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Peña no es Zedillo, ni Fox ni Calderón; el chantaje de violentos no pasará

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*La Reforma Educativa  no tiene marcha atrás; ni esta ni ninguna ley será negociada, reitera el Presidente, Enrique Peña Nieto

 

Por Antonio Ortigoza Vázquez

Especial de Expediente Ultra

 

Definitivo: la Reforma Educativa no está en negociación, como ninguna ley puede ser negociable, advierte el Presidente Peña al chantaje de la violencia callejera, los cierres de carreteras, asalto a edificios, comercios y secuestros, especialmente en Oaxaca.

A Peña Nieto no le es nuevo el fenómeno del petate del muerto o la sombra golpista que ha usado la “izquierda” con AMLO en los años 90, como en el 2016.

En dos sesiones de dialogo, las partes en la mesa respectiva, no hubo acuerdo, más que seguir dialogando el miércoles.

La CNTE, negocia pero al mismo tiempo aprieta el cuello a Oaxaca, con cierres de carreteras y el aeropuerto.

Vía el pararrayos que ha tenido esta administración en materia de demandas populares  -incluso las de los violentos maestros convertidos en dardos contra la población más desvalida- en Miguel Ángel Osorio Chong, el estado no ha cedido…ni cederá.

El gobierno –ha repetido el Presidente, como Osorio Chong- está abierto al diálogo, pero se podrá quebrar, pero no doblegar a la ley.

La táctica de activistas opositores al gobierno atacaron al Presidente Ernesto Zedillo (desde su arribo al poder, pero especialmente en 1996) al grado de demandar un interinato y despojarlo del mandato…Es decir, el golpismo que se aplicó a los dos sexenios del panismo con Vicente Fox y Felipe Calderón.

Zedillo recibió amenazas de muerte en marchas de todos los días, hasta que accedió compartir el poder y vinieron los sorpresivos “triunfos” de la oposición y hasta se formó el “Frente Opositor” que con varios partidos, lograron el control político de la Cámara de Diputados, mientras el PRD comenzó a “ganar” elecciones en la capital, Zacatecas, Tlaxcala y otros. Igual que en el sexenio de Carlos Salinas se dieron las llamadas “concertacesiones” y el blanquiazul “ganó” Baja California y media docena sucesiva de otras entidades.

Pero como el Presidente Peña no es ni Zedillo, ni Fox, ni Calderón, hoy esta administración encara a esta andanada contra el estado de derecho.  AMLO hasta demanda un gabinete nuevo y a Peña le exige prepare o casi que adelante el relevo del poder de su mandato que termina en 2018- y el Presidente contesta con mano firme. Dialogar no es ceder, les dice a vándalos.

En territorio nacional o en Canadá, ya marcó la ruta de esta etapa en que la CNTE toma el papel de partido político, no de un sindicato magisterial, y demanda desconocer leyes que votaron en el Congreso de la Unión, todos los partidos políticos.

Ni la agrupación sindical más corrupta que hayan tenido los maestros –la CNTE-ni su aliado, Andrés Manuel López Obrador, que se asume como su líder moral, tienen atribuciones por encima del Congreso.

El Presidente Peña ya definió el camino y este no será doblegarse ante la cruzada que tienen crucificada a Oaxaca con 20 bloqueos y otro tanto en Chiapas, donde incluso afectaron ya a la frontera sur e impiden el tránsito entre Guatemala y México.

Así, el titular de la Segob, Osorio Chong ofrece el diálogo, mas no la rendición de la plaza y esto no lo soportan los aliados del autoproclamado precandidato presidencial.

El discurso de que “nosotros no mentimos, no robamos ni traicionamos” que AMLO se lo explique a los millones de niños sin clases, a los oaxaqueños o chiapanecos sitiados, en un castigo tipo guerrilla urbana.

¿Seguro que en Chiapas y Oaxaca, AMLO tendrá un cerro de votos en 2018, o serán votos de castigo?