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México se pregunta si nuestros jueces son, se hacen… o las dos cosas

*Sentenciados a 529 años de cárcel; no dicen si dejarán la prisión por la mañana o la tarde *Ah, para alcanzar la libertad tendrían que pagar $5 millones de multa ¡Dios es grande!

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CD de México, 28 de septiembre de 2015 (agencia acento) Un juez condenó a 520 años de prisión a tres procesados por el secuestro, descuartizamiento y sepultura ilegal de 13 jóvenes en el bar Heaven de la Zona Rosa en esta capital en 2013. Esto es, que saldrían libres por allá en el año 2538, pero no aclara la información que saldrían en la mañana o en la tarde.

Además el sesudo juez les impone una multa de 5.3 millones de pesos y no queda claro qué pasaría si los procesados no pagan. ¿Les aumentarían más años de prisión?

A Ernesto Espinosa y José de Jesús Carmona -socios del bar del secuestro, a unos metros de la sede policial de la capital- y al sicario Víctor Manuel Torres, se les acusó del secuestro y asesinato de los jóvenes, que fueron raptados a plena luz el 26 de mayo de 2013.

«Con los elementos de prueba suficientes recabados por la policía de investigación, el ministerio público (…) logró que el juez resolviera imponerles, además de la pena individual de 520 años de prisión, multa de 5 millones 51 mil 280 pesos a cada uno», dijo la PGJDF en un comunicado.

Sin embargo, la dependencia señaló que la causa penal contra otra docena de involucrados en el caso sigue abierta, claro; la prisa con que se trabaja hace creer que el caso se cerrará antes que salgan los encarcelados.

Como se recordará, los cadáveres de los 13 jóvenes secuestrados, la mayoría habitantes del barrio de Tepito, el reino de la droga y venta de artículos robados, fueron encontrados tres meses después de su secuestro y asesinato colectivo, que se sospechaba fue ejecutado por la delincuencia organizada, aunque el gobierno del DDF juraba que en esta capital no operan ni los Caballeros Templarios, ni la Familia Michoacana, ni los Rojos o Guerreros. Pero el modus operandi en Iguala, fue idéntico, con la diferencia que acá los descuartizaron y en Iguala hubo desollados y cremados. Fue hasta que se soltaron fuertes protestas de familiares que movieron a la PGR y ayudó a encontrarlos. Estaban  en una fosa clandestina cavada en un racho del Estado de México.
Según las investigaciones, el crimen fue en venganza por el asesinato de un vendedor de droga en el llamado Corredor de la Coca Insurgentes, Condesa- Zona Rosa, aunque también siempre se  negó que el narco estuviera involucrado..
La capital mexicana quedó sacudida por el «caso Heaven«, que puso en entredicho la imagen supuestamente ajena de la ciudad a la violencia que se vive en otras regiones del país por las pugnas entre los poderosos cárteles narcotraficantes.
Asimismo, en el reino de la heroína del país, Iguala, se niega el móvil de la droga entre normalistas como el detonante del crimen que cumplió un año.
  

 

 

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