Inicio CDMX Proyecto urbano de Mancera busca privatizar el barrio de La...

Proyecto urbano de Mancera busca privatizar el barrio de La Merced

12
0
Compartir
Adiós a uno de los barrios más tradicionales de la capital

 

*  En una clara política segregacionista se pretende instaurar  una amplia zona comercial de La Merced al mercado de Jamaica, con el predominio de franquicias y conjuntos habitacionales de alto nivel

 

Por BLAS A. BUENDÍA

Especial para Expediente Ultra

El gobierno de la Ciudad de México y la delegación Venustiano Carranza, cuentan con varios proyectos de desarrollo urbano para la Zona de La Merced, que en unos diez años elevará hasta cuatro veces la plusvalía de la zona, pero en ninguno están incluidos, comerciantes establecidos, vendedores de vía pública, locatarios, habitantes, indígenas, ninguna otra de las expresiones de esta zona y cuyo proyecto no dejará de ser segregacionista su modernización.

En conferencia de prensa, asociaciones de comerciantes, vendedores e indígenas que hacen su vida cotidiana, comercial y habitacional en el populoso barrio, dieron a conocer la conformación de la Red Merced, en la que se agrupó la comunidad de esta zona para defender sus raíces culturales, comerciales y habitacionales, ante los embates por expulsarlos del lugar.

En el evento realizado en el atrio de la iglesia de Las Palmas, ubicada en pleno corazón de La Merced, Julio Cázares, presidente de la asociación Nda the ngu, explicó que las autoridades del Gobierno de la capital les presentaron un proyecto que abarca desde Anillo de Circunvalación que nace en Tepito, pasando por Mixcalco, la Merced, Mercado de Sonora, la Nueva Viga y llegando hasta el mercado de Jamaica, para convertirla en un importante corredor comercial, pero no están incluidos.

Informó que se espera que este megaproyecto se dispare una vez que el aeropuerto capitalino se vaya de la ciudad y su terreno se capitalice en hospitales, universidades, áreas verdes, complejos comerciales y habitacionales.

Sin embargo, en los proyectos y maquetas presentados por las autoridades, en ninguno han sido consultados ni mucho menos incluidos. “No nos vemos. Conformamos esta red, para incluirnos nosotros mismos en los proyectos gubernamentales”. Indicó.

Adriana Martínez Abrajan, de la Organización No Gubernamental (ONG) Comunidad Zapoteca, expuso por su lado que la diputada del PRI, Dunia Ludlow, les informó que en los próximos diez años, con los megaproyectos para La Merced, la zona elevará su plusvalía a cuatro veces su valor actual.

Es decir -indicó- que los pobres serán expulsados, al menos yo no tengo los recursos suficientes para pagar la compra en propiedad o renta de una vivienda que tendrá costos millonarios y ya repleta de franquicias, el costo de los alimentos no será el mismo del que se ofrece en el tradicional e histórico mercado de La Merced.

Florentina Santiago, también indígena zapoteca, expuso que La Merced es una zona donde los migrantes de la capital e incluso de Centroamérica, encuentran una zona de trabajo, como cargadores, diableros, vendedores en las calles u otras actividades para encontrar sustento y con la privatización de la zona, el comercio tradicional se desaparecerá, pues se entregará a las franquicias; pretenden acabar con un comercio tradicional que es reconocido como patrimonio de la humanidad, el de los mercados y sobre todo en La Merced, el más antiguo y grande de América Latina.

Nalleli Romero Blas, de la Asociación Los hijos de su Meche Madre, informó que se destinaron 125 millones de pesos para la remodelación del mercado de La Merced, tras el incendio que la consumió hace cuatro años y se anunció que en octubre de este año, concluirían los trabajos.

Pero ante el atraso de los mismos, dijo, se duda que esa promesa se cumpla, pues tanto el Jefe de Gobierno, Miguel Ángel Mancera, como el jefe delegacional, Israel Moreno, ya se van a hacer campaña y seguramente se olvidarán, otra vez, de dejar concluidos los trabajos de rehabilitación de la zona incendiada de La Merced.

De tal suerte, el trasfondo del segregacionismo en el Proyecto La Merced, además de contener el elitismo, tropieza en acciones antipopulares y muy “digna” para enriquecer de modo inconmensurable a las grandes cadenas comerciales que forman parte de un círculo perverso perteneciente  a la clase reinante, un modelo económico para satisfacer descomunales intereses de abastamiento de alimentos amasando extraordinarias fortunas en medio de un pueblo que exige justicia en todas sus vertientes.