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* El ex perredista y ex delegado del fugaz Partido Encuentro Solidario en Hidalgo, arribó al liderazgo de Morena, en agosto del 2022, en medio de una dudosa votación de consejeros donde se sigue rumorando la compra de votos por parte del Grupo Universidad para que junto con él, llegará a la Presidencia del Consejo Estatal morenista, Marisol Ortega, ex alcaldesa de Tepeapulco, ligada a la llamada “Sosa Nostra”; ahora, como el personaje de Franz Kafka, Rico Mercado, terminó su metamorfosis y muestra su verdadera naturaleza política, tratando de sumar a Morena a personajes como el priísta, Israel Félix Soto, ex alcalde de Mineral de la Reforma, cuestionado por oscuros manejos presupuestales
Por Antonio Ortigoza Vázquez / @ortigoza2010
Especial de Expediente Ultra
A Gregorio Samsa, personajes de la obra “La Metamorfosis” de Franza Kafka, transformarse en un bicho rastrero le llevó una noche, pero a políticos como Marco Antonio Rico Mercado, dirigente estatal de Morena, les ha llevado más tiempo completar su transformación chapulinesca, para ser exactos, tres años ocho meses desde que asumió el liderazgo, en agosto del 2022.
Todavía en el 2021, alejado del color guinda y durante los preparativos para la elección intermedia del 6 de junio, el entonces delegado del Partido Encuentro Solidario (antes Encuentro Social), no se anduvo con miramientos ideológicos para calificar a Morena de ser un partido “revoltijo” y sin identidad, donde cabían lo mismo ex priístas que ex panistas. “Un gigante hijo de todo”, fue su peyorativo sentir.
Pero si entonces se expresó muy mal del Movimiento de Regeneración Nacional, el tono de sus críticas a su entonces ya Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, no fue de menor volumen. Ante la pregunta de una reportera sobre si percibía que el mandatario tenía metidas las manos en el proceso electoral, dijo a rajatabla: “Sí, yo decía hace rato, no solo él. Aquí tenemos candidatos en busca de la reelección…” “más que metidas las manos, tienen metidos los recursos, utilizando los recursos humanos, materiales y económicos”.
Y hasta amenazó con presentar las denuncias correspondientes ante los órganos electoral. Faltaba más: “Sí, claro, lo estamos acopiando, claro que sí, la queja electoral respectiva”. Por supuesto que la denuncia jamás llegó.
Pero un año después, Marco Rico arribó, tras una extraña y sospechosa votación en el Consejo Estatal, a líder de Morena. El “Gregorio Samsa” de la política hidalguense no le vio futuro a Encuentro Solidario, a pesar de que apenas 18 meses atrás lo presumía como el único partido con una plataforma y una propuesta propias, que a su decir tendría una gran aceptación entre la ciudadanía.
Tal y como sucedió en el 2018 con su origen embrionario, el Partido Encuentro Social, Encuentro Solidario quedó muy lejos de ser un partido con verdadero peso específico en las urnas. Cuando en agosto del 2022, Rico Mercado arribó al liderazgo de Morena, nada menos que de la mano de Marisol Ortega –con fuertes nexos con los Sosa Castelán del Grupo Universidad y de cuyos fondos, se sospecha, se financió la compra de voluntades de muchos consejeros–, la noticia no cayó del todo bien a muchos liderazgos morenistas y a la propia militancia.
Al ex Secretario General del PRD –partido al que renunció en el 2018–, y líder de la Coalición de Organizaciones Democráticas, Urbanas y Campesinas (CODUC), sus incongruentes posiciones ideológicas y políticas que le antecedían, no eran ni han sido bien vistas por los verdaderos militantes de izquierda. Siempre existió el recelo de que Rico no era más que un ocultó Caballo de Troya de los Sosa Castelán.
Y vaya que en su inevitable metamorfosis, el “Gregorio Samsa” morenista ya no ha podido ocultar su verdadera naturaleza. Como si se tratara de un guion bien armado y estudiado, primero, el ex alcalde de Mineral de la Reforma y ex Delfín del ex gobernador, Omar Fayad Meneses, Israel Félix Soto, salió en un video a quemar incienso tanto al gobernador Julio Menchaca como a la Presidenta Claudia Sheinbam, tratando de expiar sus “culpas” priístas.
