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* La tesis planteada por el gobernador, en el sentido de que la mejor inversión de un gobierno, es la educación, comienza a reflejarse en contundentes avances de este sector, en el Estado; no solo se está abatiendo el eterno analfabetismo que perduró por décadas en los gobiernos del PRI, sino además, se está consiguiendo incrementar los niveles de titulación en universidades públicas, y aminorar la deserción en los niveles primaria, secundaria y media superior; las inversiones históricas en el sector alcanzan este año la cifra récord de más de 33 ml millones de pesos. Y bajo la supervisión del titular de la SEPH, Natividad Castrejón, se han consolidado toda una serie de estrategias y programas de apoyo a los más de 967 mil alumnos, en los 84 municipios
Por Antonio Ortigoza Vázquez & ortigoza2010
Especial de Expediente Ultra
No se equivoca Julio Menchaca Salazar, cuando habla de que la mejor inversión de un gobierno, es la educación. Las grandes potencias privilegiaron después de la Segunda Guerra Mundial a sus sectores educativos y científicos, conscientes de que solo mediante profesionistas y técnicos capaces es cómo un país puede salir adelante y desarrollarse.
El mejor capital de una nación es su capital humano y como anécdota histórica, recordemos que tras la expropiación petrolera del Presidente Lázaro Cárdenas, en 1938, las empresas extranjeras se negaron a revelar sus fórmulas para procesar gasolina y otros combustibles, apostando a que los mexicanos no serían capaces de lograrlo. Su chasco fue mayúsculo cuando los técnicos pioneros y fundadores de Petróleos Mexicanos lograron tal hazaña.
Por tales fundamentos históricos, el cambio educativo que se está dando en Hidalgo, es digno de mención aparte, porque rompe de tajo con los antiguos modelos neoliberales que le apostaban a ofrecer al pueblo una educación deficiente, de mala calidad y sin los apoyos necesarios para evitar que los alumnos abandonaron las aulas por falta de apoyos y recursos.
Para la visión neoliberal y de la derecha, la educación de calidad debe ser privilegio de unos cuantos o de las clases más privilegiadas, Basta asomarse a la Argentina de Milei, donde el presidente de esa golpeada nación sudamericana, ya plantea la atrocidad social de cancelar la educación pública para que todos paguen por acceder al conocimiento.
En Hidalgo, ocurre todo lo contrario y se está apostando a que la educación pública, a favor del pueblo, no sea solo frase cliché, sino cifras que se expresan en hechos tangibles. Tan solo este 2026, el 43,8 por ciento del presupuesto estatal, casi la mitad del total de los recursos, unos 33 mil 13 millones 306 mil 374 pesos, se están destinado a este sector. Y en los cuatro años de gestión, ya suman 121 mil millones de pesos.
Cifras históricas para un Estado que en el pasado era visto como campo de cultivo de la demagogia de la mayoría de los ex gobernantes priístas, en el ámbito educativo. Pero lo más importante de esta nueva estrategia educativa es que se busca que los recursos lleguen directamente a las aulas y a los 967 mil 397 estudiantes de todos los niveles, en los 84 municipios del Estado, donde 54 mil 105 docentes están constatando el mejoramiento permanente de la infraestructura de los planteles y el equipamiento de aulas y laboratorios.
Esta inversión está contando con parámetros para medir sus resultados positivos: por ejemplo, del 2022 al 2024, se logró una disminución de la carencia por rezago educativo del 20 al 18 por ciento; otro dato importante es que a nivel secundaria, Hidalgo se ubicó como un referente nacional al lograr que los alumnos de las escuelas públicas, tuvieran una eficiencia terminal del 93,4 por ciento y una cobertura del 96,7 por ciento.
Del 2022 al 2025, en lo que respecta a la eficiencia terminal de la educación media superior, se tuvo un considerable incremento al pasar del 76,7 por ciento al 83,7 por ciento. Siete puntos porcentuales imposibles de alcanzar en otros tiempos, pero además, también de vital importancia es saber que en los 84 municipios del estado ya se cuentan con planteles de bachillerato, lo que facilita el acceso a este nivel educativo a miles de jóvenes.
A nivel profesional, en el periodo 2022-2026, se ha incrementado de 34 a 39 egresados de universidades, por cada cien alumnos inscritos en primaria, logrado que Hidalgo se ubique en la novena posición a nivel nacional en eficiencia educativa.
Además, a través de la Estrategia de Alfabetización para el Bienestar Compartido, se ha apoyado a que 60 mil hidalguenses concluyan su alfabetización, y sus estudios truncos de primaria y secundaria, en al menos unas 398 plazas comunitarias distribuidas en todo el Estado. Esta cifra nos da una idea del tamaño del rezago heredado por la sombría época priísta.
Lo hemos dicho en otras entregas, que no se trata solo de asignar recursos sino de aplicarnos mediante una planeación integral que apoye a los estudiantes en todos los sentidos. Por ello, y también de manera histórica, 570 mil estudiantes del nivel básico y medio superior, se han visto beneficiados con la entrega de paquetes de uniformes, útiles, libros y calzado, en los 84 municipios con una inversión acumulada de 4 mil 400 millones de pesos.
¿Qué beneficios ha traído este esquema? Que la eficiencia terminal en el bachillerato ha pasado del 64 por ciento al 76 por ciento. Además, mediante programas como “Ver bien para aprender mejor”, se han entregado 64 mil lentes graduados de manera gratuita, 20 mil tan solo en este año, con una inversión de 13,9 millones de pesos.
Además de mejoras a la infraestructura educativa, que en cuatro años ha alcanzado la cifra de dos mil 700 millones de pesos, se han destinado 580 millones para consolidar el programa Becas para la Transformación, beneficiando a 86 mil estudiantes de educación media superior con una inversión acumulada de 580 millones de pesos.
En la aplicación de todo este nuevo modelo educativo, donde además se han establecido protocolos para la prevención y atención de la violencia escolar y programas de alerta para evitar casos de probable deserción escolar, entre otros, ha jugado un papel importante, el actual Secretario de Educación Pública del Estado, Natividad Castrejón. Un hombre que ha dedicado todo su tiempo y empeño, recorriendo los planteles de todo el Estado, para supervisar de manera personal que todo marche sobre ruedas, pero además, estableciendo un diálogo permanente lo mismo con estudiantes, profesores que con padres de familia y autoridades locales.
La responsabilidad no ha sido fácil, porque cargar sobre sus espaldas con la encomienda de vigilar en todos los sentidos al programa insignia de la actual administración, le ha demandado la más absoluta atención y cuidado. Las capacidades y logros alcanzados por Castrejón, son evidentes al cumplir al pie de la letra las instrucciones del gobernador.
Los logros y resultados están saltando a la vista de todos los hidalguenses que palpan el cambio de fondo en las escuelas pública donde sus hijos también son atenidos y valorados en su salud en lo referente a su peso, talla, salud visual y dental. A la fecha se han atendido a 250 mil estudiantes en las primarias públicas de los 84 municipios.
Hidalgo es ya referente nacional en diversos programas y logros educativos. Una muestra de que, contra lo que dicen los añorantes del pasado, los avances ahora son enormes, marcando una gran diferencia entre los gobiernos de izquierda de la 4T y los neoliberales del PRIANISMO, más apegados al modelo del extraviado y derechista, Javier Milei.






