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LUPITA MUÑOZ Y SU CLAN; EL ARTE DE ENGAÑAR Y DESPOJAR EN APAN

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Amistades peligrosas

*  En éste municipio, la ex alcaldesa consintió despojos de tierras a personas de la tercera edad para enriquecer a su parentela y en su momento trató de sorprender a gente de su partido, el PRI, al decir que el terreno donde se construyó la sede partidista fue una donación de su familia, cuando en realidad la cesión la hizo la madre de Gloria Madrid, legítima aspirante a la presidencia municipal

Por Antonio Ortigoza Vázquez

Especial de Expediente Ultra

(Tercera Parte)

Es regla sociológica que quien no posee una regular cultura o preparación básica tiende a menospreciar sus raíces culturales y valores históricos; y fue por eso que para Lupita y su clan, conservar el patrimonio histórico de Apan fue asunto intrascendente, cosa del pasado, por eso salió sobrando.

Menos le interesó a la ex alcaldes y dirigente de las mujeres del PRI en la ONMPRI, el sentir de las mayorías, cuando de hacer negocios se trató. No por algo, el asunto de la vieja estación, fue sólo una de sus tantas y redituables acciones a su favor, durante su gestión.

Hubo otras más ambiciosas como la venta de terrenos que su clan hizo al INVIDA para edificar lo que ahora es el Hospital Regional y el Fraccionamiento Nueva Hacienda, éste último por cierto planeado sobre las rodillas al grado de que en época de lluvias sus escasos habitantes necesitan encender una bomba, tres veces al día, que ayude a desahogar sus cárcamos pues fue edificado muy por abajo del nivel por donde corre el sistema de drenaje municipal y se inunda fácilmente.

Otro eslabón en la cadena corruptiva del trienio de Lupita, fue el consentir a su hermano Juan Carlos, el timar a la anciana Guillermina Fosado, una extensión de casi cuatro hectáreas, ubicadas precisamente frente al Hospital Regional.

Viendo que con la magna obra se acrecentaría la plusvalía del lugar, “El Chirrín”, engañó a doña Guillermina y sólo le pagó 800 mil pesos por la vasta propiedad, misma que a precios actuales se cotiza en más de cinco millones de pesos, misma que ya fraccionó.

Fraccionamiento Nueva Hacienda, otra mentira

Pero no sólo a Juan Carlos protegió y benefició Lupita, también a su hermano Antonio le consintió apropiarse ilegalmente de los dos metros de derechos de vía aledaños a su empresa PLASTIAPAN, en una extensión lineal de casi dos mil metros, cuatro mil metros sin pagar un solo centavo, lo que le permitió inclusive construir un amplio estacionamiento, a la vista de propios y extraños en la avenida principal del municipio. Total, que para eso es el poder.

Esta y otras tantas tropelías fueron atestiguadas por una absorta población que tarde se arrepintió de haber otorgado su voto a la voraz familia.

Además, y lo saben no sólo los priístas sino todos los apenses, la ex alcaldesa es proclive a pararse el cuello con sombrero ajeno; o, como dicen las beatas devotas, a colgarse milagritos que no son suyos: al final de su gestión intentó inaugurar el Hospital Regional cuando todavía estaba en obra negra. Hasta la fecha, Lupita sigue pregonando a los cuatro vientos que el nosocomio de especialidades, así como el Instituto Tecnológico Superior del Oriente del Edo de Hidalgo (ITESA), se lograron gracias a ella, cundo formaban parte de los proyectos estatales del ex gobernador, Miguel Ángel Osorio Chong.

Pero quizá el más reciente chasco a su egolatría se lo llevó Lupita cuando siendo candidato el ex gobernador Francisco Olvera Ruiz, se inauguró la sede local del PRI; para nadie pasó desapercibido que los incondicionales de la ex presidenta municipal le echaron decenas de porras a ella, pero ni una sola fluyó en apoyo a Paco. Peor aún, quiso filtrar a los medios que los terrenos donde hoy se asienta la sede partidista fueron donados por su clan, cuando en realidad quién los cedió fue doña Gloria Madrid Vda de Hernández, madre de la que fuera Secretaría General del PRI en el estado, y hoy una de las aspirantes a la alcaldía de ese municipio, Gloria Hernández Madrid. (Continuará).

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