente también deben acudir los superdelegados.

Fustigó a los mandatarios estatales que no se aplican en el combate a la violencia y adelantó que presentará el quién es quién de los faltistas, como lo hace con los precios de la gasolina.

Presumió como los más aplicados con las reuniones, a la capitalina Claudia Sheinbaum, y al coahuilense Miguel Riquelme. ¡Uta! Y son los mejorcitos. ¿Qué hay de la matadera en Villa Unión y la ejecución de Abril Pérez en Río Churubusco? Por mencionar solo los casos más mediáticos.

Según López Obrador, si se levantan la y los gobernadores temprano y se van a la junta, entonces los asesinatos bajan. Pues a él no le han servido de nada, porque de acuerdo al más reciente informe del secretario de Seguridad, Alfonso Durazo, al mes de octubre, sumaban ya 31 mil 632 muertos y se estima que cerrará 2019 con más de 34 mil, la cifra récord de homicidios y feminicidios como nunca de los jamases.

Y su lógica al margen totalmente de la realidad:

“Todos tenemos que aplicarnos. Cuando no hay atención o cuando hay mucha incidencia delictiva en un estado es porque no nos aplicamos todos parejo. Ayuda si el presidente municipal participa, ayuda si en ese municipio hay policías suficientes, si actúan bien los policías, de manera independiente, si no están cooptados; si el gobernador diariamente atiende el asunto; ayuda si la policía estatal actúa con profesionalismo, ayuda si el fiscal estatal hace bien su trabajo, si no está inmiscuido, porque si está inmiscuido las órdenes de aprehensión se quedan ahí”.

Pero ¿con qué diablos se va a pagar todo esto que pide López Obrador?, cuando redujo para 2020 las participaciones federales para salud, seguridad e infraestructura en 0.5 por ciento y el Fondo de Aportaciones para la Seguridad Pública de los Estados solo crecerá 3.24 por ciento en proporción al índice inflacionario. Michoacán, por ejemplo, recibirá apenas un poco arriba de 210 millones de pesos para todos.

Ese mismo lunes, en la charla con medios, le pregunté al gobernador Aureoles Conejo sobre las mentadas juntas de seguridad a las seis, y a las que ni siquiera asiste el superdelegado Roberto Pantoja.

Primero, no se realizan a las seis, sino a las ocho o nueve de la mañana, donde lo único que sucede es recibir el parte que emite el comandante de la XXI Zona Militar, quien esta al frente del Grupo de Coordinación estatal, que opera desde octubre de 2015 y que inició Aureoles desde asumió la gubernatura.
Ese mismo parte es el que recibe la junta de las seis en Palacio Nacional. ¿Qué efectivamente se realiza? ¿A quién le consta? porque solo se localizó en Google, una fotografía que publicó Milenio el 16 de enero, y el spot promocional relativo al primer informe.
A nivel estatal, el Grupo de Coordinación Michoacán ha sesionado 206 ocasiones y tomado y ejecutado, 402 acuerdos en materia de seguridad.

A nivel local, es decir, el GCM en pleno –el gobernador incluido- ha sostenido en los municipios “focos rojos”, hasta el 30 de noviembre de este año, mil 392 reuniones con las autoridades y sectores sociales.

De acuerdo a la numeralia –que como lo ofreció Silvano, sí se me entregó por parte de la Coordinación General de Comunicación Social-, los ocho Grupos de Coordinación Local con sede en Morelia, Uruapan, Zamora, Lázaro Cárdenas, Apatzingán, Zitácuaro, La Piedad y Sahuayo, han efectuado un total de mil 186 reuniones que arrojaron 2 mil 276 acuerdos de los cuales se han entendido 2 mil 254 y se encuentran en proceso 22.

Tan solo este año, Zamora, gobernado por Morena, encabeza la lista con el mayor número de reuniones del GCM, con 141; le sigue Uruapan (PRD) con 63; Morelia (Morena) con 54; Lázaro Cárdenas (Morena) 44 y Apatzingán (Morena) con 38.

Así las cosas, son estas reuniones y no las madrugadoras ordenadas por Amlo, las que contuvieron la contuvieron la creciente racha inseguridad y violencia, hasta que a ya saben quién, se le ocurrió ofrecerles abrazos y no balazos a los criminales del país.

