Tiempo de lectura aprox: 3 minutos, 12 segundos
* A pesar de ser el mejor evaluado en el país el Secretario de Educación Pública de Hidalgo, acaba de anunciar públicamente que no irá en busca de la nominación morenista rumbo a la gubernatura, el año entrante; adoptando una posición institucional e ideológica con la 4T, el funcionario se dice dispuesto a apoyar a sus compañeros que sean nominados. Su decisión de mantenerse en la encomienda que le asignó el gobernador Julio Menchaca, es un ejemplo a seguir y punto de reflexión para aquellas y aquellos aspirantes que desde hace tiempo han buscado los reflectores, olvidando su encomienda y compromiso con la sociedad hidalguense, con claros visos futuristas
Por Antonio Ortigoza Vázquez / @ortigoza2010
Especial de Expediente Ultra
En un acto de congruencia partidista e ideológica, el titular de la Secretaría de Educación Pública de Hidalgo (SEPH), Natividad Castrejón Valdez, se descartó como aspirante a la gubernatura en la elección del 2027, dejando en claro su compromiso por seguir al frente del área educativa en el gobierno local.
La posición asumida de manera pública por el funcionario y considerado uno de los más fuertes aspirantes al cercano proceso de sucesión, representa un freno institucional y un punto de reflexión partidista a aquellas y aquellos aspirantes que desde el pasado año ya se venían autopromocionando de manera personal y fuera de las reglas del juego de Morena.
El propio gobernador, Julio Menchaca ha declarado desde mayo del pasado año, que las y los aspirantes inmersos en la por demás adelantada sucesión, no debían “comer ansias”, pues enrolarse en un anticipado futurismo podía terminar desgastándolos y truncando sus propias posibilidades; y el mes pasado ante la circulación en redes sociales de “encuestas” donde se mostraba los índices de aceptación de diferentes actores, el mandatario hidalguense fue tajante al señalar que: “Van a salir más todavía y eso no significa más que el interés de algunas personas de ser mencionadas. Es una estrategia”, sin duda que llevaron una explícita dedicatoria para un adelantado.
Tras el último Consejo Nacional de Morena donde se establecieron las reglas que regirán la nominación de candidatos mediante encuesta, relegando la mal interpretada equidad de género, quedó en claro que los perfiles de quienes podrán ser considerados en la medición serán lo mismo hombres que mujeres, sepultando de una buena vez la polémica desatada en el Estado, en el sentido de que forzosamente debería ser una mujer la candidata a la gubernatura.
El tema, como aquí lo analizamos en pasadas entregas, nada tenía que ver con los principios de Morena y, por el contrario, implicaba hacer eco al malintencionado nepotismo mediante el cual los gobernadores de San Luis Potosí, Ricardo “El Pollo” Gallardo; y Samuel García, en Nuevo León, buscaban heredar el cargo a sus cónyuges, a través de la llamada Ley Esposa.
En Hidalgo, como se recordará, además de pretender que desde el Congreso Local se aprobara un ordenamiento similar, se buscaban cambios electorales para que el periodo fuera de cinco y no de dos años, como se ha venido planteado, para empatar en el 2030 la elección de gobernador con la presidencial.
Uno de los acuerdos que destacaron en el reciente Consejo de Morena, fue el imponer filtros para evitar que personajes chapulines, oportunistas, arribistas, con dudosos antecedentes y probables relaciones con la delincuencia organizada, puedan colarse como candidatos a los cargos de elección popular.
Desde la presidencia, se ha dejado en claro la intención de cerrar las puertas a los políticos que antes que buscar el fortalecimiento de Morena y respetar sus principios ideológicos, tratan por todos los medios se acceder al poder como una mera ambición personal donde las convicciones partidistas salen sobrando.
Por eso es importante destacar la posición adoptada por Natividad Castrejón que, indudable, es un ejemplo a seguir para aquellas y aquellos que a todas luces ya estaban, y han estado, más empeñados en ganar reflectores que en trabajar desde sus trincheras a favor del Estado. El funcionario ha manifestado que en su tiempo libre, respetando las leyes en materia electoral, apoyará en solidaridad, a sus compañeros de partido que en su momento ganen las encuestas.
Castrejón Valdez es el Secretario de Educación mejor evaluado en el país, inclusive por el propio gobernador del estado de Hidalgo. Méritos y capacidades no le faltan pero no obstante esto, ha dejado en claro su compromiso por seguir adelante en la labor que le ha encomendado el gobernador Menchaca Salazar, para fortalecer el sistema educativo hidalguense. Más adelante, en el 2030, ha señalado, valorará sumarse como aspirante de Morena, pero por el momento en que su partido necesita actos.
Todo apunta a que la intentona en el Congreso Local por restringir la candidatura no solo de Morena sino de todos los partidos, de manera exclusiva a una mujer, se irá diluyendo luego de que no se concretó la realización de los foros que sobre el tema había anunciado para mediados de febrero pasado, el líder parlamentario, Andrés Velázquez Vázquez.
Para quienes no han entendido que los viejos estilos de hacer política deben cambiar, anteponiendo la consolidación del proyecto ideológico del Segundo Piso de la 4T, antes que los proyectos personales, la consistencia entre el decir y el hacer de Natividad Castrejón, debe ser un ejemplo a seguir no solo en Hidalgo sino en otros Estados del país, donde algunos ya amenazan con renunciar a Morena para buscar otros partidos que les faciliten sus siglas para satisfacer sus apetitos de poder.
Hombre o mujer, deben ser los ciudadanos y la militancia, a través de encuestas, quienes determinen la identidad de los aspirantes a cargos de elección, con suficientes méritos y trabajo en territorio, no las truqueadas promociones en redes sociales, ahora tan en boga.






