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VICTOR SILVA: “ EL PRI DEBE DEVOLVERLE A LA MILITANCIA LO QUE LE QUITÓ…DIGNIDAD”

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Se sincera el dirigente tricolor Víctor Silva Tejeda

*En una entrevista concedida a la directora general del Semanario los Periodistas, el líder del PRI en Michoacán habla sin tapujos en relación a que el ex presidente Enrique Peña Nieto fue engañado por gente sin militancia tricolor; así mismo fue claro al señalar que, su partido, el PRI, debe sufrir una gran transformación

Por Martha Elba Torres Martínez

Especial Semanario los Periodistas

“¿Qué otra cosa podemos darle a los priístas?” se preguntó Víctor Silva Tejeda al hablar sobre el proceso de renovación de la dirigencia nacional del tricolor que arrancó este lunes 11 con la expedición de la convocatoria. “No podemos darles gestión pública ni puestos. Les debemos dar lo que les quitamos hace mucho tiempo: dignidad y respeto. Solo así podremos recuperar la confianza en el PRI”.

“Y lo primero –expuso el dirigente estatal priísta, es cerrarle el paso a los advenedizos; a los que lo engañaron (a Peña Nieto) y nos engañaron. Gente que no era priísta, que no tenía militancia ni compromisos con la gente”.

Le pedimos nombres, pero ni falta hizo: son los mismos tecnócratas peñistas incrustados en el tricolor.

Silva Tejeda ha dedicado estos últimos 10 meses a la reorganización del PRI en Michoacán y aseguró que han rebasado la reafiliación al padrón de más de 100 mil militantes. “Lo fundamental era saber cuántos habíamos quedado. Porque no fue poco lo que nos sucedió. Y en la medida de la gran derrota tendrá que ser la gran transformación que debemos propiciar quienes somos dirigentes.

“Tenemos que reestructurar los comités municipales, los seccionales. En Morelia, reorganizar los 356 seccionales de manera abierta y democrática, con 100, 60 o 20 priístas, los que se acerquen”.

Pero ¿quién quiere ser militante del PRI en este momento?

—Pues hasta yo me he sorprendido. Indudablemente el PRI sigue siendo el partido más grande y eso lo vamos a ratificar con el padrón. Fuimos el partido más votado, aun cuando no se ganó, en votos. Más que Morena y el PAN y nosotros competimos solos, sin alianza.

¿Malas decisiones?

—Fue la combinación de muchas cosas. Y me gusta decir las cosas como son: lamentablemente, al PRI lo que más le daño para estar en el ánimo de los ciudadanos, fue esa cauda de corrupción que inició con gobernadores irresponsables que se aprovecharon del partido para hacer de las suyas. Diez gobernadores, la mayoría muy jóvenes, sin experiencia ni compromisos, que no tenían militancia de años para conocer lo que verdaderamente es el PRI.

Pero la toleraron.

—Ese es el problema y coincido contigo. Tan la toleramos y la toleraron las autoridades (gobierno peñista), en vez de atacarla. Llámese Gobernación, Hacienda, Auditoría Superior de la Federación. Teníamos mecanismos en el PRI, que cuidaban a los gobernadores, que no tuvieran 2 ó 3 familias, que no robaran, que no se fueran a Las Vegas a despilfarrar el dinero público. Todo esto lo sabía inmediatamente la Secretaría de Gobernación y los paraban. Pero después ya no. Cierto. No se les puso el alto y lo toleró (el Presidente). Entonces, a todos los priístas, hasta los más modestos con sus humildes viviendas, nos vieron en condición de corruptos. Ese es el principal elemento que fue fundamental para la derrota: la pérdida de la confianza en el PRI a la llegada de Enrique Peña Nieto.

¿Los engañó?

—No podemos decirlo así. Lo que sí, es que hubo un equipo en torno a él, que lo engañaron y nos engañaron. Gente que no era priísta, que no tenía militancia ni compromisos con la gente. Somos un instituto público, pero hay advenedizos.

¿Qué va a cambiar para recuperar el respeto y la confianza?

—El PRI, en esta reorganización, lo primero que debemos hacer, es que definamos qué partido queremos ser, en la línea de izquierda, a la derecha, o en el centro izquierda. Y yo creo que esta última es la mejor opción; que juegue del centro a la izquierda, porque ese era su origen. Esa posición ahora la vemos en un partido como Morena, que se viste con los postulados del PRI viejo. Si recordamos el discurso de López Obrador en campaña, todo lo que decía Colosio, él lo repitió. ¿Y por qué lo adoptó? Porque el PRI lo abandonó.

Que decida la militancia

El dirigente priísta en Michoacán, con prácticamente el resto de sus homólogos en los estados, estaban decididos a revelarse, si finalmente, el Consejo Político Nacional decidía echar reversa a la consulta directa a la militancia para la renovación de presidente nacional.

Silva Tejeda mantiene su postura. “La renovación del PRI debe de descansar en darle el poder de decisión a la militancia. Acabar con esa cúpula que durante muchos años, han mangoneado al partido, para, desde el ´centro´, decidir quiénes son candidatos a gobernadores, a senadores y diputados. Así sucedió en Michoacán, que desde la sede nacional nos dijeron quiénes iban a ser candidatos, ¡bueno!, hasta a regidores en Tlalpujahua. Por eso perdimos. Es algo insólito que haua sucedido eso.

La militancia debe tener el poder de decisión

Por eso les fue como les fue, por candidatos impuestos.

Y encuentras mujeres y hombres que tienen luchando años, que se prepararon, y de repente les dijeron no, va sutano y va fulana, porque de allá dijeron que así. No es que yo les dé la razón, pero los entiendo, se por qué se enojaron. Tienen rencor al partido o se fueron a otros. Pero los busco y les digo: no fue el partido, y se equivocaron.

A ti, por lo menos 4 veces, te bajaron de precandidaturas a gobernador.

—Ha habido condiciones que, puedo decir, siendo institucional, que no fueron favorables para mí…

-Te apagaron los ánimos.

—Yo creo que las dos cosas, situación que ya no vamos a tolerar.

¿De qué están hechas tus viseras para que aguantes tanto desprecio? ¿Fue que decidiste nunca formar tu grupo?

—Eso piensan muchos de mis compañeros, pero más que pensar en el grupismo político, me siento muy arropado por el priísmo michoacano y ese debe ser el único grupo existente. Independientemente de que tengo amigos en el grupo de Ascención Orihuela, de Jesus Reyna, con algunos inclusive del que fue el grupo de Fausto Vallejo. El PRI ya no debe ser de grupismos, no debe ser de facciones. Porque en este momento somos un partido en la derrota. Dijéramos en la desgracia. Todos somos del PRI. No somos del PRI de fulano o sutano. Eso nos llevó a la debacle. La lucha intestina, porque yo soy del grupo de tal o cual, como si tuviéramos un fierro en la frente. Yo entiendo de lealtades, de amiguismo, pero en política, prefiero, antes de poner a un amigo o al compadre, me pronuncio por el honesto, el que tiene liderazgos y va a ganar porque es apreciado por la gente.

Por poquito y les echan abajo la consulta directa a la militancia ¿no?

—En febrero el Consejo Político decidió que la renovación de la dirigencia que fenece en agosto, sería mediante consulta directa a las bases. Y a todos nos dio mucho gusto. Dirigentes, militantes, simpatizantes, porque ya era tiempo que esto sucediera. Pero resultó que una parte quería retractarse y puso como pretexto que no había dinero para que el INE la organizara. Pero finalmente entendieron que la única manera de que el PRI siga existiendo como una fuerza política que le de contrapesos a los ciudadanos frente al presidencialismo ominoso de López Obrador, es tener una dirigencia nacional fuerte y respaldada por su militancia. Yo tengo muy claro que el PRI debe ser un partido fuerte que le sirva a los mexicanos y los michoacanos, para que las políticas públicas, pueda haber contrapesos.

Pero la elección de la dirigencia nacional no será un proceso sobre pétalos de rosa. Tienen incrustado a lo más corrupto del peñismo.

—Somos capaces de organizar nuestra propia elección y no nos vamos a pelear quienes verdaderamente queremos a nuestro partido, porque entonces, qué mensaje le estaremos mandando a la ciudadanía, si nos ven peleando como perros por los despojos. Por eso debemos de retomar el camino y conducirnos con certidumbre y respeto.

Entonces, que no vean al PRI muerto hasta que le extiendan su certificado de defunción.

—Déjame recordarte que ya nos pasearon por Paseo de la Reforma, en el 2000 y en el 2006. El PRI es producto de muchas luchas y motor de grandes transformaciones, que por cierto, el nuevo gobierno las está desmantelando. ¿Qué fue lo que le pasó para perder esa esencia? Que fue un partido que surgió del poder y en el 2000, no supimos entender las nuevas condiciones de la realidad. Ahora ya aprendimos a adaptarnos a las nuevas condiciones, porque ni todos los triunfos ni todas las derrotas son para siempre y eso no lo sabíamos los priístas, porque nada más ganábamos en el pasado. Ahora a mí me han tocado las duras, fui a las urnas en el 89, 90 y 94, que fueron elecciones locales terribles, y ganamos. El PRI no está muerto y esta actuante en Michoacán, y tiene futuro, siempre y cuando le demos el poder de decisión a la base militante.