Y a bote pronto, sucedió que el dirigente estatal de Morena se apresuró a decir a los medios que como “el compañero Andrés Manuel nos enseñó, nuestro movimiento es de puertas abiertas”, “todo aquel que quiera trabajar por la transformación será bienvenido”. Claro está, si adquiere “el alto compromiso de no mentir, no robar y no traicionar al pueblo”.
Sin pudor alguno, ya metamorfoseado y arrastrándose a ras de piso –como el personaje de Kafka–, Rico anticipó que platicará con el ex alcalde, Israel Félix, sobre su intención de sumarse a las filas de Morena. Paquete en el que estará sin duda incluida su esposa, Shadia Martínez Lozada, a quien ex edil buscó heredarle el cargo.
La maniobra más que burda, ofende la mínima inteligencia porque Félix Soto no solo descalificó al gobernador Menchaca, sino hasta la propia Presidenta, además, se antoja imposible que pase el filtro de la Comisión Evaluadora de Morena, porque durante su periodo como Presidente Municipal de Mineral de la Reforma (2022-2024), dejó una infinidad de pendientes y cuentas no aclaradas en la tesorería del ayuntamiento. Honrado, honrado y acorde al perfil de honestidad de Morena de no robar al pueblo, pues se ve difícil que encaje.
El tema es que Rico Mercado “Samsa”, parece haber empezado a operar por su cuenta o, mejor dicho, por indicaciones de quienes seguramente lo ayudaron a incrustarse en Morena, buscando atender sus intereses personales, muy, pero muy alejados de los principios de un partido al que calificó de “revoltijo”.
En Morena, consejeros hidalguenses leales a los principios de AMLO y del Segundo Piso de la 4T, se siguen preguntando el por qué en su momento Marco Rico no pidió la remoción de su cargo como Presidenta del Consejo Político Local, de la entonces alcaldesa de Tepeapulco, Marisol Ortega, cuando en el 2024, pidió licencia buscando ser candidata a diputada local no por Morena sino por el PT. Partido que como todos saben en el Estado es una franquicia adquirida por los Sosa Castelán.
La ex edil, como se recordará tuvo que regresar a su cargo en Tepeapulco, por cierto, en medio de críticas y peticiones ante el Congreso Local de Juicio Político en su contra, por parte de regidoras y regidores que le acusaron de evidentes malos manejos, pero en el Partido del Trabajo nadie duda que obedeció entonces las órdenes de Damián Sosa, hermano de Gerardo, el capo de capos de la “Sosa Nostra”, para brincarse a Morena.
Es esta protección a la consentida del Grupo Universidad uno de los puntos que han puesto en evidencia el actuar del líder en el Estado. En Morena se dice también que otro de los integrantes a los que Rico Mercado rinde pleitesía, es a Rafael Garnica, ex presidente de la Fundación Hidalguense, una de las organizaciones que ha servido de pantalla y caja chica a los dineros malhabidos de los hermanos Sosa Castelán.
Muchas son las voces realmente molestas e inconformes con el actuar del dirigente del partido guinda y no pocos consejeros analizan la posibilidad de hacer llegar el acumulado descontento a la dirigencia de su partido y los órganos internos. Con sobrada razón sopesan la inaplazable necesidad de volver a votar en busca de un líder local y una Presidencia del Consejo Estatal, realmente afines a los principios de Morena y no a los de grupos fácticos por todos conocidos, con miras a las elecciones del 2027.
De no parar a tiempo al “Gregorio Samsa” de Morena, a nadie deberá extrañar que el bicho rastrero abra las puertas de ese partido no solo a Israel Félix, sino de paso a la mismísima “Sosa Nostra”. La metamorfosis está a la vista de todos y es el momento de sacar el Baygón ideológico para frenar una perjudicial plaga…






