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Xi se queda

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Autor: Xie Huanchi Derechos de autor: Xinhua

El jueves 29 de octubre, cinco días antes de la elección presidencial en Estados Unidos, concluyó la reunión plenaria anual, de cuatro días, del Comité Central del Partido Comunista Chino.

Uno de los temas en la agenda, de acuerdo con la tradición política, era designar al vicepresidente de la Comisión Central Militar, una posición dentro de las Fuerzas Armadas que muchas veces ha recaído en civiles. La presidencia de la CCM es uno de los tres cargos que ocupa el líder máximo del país asiático ‒actualmente Xi Jinping‒, junto con la Presidencia del Estado y la secretaría general del partido.

La vicepresidencia de la Comisión Militar es considerada, desde hace años, como el cargo en el que se prepara el relevo del líder máximo, cuando éste ya se encuentra cerca del final de su mandato. Allí fue colocado Hu Jintao por su predecesor Jiang Zemin en septiembre 1999 y el propio Xi por Hu, hace una década, en octubre de 2010.

La lógica es que el político próximo a ser encumbrado se acostumbre a tratar con los generales y se familiarice con los temas militares. El propio Deng Xiaoping ocupó dos veces ese cargo, a mediados de los años 70.

Pero esta vez la decisión fue que permanezcan en él, de manera conjunta, los generales Zhang Youxia, del Ejército, y Xu Qiliang, de la Fuerza Aérea, y no designar a un civil, a quien se habría percibido como el sucesor de Xi.

A diferencia de lo que sucede en Estados Unidos, donde la batalla por la Casa Blanca ha dividido al país en dos, en la República Popular China se está fortaleciendo el liderazgo de Xi Jinping. Esto ocurre en momentos en que Pekín está comenzando a jugar en serio el papel de potencia internacional, que había rehuido por un consejo de Deng, que se mantuvo vigente por varias décadas.

Concentrado el mundo en el desenlace de la elección presidencial estadunidense, la quinta reunión plenaria del 19º Comité Central, del 26 al 29 de octubre pasados, no recibió mucha atención en los medios. Sin embargo, las decisiones que tomó ‒y también las que no tomó‒ resultan de la mayor importancia para la marcha de los temas globales.

De acuerdo con un boletín de la agencia Xinhua, los 205 miembros del Comité Central adoptaron las “recomendaciones” para elaborar el plan económico quinquenal 2021-2025, el primero posterior a la recesión mundial iniciada por el proteccionismo económico y agravada por la pandemia.

El no haber puesto la vicepresidencia de la CCM bajo el encargo de un civil indica la intención de Xi de hacer válida la prolongación indefinida de su mandato, luego de que, hace dos años, fue eliminado de la Constitución el límite de dos periodos de un lustro para el jefe máximo del país.

Los diez años de Xi en el poder se cumplirán en 2022, cuando se celebre el próximo congreso del Partido Comunista.

Cuando en su momento Xi y Hu ascendieron a la vicepresidencia de la Comisión Militar, ambos fueron nombrados también miembros del poderoso Comité Permanente del Comité Central, un grupo de siete dirigentes en el que, tradicionalmente, se someten a debate interno las principales decisiones políticas del país y se alcanzan consensos.

La falta de designación de un potencial sucesor de Xi, quien está por alcanzar la edad de retiro, establecida por los usos y costumbres de la política china, deja a la República Popular sin una figura de reemplazo para hacer frente a una situación de apremio que provoque un vacío de poder.

Pero lo más relevante es que mientras Washington se desgasta en su conflicto interno, Pekín apuntala a su principal dirigente, aprovechando que goza de buena popularidad por el éxito que ha tenido el país en contener la propagación del covid-19.

 BUSCAPIÉS

*En una ruptura completa de la tradición presidencial estadunidense, Donald Trump se declaró víctima de fraude electoral. Lo hizo desde la Casa Blanca, sin aportar una sola prueba. En su primera aparición pública después de los comicios del martes, cayó en una evidente contradicción, pues dijo que el Partido Republicano no había perdido una sola contienda para la Cámara de Representantes. Es decir, el “fraude” se lo hicieron sólo a él.

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