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VIENTOS DE LA FUL

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Del viernes 26 de agosto al 4 de septiembre la Feria Universitaria del Libro (FUL) te espera

 

Elvira Hernández Carballido

La Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo y su Patronato comparten con nuestra comunidad y público en general historias de todos colores, reflexiones de todas las ideologías y palabras de diversos estilos al abrir sus puertas y celebrar una vez más la Feria Universitaria del Libro (FUL).

De esta manera imagino que por el laberinto de lecturas en que se convertirá el Polideportivo universitario “Carlos Martínez Balmori”, surgirá un remolino de libros que nos hará soñar con palabras, con libros, con escritores y escritoras.

Este año he tenido la suerte de participar en cuatro presentaciones de libros, les doy una probadita para que se animen a venir, nos acompañen y disfruten estos vientos que despeinan gozosos entre página y página.

 

TERESA LA MUJER DE HELENAA COSANO

Este viernes 26 de agosto tuve el honor de presentar la novela “Teresa, la mujer”, de la escritora española Helena Cosano. La historia de Santa Teresa de Ávila, esa mujer nacida en el siglo XVI y que en el convento encontró la manera de desbordar su amor a la lectura, su pasión por escribir, sus miedos a dios, sus herejías santas y su capacidad de creer y hacer creer en los milagros. La autora nos logra persuadir con sus palabras que descubramos a la mujer, simplemente a la mujer. Fue así como escribí

“Teresa la mujer”, es una mujer que se confiesa ante nosotras, aún  sabiéndonos más pecadoras. En cada página late la voz de Teresa de Ávila la monja y la santa, pero sobre todo la mujer que disfruta gozosa tener un eco eterno en sus lectoras gracias a la sensibilidad de otra mujer llamada Helena Cosano. Ella, Santa Teresa, las dos, muy juntitas nos hablan para poder decirnos quién es “Teresa la Mujer”, quién quiso ser y quién cree que seguirá siendo pese al paso de los años por los siglos de los siglos, amén.

“Teresa es mujer” y Helena Cosano lo muestra en cada párrafo. Es una mujer que dice una frase que seduce y asusta, enternece y da fuerza:

“Me hice monja porque nací mujer”.

La confesión sacude el alma, nos ubica en ese tiempo que para ser y saber el convento era la única respuesta para quien nacía mujer. Descubro que esos hábitos provocan revelarte y reconocerte. Con razón nuestra amada Sor Juana Inés de la Cruz también tomó esa decisión, Santa Teresa va marcando que su destino fue construido dentro de un convento, no había otro lugar posible ni imposible.

La historia de “Teresa la mujer”, nos acompaña para conocer a una mujer de otro siglo que provoca el milagro de hacerse escuchar otra vez, un milagro provocado por la literatura, un milagro bendecido por palabras salidas del alma y escritas con el corazón, un milagro iluminado por la calidad literaria de Helena Cosano y santificado por la vida compasivamente transgresora de Teresa de Ávila.

Helena Cosano hacer hablar a teresa de Ávila en sus últimas días de vida. Teresa de Ávila sacude con su vida las emociones de Helena Cosano. ¿Dónde empieza una y dónde termina la otra? ¿Quién le da voz a quién? ¿Qué tan complejo y provocador y conmovedor es que una santa confíe su historia a una escritora? ¿Cómo una escritora logra atrapar el tono de una santa y conmovernos por siempre?

UNA HISTORIA DE ZOZOBRA Y DESCONCIERTO

Leticia Romero Chumacero hace un recorrido por la vida intelectual del México del siglo XIX y principios del XX para mostrarnos, demostrarnos y presumirnos que las mujeres mexicanas ya se dedicaban a la escritura, publicaban y se convertían en la primera profesionales de la literatura nacional.

Emilia Pardo Bazán, Laureana Wright, Isabel Prieto, Gertrudis Gómez de Avellaneda, Esther Tapia y otras dramaturgas pese a todo a los obstáculos, contra toda discriminación e intentos de marginación, olvido y duda, se lanzaron inspiradas a escribir, a tomar las palabras y seguir bordando con ellas –para no dejar de cumplir con su papel de amas de casa-, parieron libros –para no dejar de cumplir con su papel de madres abnegadas- y se delataron a sí mismas –nada más para romper estereotipos y sorprender a la sociedad patriarcal de ese tiempo y de todos los tiempos.

En la historia de cada una, en cada libro que publicaron, en cada poema que escribieron y en cada historia que inventaron, puedo repetir con ellas, nuestros objetivos pecadores y transgresores que nos gusta cometer cada vez que decidimos escribir:

Descubrirnos en las princesas aztecas que desoladas vieron la destrucción de su cultura pero que guardaron sus historias para no olvidar nuestro origen de plumas, diosas quebrantadas, águilas y serpientes devoradas.

Pasear con las monjas de la época colonial para inventar esa palabra que mejor representa nuestras complicidades como es la sororidad.

Acompañar a las seductoras que lograban transformar a soldados del ejército español en insurgentes convencidos. Ser las benefactoras más solidarias que entregaban su herencia para apoyar a la causa rebelde. Esconder entre los vestidos la carta de estrategias militares que hacían ganar batallas. Dar tres taconazos delatores y provocar una independencia.

Redactar en el encabezado de una primera plana esa frase retadora que se convierte en la noticia del siglo XIX: Aquí estamos. Y desde ese instante el periodismo fue nuestra trinchera.

Asomarse al estribo de un tren revolucionario y extender la mirada a un futuro más justo.

Cortarse el cabello y ser una pelona rebelde que lucha decidida por su identidad elegida cuando México se bautizó como posrevolucionario.