Explicó Silvano en la charla con medios de esta semana, que en los primeros encuentros que sostuvo con Alfonso Durazo se acordó la entrega del manual de funcionamiento de las Mesas para la Paz, a las que asiste él mismo o el secretario de gobierno; pero son tan abiertas a civiles, que no se puede tratar toda la información, particularmente la relacionada con los “objetivos” y planeación de operativos.

¿Qué pasó con el manual de las Mesas para la Paz? Pues lo mismo que con las reglas de operación de los programas sociales. Nada. El próximo año se regalarán cerca de 200 mil millones de pesos y no existen los controles suficientes para evaluar y certificar resultados de cobertura, cumplimiento y metas. López Obrador solo se limita a decir que sus programas “van por buen camino” y que este año fueron 14 millones de beneficiarios y con eso ataca el origen de la inseguridad.

Aureoles coincidió que más que reuniones por la mañana, lo que se requiere son estrategias reales, efectivas, para contener la actividad delictiva, por lo que debe revisarse su funcionalidad.

No se si ahora con el quién es quién en la juntas de las seis, Amlo quiera fregar a Silvano. Pero si el Grupo de Coordinación Michoacán sobrevivió al cambio de régimen, es por los resultados, y el propio Durazo Montaño lo ha reconocido públicamente cada vez que viene a Michoacán…
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Pero la verdad sea escrita. Lo único que está dejando la 4T es muerte y desesperanza. México es el país de las víctimas. Víctimas del crimen y la delincuencia; víctimas de la violencia institucional y económica (niños con cáncer, VIH, crecimiento cero, despidos, etc) y víctimas de la intolerancia y polarización política/social. Lo peor de todo, es que quien lo propicia es el mismo que dice representar a TODOS los mexicanos.

Por las narrativas utilizadas en redes sociales para denostar las marchas de protesta del pasado domingo, ya no se trata del pleito partidario entre chairos y fifís. Son los blancos, las rubias operadas y estilizadas, como si ser pueblo implica ser feo, prieto, obesa por malnutrida y mugroso. Pues de entrada, no pinta Beatriz Gutiérrez, por rubia natural.

Y es que resulta que hasta xenófobos resultaron, no tanto con los migrantes, sino con todos y cada uno que se atreva a criticar las políticas de López Obrador. Son los extranjeros en su propio país por pensar diferente y pedir ser escuchados. A ese nivel se ha fracturado la unidad nacional. Y todo esto puede ser corroborado en las redes sociales…
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Algo esta pasando, que a las protestas feministas contra la violencia se responde con más violencia.

Tengo la impresión que el manto de impunidad que cubre a la violencia, ha desatado la rabia de machistas y misóginos violadores y asesinos, por lo que en lugar de ir para adelante, vamos para atrás.

A Abril, la manda matar el marido, en Guadalajara, en un motel de la colonia Oblatos, se violaba tumultuariamente a niñas de 13 y 14 años, y el pinche dueño y encargados, calladitos. Apenas acababa con su “informe” López Obrador, cuando a una jovencita de unos 20 años de edad que se ejercitaba en la ciclopista de Morelia, fue agredida brutalmente y asesinada. En Huandacareo, fue detenido José Alfredo X., quien desde 2016, violaba a su hija cuando contaba con 10 años de edad.

Estos hijos de la chingada –con perdón de la grosería-, así sea un encumbrado CEO, un taxista o un campesino, han de decir: si liberan al hijo del Chapo, si dejan que maten policías y soldados y todavía a mujeres y niños de brazos, ¿a nosotros qué nos va a detener?

Ese es el tema, la total impunidad a la barbarie, a la degradación humana. Y solo porque en Palacio Nacional se cree que con apoyos sociales y la Guardia Nacional, todo se resuelve. Y lo más gacho que ya prometió que no cambiará nada…
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LA COMIDILLA

El lugar 25 mil en que llegó a la meta, el secretario de Desarrollo Económico, Jesús Melgoza Vázquez, en el maratón de 46 mil participantes que se fue a correr a Alemania, mientras el gobernador Silvano Aureoles rendía su cuarto informe de gobierno, en septiembre pasado. Para esa marca, da pena la salada en el trabajo…

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