Inicio Exclusivas EX PANISTAS CORRUPTOS, AHORA PREGONAN HONESTIDAD Y BUSCAN ADUEÑARSE DE MORENA, EN...

EX PANISTAS CORRUPTOS, AHORA PREGONAN HONESTIDAD Y BUSCAN ADUEÑARSE DE MORENA, EN TULANCINGO

16680
0

Tiempo de lectura aprox: 5 minutos, 4 segundos

*  El Síndico Procurador, Pedro Hiram Soto Márquez, hermano del ex alcalde Julio Soto, ambos ex panistas y ahora morenistas, ha iniciado una serie de ataques contra Lorena García, alcaldesa de su partido, con el claro objetivo de influir en el cercano proceso de selección de coordinadores, para adueñarse de la candidatura de Morena que les permita volver a tener el control de un ayuntamiento al que su hermano, saqueó y devastó durante su periodo municipal, en sentido contrario a los postulados de Morena, pues no solo robo y traicionó al pueblo, además lo reprimió y encarceló cuando la gente le exigió bajar las cuotas de agua y alcantarillado que llegaron en su administración a los ocho mil pesos

Por Antonio Ortigoza Vázquez / @ortigoza2010

Especial de Expediente Ultra

Panistas conversos a Morena e incrustados en el gobierno municipal de Tulancingo, han iniciado una sucia y abierta campaña en contra de la edil, Lorena García Cázares, con el objeto de retomar el control del ayuntamiento, empleando como punta de lanza al regidor, Pedro Hiram Soto Márquez, hermano del ex alcalde, Julio Soto Márquez.

Ambos, como muchos otros tránsfugas de Acción Nacional, brincaron a Morena tratando de continuar en el juego político del ayuntamiento, pero también, buscando impunidad por el pasado inmediato que los acusa y condena como pillos de siete suelas.

Quiénes conocen al dedillo a los Soto Márquez, no pueden ocultar su hilaridad cuando el ahora Síndico Procurador del ayuntamiento de Tulancingo, acusa de manera pública con la clara intención de hacerse publicidad personal, a la alcaldesa del supuesto delito de peculado, motivo por el cual presentó este 13 de abril, una denuncia ante la Procuraduría General de Justicia del Estado y, con antelación, ante la Auditoría Superior del Estado de Hidalgo (ASEH), el pasado 28 de febrero.

De acuerdo a lo expresado a los medios, Pedro Hiram Soto, aseguró que en diciembre del 2024, un ayudante de la edil le ofreció 200 mil pesos, al igual que a la regidora del Partido del Trabajo, Dora Luz Guzmán y al procurador jurídico, Pedro Escudero, por destrabar algunas cosas del ayuntamiento.

Exhibiendo a los medios una aureola de pureza que dista mucho de merecer, el susodicho asegura que el “bono” de 200 mil pesos entregado de manera ilegal a los regidores fue tomado de la partida de apoyos sociales y ayudas a la población y sirvió, a su decir, para otorgar beneficios económicos a personas sin un estudio socioeconómico previo, y a familiares directos de siete regidores.

Según sus cuentas, esto representa un quebranto de 4 millones de pesos, pero apenas terminó de quemar su pirotecnia y empezaba a recoger sus varas, cuando la presidenta municipal echó abajo su teatro fantástico: en tres puntos, Lorena García Cázares, expuso de manera clara la entrega de recursos a los miembros del cabildo para cumplir con sus tareas de gestión y apoyo social a la ciudadanía de Tulancingo, aprobados en el Presupuesto de Egresos 2025, aclarándole al reconverso panucho que los regidores tienen el derecho de realizar acciones de asistencia social, siendo responsabilidad de cada uno entregar un informe de rendición de cuentas y, de manera contundente, expresó que corresponde a las instancias competentes realizar las auditorías  y verificaciones que procedan. En una palabra: Quién nada debe, nada teme.

Al Síndico le resultó un mal error de cálculo su pretensión de montarse en la labor social de sus pares del Cabildo para atacar a la alcaldesa, pues aún investido con su sayal franciscano, la población de Tulancingo no le compra su armada parafernalia porque en eso de abordar temas de honestidad, solo los incautos o muy ingenuos, olvidan todas las tropelías, saqueos y corrupciones que su hermano dejó en el ayuntamiento cuando fue presidente municipal del 2012 al 2016. En esos ayeres, ambos eran entonces juramentados y recalcitrantes panistas.

Claro que podrá argumentar en su defensa: Ése es asunto de mi hermano, no mío, pero el tema es que al concluir el periodo de su consanguíneo, Pedro Hiram llegó al subsecuente gobierno, encabezado por el priísta, Fernando Pérez, como Regidor de Acción Nacional.

¿Por qué quienes conocen al dedillo a los hermanitos Soto, opinan que además de malagradecidos con la actual alcaldesa que los volvió a la vida política y les abrió las puertas de Morena, ahora tratan de meterle zancandilla al partido Guinda, aliándose con el PT,  siglas controladas por la mafia de los Sosa Castelán?

