Inicio D.F. Rituales de fin de año en pos del dinero, amor, salud y…¡gasolina¡

Rituales de fin de año en pos del dinero, amor, salud y…¡gasolina¡

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Una vendedora ofrece adornos y amuletos que atraen tumultos en el mercado de Sonora en la capital mexicana, como en La Merced y otros centros de acopio, en vísperas del Año Nuevo.

* En la capital del país se registran compras tumultuarias para los preparativos de la cena; las uvas a precio de caviar y en el Ángel de la Independencia, se alistan los preparativos para festejar con el Coque Muñiz

Por Joaquín Herrera
Especial de Expediente Ultra

CD de México, diciembre 30/2016 (agencia acento).- Mientras en El Ángel de la Independencia preparan escenarios fílmicos para la Noche Vieja, con conciertos y un tumulto, en el resto de la capital nada ensombrece el fervor por despedir al año.

Cada final de diciembre, el mes más festivo, nos surgen interrogantes de cómo vendrán los tiempos, pero más suben las esperanzas que los temores…a pesar de todo.

Despedir el cruel 2016, año de contrastes, sinsabores y sueños cumplidos y más esperanzas.

La “Panza del DF” parece reflejar el ambiente de gozo general. Ah, y sus “sucursales”: la Central de Abastos: los 300 mercados públicos. Todo eran algarabías a reventar de ofertas,
¿Cuál crisis?

Los almacenes y casas de regalos, también estaban recibiendo torrentes de compras con calles siempre tumultuarias bulliciosas, especialmente en el Centro Histórico.

Las doce uvas y los amuletos

Especialmente había arrebatos en compras en los tradicionales mercados para las uvas; las doce uvas de la Noche Vieja –ufff, a precios de oro; un ojo de la cara es poco; abundan las chilenas, importadas en dólares-; los chones formaban montones en tianguis callejeros, preferentemente de colores brillantes; estos definirán si habrá suerte en el amor, el dinero y los sueños de una beca una graduación feliz o un ascenso.

Las maletas –que se deben sacar y meter repletas en la puerta de casa varias veces, en la Noche Vieja- definirán si habrá viajes en el año a la vista…

Los tradicionales rituales para la media noche movían montañas aquí en centros de acopio. En mercados de La Lagunilla o el de Sonora. En este quien no ha comprado amuletos de metal, piedras, cristal, maderas o barro; los hay en forma de chupamirtos muertos, entre “los más efectivos”.

Un día se descubrimos un cráneo disecado para esos fines, allí, en el mercado de Sonora (en El Universal Gráfico publiqué ese reportaje ilustrado con una plana de fotos).

Hoy se pueden comprar amuletos en forma de calaveritas hechas de huesos humanos.

Dinero y amor; salud, los anhelos

La tradición se aferra: para lograr dinero en casa o el tianguis, el taller, nada como los borreguitos. Claro, pueden ser de barro, madera o de piedra. Estos se sumaron a los amuletos. Para tener “lana” que hacer recibir uno regalado, no comprado.
No deben faltar –elaboradas- las estrellas con espejos y semillas, que generan abundancia.

Ah y hay que lanzar al aire billetes a la entrada de casa. No tienen que ser dólares ni euros, claro. Como que luego deberán barrerse.

Los calzones amarillos –y va para damas y caballeros- simbolizan prosperidad, y no solo monetaria.

Pero para redondear la Noche Vieja, no estaría mal un plato de lentejas, aunque si no te gustan, puedes hacer algunos morralitos donde pongas algunos granos crudos para llevarlos contigo y para repartirle a tu familia.

Amor contra desamor

Para dejar la soltería no hay como el calzón rojo; es un elemento indispensable para conseguir pareja en todos los sectores sociales. No importa posición, oficio ni sexo.

Los muletos del mercado de Sonora ofrecen así jabones, ungüentos, piedras, maderas, esencias con feromonas; velas rosas y rojas, veladoras de colores.

Estas deberán ser decorativas y se penderán toda la Noche Vieja en el hogar. Como símbolo de energía positiva, deben arder (en algunos casos con aromas de copal que se queme en braceros diminutos).

Romeritos, mole y pavos, la tradición

Familias enteras hacían el súper en tumultos, en pos de mole en pasta, precocido; romeritos, los últimos pavos; todos en compras febriles, como si fuera a haber huelga de mercados, carnicerías, verdulerías, pollerías.

¿Que el dólar se dispara; que no hay gasolina; que se agotan las ofertas en regalos? Nada. Nada amilana el bullicio. El que provoca un bullicio sin cesar.

El Ángel, se engalana

En tanto, la ruta de los desfiles de la capital, engalanada con motivos navideños aún, centraba sus preparativos para la fiesta con que culmina su fulgor el mes más alborotado del año en el Ángel de la Independencia.

Un centenar de carpinteros, herreros, electricistas y demás tramoyistas, preparan el escenario en donde El Coque Muñiz será quien dirija el alarido de la última noche de diciembre; La Noche Vieja de 2016. Mañana es la cita con la cuenta regresiva:“!Diez, nueve, ocho, siete, seis….” para dar la bienvenida a otro año.

La glorieta que flanquea a la Zona Rosa de la capital, calcula recibir a unas 50 mil gargantas para hacerle coro a la bienvenida de alarido al Año Nuevo.

Esto, después de un conciertos del estruendo musical de moda juvenil principalmente, que recorrerá un kilómetro a la redonda con bocinas de los mil demonios.

Sí. Así se prepara aquí la llegada del año nuevo. Es decir, ese paso del tiempo medido en años y la consabida interrogante que provoca en todos sobre qué nos deparan los tiempos por venir.

Ni Nostradamus opaca el gozo

Que las profesías de Nostradamus –que dicen, aunque sin mucho convencimiento- que predijo a medio milenio de distancia terrores como la aparición de Hitler, la Segunda Guerra Mundial y el estallido de la primera bomba atómica.

Y, claro, predijo el consabido fin de la historia; el fin del mundo, aunque Cristo dijo que ni él sabía esa fecha.

Así, la interrogante sobre qué nos deparará un nuevo año, suele sepultar temores bajo ríos de esperanzas que se percibe en los tumultos que hoy muestra la capital mexicana…a pesar de todo.

Esta es la oferta de algunos amuletos; incluyen de todo un poco para atraer amor, salud, dinero y abundancia.

Con la llegada de un año nuevo, surgen nuevas esperanzas, ilusiones, propósitos y metas, por ello ante las diferentes necesidades y gustos existen un sinfín de opciones para afianzar cualquier deseo; salud, dinero, amor, prosperidad, abundancia, entre otras tantas.