Gracias Leticia Romero Chumacero por hacerlas visibles y delatar que la escritura es una profesión de mujeres. El libro lo presentamos el viernes 2 de septiembre a las 12 horas.

TIEMPO DE MUJERES

Marisa D´Santos es poeta y escritora, es amiga y cómplice, generosa en cada palabra que la inspira, generosa en cada espacio que comparte, por eso el domingo 4 de septiembre a las once de la mañana ella compartirá el escenario con las nueve mujeres que recuperamos los perfiles de nueve mujeres escritoras. Así nuestros nombres acompañan los de Margarita Michelena, Hermila Galindo, Ángeles Mastretta, Virginia Wolff, Murasaki Shikibu, Helena Paz Garro, La Pasionaria, Daniela Camacho y Rosario Castellanos, esta última mi poeta más nada, mi escritora preferida, la feminista que algún día quiero llegar a ser, mujer de palabra, no, mejor mujeres de palabras. Y escribo:

 

No me toques el brazo izquierdo.

Duele de tanta cicatriz.

Dicen que fue un intento de suicidio.

Pero yo no quería más que dormir.

Profunda, largamente.

Como duerme la mujer que es feliz

(Advertencia al que llega)
En efecto, el edificio de Mascarones fue durante un buen tiempo la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Ahí estudió una de las escritoras más importantes de nuestro país, Rosario Castellanos.Han observado la perfección de los balcones del antiguo edificio de Mascarones? Su belleza es seductora, con razón representan la imagen del metro San Cosme, y cuando una decide bajarse ahí sabe que se topará con un edificio que ahora da asilo a voces en diferentes idiomas, pero que en antes de la mitad del siglo XX daba refugio a las voces filosóficas y literatas.

Chayito había nacido en el Distrito Federal pero de inmediato se la llevaron a vivir a su querida Chiapas, regresó adolescente para estudiar. Por eso, hay tardes en que vengo a este antiguo edificio de Mascarones y me asomó a cada uno de sus balcones para buscarla, para aspirar su aroma literario, para perseguir su espíritu de poeta eterna. Y por supuesto, la encuentro.

Si recorren lentamente la Calle de Naranjo podrán descubrir sus huellas literarias y reencontrarse con esa niña que desde pequeña tuvo una certeza como lo confesó en uno de sus poemas:

Y fui educada para obedecer

Y sufrir en silencio

Mi madre en vez de leche

Me dio sometimiento

RELATOS SONOROS

Y gracias a Mayte Romo, mi querida editora, otro libro surge de las entrañas de la editorial Elementum, la mejor de la Bellairosa. Un libro que recupera la historia del programa de radio llamado “Quinto Poder”, transmitido por Radio UAEH, de mi amada Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo. Este libro fue compilado junto con mis amigos y cómplices Mauricio Ortiz Roche y Silvia Rodríguez, y cuenta con las colaboraciones de estudiantes que han colaborado en el programa así como de profesores e investigadores que también dieron voz a varias emisiones, en la introducción confesamos:

La radio,  definida de una y mil maneras. La radio,  estudiada con interés por especialistas de la comunicación. La radio, recuperada por quienes hacen la historia de los medios de comunicación en México. La radio, juzgada por la severa crítica de la calidad mediática. La radio, absuelta por quienes la califican de mágica y creativa. La radio, una parte importante en la vida de quienes hemos experimentado su generosidad y su complicidad con la imaginación.

Nadie que ha hecho radio duda de ese gran compromiso de estar frente al micrófono para expresar ideas, sensaciones y sentimientos. Ninguna persona que ha escrito una escaleta o un guión para radio duda del reto constante y de la alegría absoluta de jugar con los sonidos y nutrir la imaginación. Nos sorprende su inmediatez y su actualidad, agradecemos que sea unisensorial y unidireccional. Que sea íntima, emotiva y expresiva. Versátil y flexible. Pero a veces lamentamos su instantaneidad y fugacidad. Seguramente por eso nació este libro, con el deseo de atrapar voces y sonidos, con el reto de imprimir frecuencias y sintonías, de evitar la caducidad de los mensajes radiofónicos, de darle eternidad al sonido de la radio.

Es así como el objetivo de publicar este libro es recuperar las colaboraciones que han dado vida a un programa radiofónico fundado por iniciativa del Maestro Mauricio Ortiz Roche –que fue coordinador del área académica de ciencias de la comunicación durante el periodo de 2004-2012 en el Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades, de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo. El punto de partida fue el compromiso de mostrar la riqueza de los estudios y análisis desde la perspectiva de la comunicación como disciplina, como expresión naturalmente humana, como cultura que nos distingue, como parte de nuestra vida cotidiana. Fue así como junto a Elvira Hernández Carballido hicieron el proyecto y lo presentaron en la estación radiofónica de la universidad. Al poco tiempo nos informaron que el programa había aceptado y ya formábamos parte de la barra de programación, en abril de 2005.

De esta manera, durante diez años, cada semana, han salido nuestras voces de la frecuencia 99.7, XHUAH, Radio Universidad de Hidalgo. Cada semana se ha escrito una escaleta para darle forma y estructura a un programa de radio comprometido con la comunicación, con la cultura, con los medios, con las mujeres y con la vida cotidiana. Todo lo expresado, todo lo escrito para decirlo en voz alta, todas las inspiraciones radiofónicas nos han llenado de compromiso y de constantes inspiraciones; gusto por hablar ante un micrófono, imaginación para elegir temas del momento y del ayer, temas que discutir o compartir, recuerdos para soñar, críticas para orientar.

Este libro lo presentamos el sábado 3 de septiembre a las cuatro de la tarde en la sala “Agustín Ramos”. Les esperamos.

Y sí, los vientos de la FUL soplan nostalgias, poemas, historias, palabras de mujeres y discursos muy humanos.