Echemos un vistazo al pasado inmediato cuando Julio Soto se despachó con la cuchara grande, ocasionando cuantiosos quebrantos a las finanzas municipales, no importándole reprimir a los ciudadanos que alzaron la voz contra abusos administrativos por el alto costo en el cobro del agua y alcantarillado, con cuotas que llegaban hasta los 8 mil pesos mensuales en colonias donde el vital líquido se surtía unos cuantas veces al mes en tandeo, y en otras tantas ni siquiera había drenaje.

Cuando el ex edil formó parte del equipo de transición de Lorena García, mucha gente se preguntó si no escupía al cielo al juramentar los principios de Morena de no mentir, no robar y no traicionar al pueblo, porque en su gobierno municipal hizo todo lo contrario: cuando los colonos se organizaron para exigirle explicaciones por los cobros abusivos del agua, fueron brutalmente golpeados, reprimidos y silenciados por agentes de seguridad municipal. Julito, el panista, no solo robo y traicionó al pueblo, además lo agredió y lo encarceló.

Además, se pasó por el arco del triunfo una sanción de la PROFECO que lo conminó a devolver al menos 400 pesos a los esquilmados 40 mil usuarios. Esto es, 16 millones de pesos que les robó. Claro, el pillo panista nunca devolvió un centavo.

Otro de los fraudes cometidos a la vista de todo Tulancingo, fueron los 25 millones de pesos que se estima, se esfumaron del proyecto de la Planta Tratadora de Agua de San Nicolás Cebolletas y que hasta la fecha mantiene un expediente abierto contra el ex alcalde que abusando de la buena fe de morenistas como Lorena García, logró colarse a las filas del partido guinda y, de paso, colocar a su hermano Pedro Hiram, como Síndico en su Planilla.

Al cierre de su administración, Julio Soto dejó observaciones vigentes por casi cinco millones de pesos. Y en el siguiente episodio de estos latrocinios es donde aparece el ahora Robin Hood de chisguete: Pedro Hiram, quien al dejar su querido hermanito el cargo, llegó al gobierno municipal del priísta, Fernando Pérez como Regidor del PAN.

¿Acaso desde su encargo, Pedrito olvidaría el parentesco con Julito y velaría por los intereses de los habitantes de Tulancingo, exigiendo castigo a las corruptelas del ex alcalde? ¡Qué va! por el contrario, hasta la fecha se le sigue responsabilizando de haber bloqueado, y hasta desaparecido, expedientes con información acusatoria a su hermano.

¿Qué dice el Síndico paladín de la “honestidad”, sobre la acusación y averiguación previa que todavía pesa contra Julio, por el torcido acto de donación de terrenos que después se cambió a permuta y terminó en una oscura compra-venta, cochupo cometido durante su gobierno municipal?

Las pruebas fueron presentadas en el último tramo del gobierno de Fernando Pérez y aunque todo el cuerpo edilicio aceptó se instaurara la denuncia correspondiente, Pedro Hiram fingió demencia. La denuncia sigue vigente, porque se encontraron irregulares tales como el que uno de los propietarios que firmó los torcidos contratos había fallecido desde el 2011, es decir, cuatro años antes de que en el 2015, el entonces alcalde panista, Julio Soto, hiciera el descarado fraude.

La sociedad de Tulancingo tiene el derecho de preguntarle al Síndico Procurador ¿por qué no exige que la averiguación se lleve hasta sus últimas consecuencias? ¿Qué acaso en temas de transparencia no incluye a sus familiares?

Por cierto que hablando de bonos fuera del presupuesto a Regidores, tema que ahora invoca Pedro Hiram, sería mejor que no se metiera en camisa de once varas porque precisamente cuando concluyó su periodo como Regidor se le exigió la devolución de un bono que se negó a devolver alegando que estaba dentro de la legalidad. Ni qué decir: los pillos siempre son de memoria corta.

Cómo puede apreciarse, no se necesita una bola de cristal para explicar qué hay detrás de toda esta faramalla del “implacable” Síndico: Tanto él como su hermano, atacan a la alcaldesa porque quieren posicionarse –o mejor dicho, tomarle al pelo a la ciudadanía–, con miras al cercano proceso de selección de Morena.

Su plan con maña es obtener la candidatura morenista al ayuntamiento. Eso de cuidar los recursos públicos y dárselas de ejemplo de honestidad es pura vacilada. Sus antecedentes hablan en sentido contrario.

Los panuchos reconversos ya probaron las mieles del poder y saben cómo robar y traicionar al pueblo, el tema es que se los permitan en Morena, sobre todo ahora que con el mayor de los desparpajos se alían con el PT, partido controlado por la mafia de los Sosa Castelán, que por años han buscado tener el control político de Tulancingo. No es casual que en la estrategia de guerra sucia contra la alcaldesa, vaya de la mano con el Síndico, la Regidora petista, Dora Luz Guzmán.

Como decía mi abuelo: ¡A otro perro con ese hueso…!

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí