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* Las declaraciones de la líder nacional morenista en Nuevo León, no dejan lugar a duda alguna en el sentido de que en su partido no se permitirán los trajes a la medida de ninguna aspirante, invocando la equidad de género; será mediante encuestas como se definirán candidaturas. Luisa María Alcalde, da por descartado que promoviendo la inclusión de las mujeres que hagan iniciativas con nombre y apellido, un mensaje tajante para quienes en Estados como Hidalgo tratan de copiar iniciativas de gobernadores que buscan heredar el poder a sus esposas
Por Antonio Ortigoza Vázquez / @ortigoza2010
Especial de Expediente Ultra
La tajante declaración de la dirigente nacional de Morena, Luisa María Alcalde, hecha en su visita a Nuevo León, metió de una vez por todas, un freno a aquellos empeñados en manipular los temas de equidad de género para favorecer de manera exclusiva a mujeres, en las designaciones a candidaturas para el 2027, buscando marginar a otros aspirantes varones.
En un estado donde el gobernador Samuel García ha buscado impulsar una “Ley Esposa”, similar a la que tuvo echar reversa Ricardo Gallardo Cardona “ El Pollo”, en San Luis Potosí, Alcalde expuso sin medias tintas:
“Nosotros siempre hemos promovido la participación de las mujeres, lo hicimos para que hoy tengamos paridad, pero nos parece una farsa que se utilice para promover e impedir que algunos participen. Entonces nosotros nos vamos a ir a la encuesta y ver al mejor posicionado, tenemos muchas mujeres muy buenas alrededor del país y hay que respetar las reglas electorales. ¿Qué significa?, que todos los partidos políticos para 2027 tienen por lo menos que presentar nueve candidatas mujeres. Son diecisiete gubernaturas”.
Y para no dejar lugar a duda alguna, expuso como epitafio a las y los acelerados en su partido: “Por cierto, las gobernadoras hoy la gran mayoría son de Morena y lo hemos venido promoviendo, fortaleciendo nuestros cuadros, pero nos parece una farsa. Ahora, según esto, promoviendo la inclusión de las mujeres que hagan iniciativas con nombre y apellido”.
En Hidalgo, el mensaje de la líder nacional morenista, debe ser tomado muy en serio para que se dejen de alentar precisamente las falsas expectativas de trajes a la medida de determinadas candidatas.
No se trata de temas de equidad, porque como lo precisó Alcalde, el reparto de candidaturas debe ser en proporción igual y las verdaderas mujeres de izquierda con probada ideología y convicciones, saben que hacer eco a posiciones machistas que a trasmano pretenden, no apoyar sino imponer a su género, lejos de fortalecer la lucha de las verdaderas feministas la descalifica.
Los embates de la derecha, que ya afila las garras para tratar de echar abajo el proyecto político y social del 2do Piso de la 4T, en las elecciones intermedias del 2027, buscarán aprovechar cualquier recoveco para ganar espacios y quienes dentro de Morena tratan de pasar por alto la voluntad de las mayoría a la hora de determinar candidaturas mediante el método de las encuestas, ponen en riesgo la permanencia de un proyecto nacional en aras de sus intereses personales. Un contrasentido a los postulados ideológicos de su partido.
No se trata de si es un hombre o mujer quien encabece la próxima candidatura al gobierno del Estado; el asunto de fondo es saber quién tiene las mejores preferencias para ganar con la mayor adhesión social y partidista en la cercana contienda electoral. Y la encuesta deberá determinar si es hombre o mujer la candidata o el candidato mejor posicionado.
Nada de trajes a la medida, propuestos por encubiertos diseñadores a los que les importa un cacahuate el verdadero sentido de la equidad no solo en Morena sino en otros partidos.
Quiénes insisten en segregar los principios de Morena a sus conveniencias propias, deben reflexionar en tal sentido porque a final de cuentas, marginar de la contienda a varones por el solo hecho de que a dos gobernadores se les metió en la cabeza modificar las constituciones de sus Estados para hacer un “traje a la medida” a sus esposas, con la intención de alfombrarles su acceso al poder, no es un tema de justificada equidad y menos de verdadera democracia.






