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LOS “MOLINOS DE VIENTOS” DE LA OPOSICIÓN EN HIDALGO

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*  Diputados locales y la alcaldesa de Pachuca, insisten en endosar el fracaso de sus gestiones al Ejecutivo del estado; los derroches son tales que hasta editan sus historias personales en formato de comics

Por Antonio Ortigoza Vázquez/@ortigoza2010

Nos preguntamos si la oposición piensa que los hidalguenses son tan ingenuos como para tragarse los cuentos –en algunos casos presentados en versión de historieta— de muchos políticos en esta “temporada de informes”.

Veamos tres casos: El diputado de Morena Ricardo Baptista González, líder de Morena en el Congreso Local mostró su escasa imaginación y ante la ausencia de resultados personales, echó mano a sus acostumbrados “molinos de vientos” con los que ha venido entablando una guerra imaginaria.

El Quijote de Guiñol, dijo: “aquí en Hidalgo, el gobernador está apostando a dividirnos, a dividir al partido, porque ha intentado sobornar a diputados locales para que se pierda la mayoría que se tiene en el Congreso”.

Según expuso Baptista, Omar Fayad es el primer enemigo de Morena y del presidente de la República, porque cada vez que Andrés Manuel viene a la entidad, el Ejecutivo estatal se dice ser el mejor representante del mandatario nacional, pero eso es totalmente falso.

Más temerario, aseguró tener una diferencia fuerte porque el gobernador quiere parar, con otras reformas y “comprando” diputados, el avance del legislativo en manos de Morena.

Baptista, como ya es su costumbre, poco o nada habló de los escasísimos frutos de su labor parlamentaria. Y menos aportó pruebas de su descabellada perorata.  La gente se pregunta si el líder del Congreso Local se cree sus propias mentiras porque ha sido él quien ha dañado la relación institucional con el ejecutivo, pero también con sus compañeros legisladores de todos los partidos.

María Luisa Pérez Perusquia, legisladora local del PRI, definió el grotesco perfil de este Quijote de Quinta, al comentar: “además de su ánimo pendenciero, tiene un discurso contradictorio, pues por una parte acusa al Gobernador de interferir en la vida del Congreso y por otra señala que lo ha buscado para llegar a acuerdos que solo él conoce”.

Y le desdibujó los “molinos” cuando externó: “Su empeño en distorsionar con aviesos intereses la buena relación del Ejecutivo Estatal con el Presidente de la República es de una obcecación injustificable, pues está visto y comprobado que el gobierno federal tiene a un gran aliado en el gobernador Omar Fayad”.

Es indudable que los ciudadanos desean escuchar del diputado de Morena y “chalán” del Grupo Universidad, algo más congruente y no banalidades. Están en su derecho. Aunque con justa razón los escépticos aseguran que los milagros no existen.

El segundo caso es, en verdad, un asunto de historieta como la que mandó a elaborar la diputada Corina Martínez donde narra en breve epopeya personal su llegada al cargo de representación que ostenta y donde no se abordan los resultados concretos de su gestión legislativa.

La historieta de risa (foto 7 Noticias)

Otro estilo para justificar la obligación de los diputados locales de informar a la gente.

En una palabra, un estilo poco austero de exaltar el culto a la personalidad a costa del dinero de los ciudadanos. La edición se titula: CORINA MARTÍNEZ, Un Año como Diputada.

Y vamos al tercer caso: el de la alcaldesa de Pachuca, Yolanda Tellería, que en las praderas del extravío político también tomó prestados los “molinos” de Baptista, pues responsabilizó al gobierno estatal del fracaso de su administración por falta de presupuesto.

No hubo un alma caritativa que le corrigiera la plana a la panista en la presentación de su tercer informe, pues al querer partir culpas con el Ejecutivo Estatal pasó por alto un pequeño detalle: no es el gobernador el que asigna el presupuesto sino el Congreso Local.

La presidenta municipal está condenada a abandonar el cargo sin pena ni gloria y enfrentando serios cuestionamientos sobre la transparencia en el manejo de recursos y la expedición de contratos leoninos, algunos de los cuales amenazan con dejar a oscuras a la Bella Airosa por las desventajosas condiciones establecidas en el acuerdo con una empresa privada para alumbrar con luminarias rentadas las calles y avenidas pachuqueñas.

Yoli Tellería se metió entre las patas de los caballos con los trabajadores sindicalizados a los que boicoteó aumentos salariales y otras prestaciones, desviando los recursos etiquetados para ese fin. La huelga por 40 días que mantuvo el sindicato en su contra estuvo más que justificada y sacó a la luz una serie anomalías en la asignación de los recursos.

Mal hizo la munícipe en imitar los reclamos de Baptista porque los pachuqueños que le dieron su voto de confianza, están francamente decepcionados y saben perfectamente que la culpa no es del gobierno estatal sino de los yerros e incapacidades de Yoli y sus colaboradores, como su esposo, asesor y príncipe consorte en la Casa Rule, Daniel Ludlow.