Inicio Columnas DIFERENTES

DIFERENTES

1003
0

Tiempo de lectura aprox: 1 minutos, 47 segundos

Por Elsbeth Lenz / @elsbeth_lenz

¡No bueno mi gente! Resulta que ayer pasadito las 9 de la mañana, un grupo de jóvenes encapuchados, presuntamente estudiantes de la escuela normal Isidro Burgos y miembros del grupo de activistas, que luchan por el esclarecimiento de los hechos ocurridos la noche del 26 de septiembre de 2014 en Ayotzinapa; derribaron la puerta principal de Palacio Nacional, ubicada en la calle de la Moneda Nº 1.

Resulta que luego de varios días de radicales manifestaciones, sin respuesta por parte de la autoridad, el grupo de encapuchados, usando una camioneta de la Comisión Federal de Electricidad, derribó la puerta e irrumpió en el patio de Palacio Nacional, ante lo cual policías militares, destacados en la sede del poder ejecutivo, usaron gas para dispersar a los manifestantes, posteriormente instalaron una barricada para impedir la entrada de los estudiantes a Palacio Nacional, como si de terroristas o delincuentes se tratara.

El presidente Andrés Manuel López Obrador, que dictaba su mañanera de rigor, declaró que él no los atendería, porque encabeza las investigaciones del caso; como era la inquietud de los manifestantes, que lo haría el subsecretario de Gobernación, Arturo Medina.

López Obrador dijo además en su monólogo cotidiano, que los padres de los 43, habrían sido manipulados por el grupo que encabeza Álvarez de Icaza, la Comisión Internacional de Derechos Humanos de la Organización de Estados Americanos, grupos conservadores, gobiernos extranjeros, además de Walter Lippmann, Louis Baudin, José Castillejo, Friedrich Von Hayek, Robert Marjolin, Louis Marlio y Ludwig von Mises.

Y pensar que en noviembre del año 2014, un empático Andrés Manuel López Obrador, posteó en la red social twitter “Ayotzinapa es un caso imposible de cerrar sin hacer justicia, de nada les va a servir manipular o querer hacer prevalecer la impunidad” para luego recordarle al gobierno de Enrique Peña Nieto en junio de 2015, a través de la misma red social “9 meses sin justicia en el caso Ayotzinapa. La nueva procuradora ni siquiera habla del tema y por si fuese poco “ganó” el PRI en Guerrero” y bueno, una de sus tantas promesas de campaña fue justo esa, esclarecer lo ocurrido con los 43 estudiantes normalistas.

Hoy casi al concluir el sexenio del presidente Andrés Manuel López Obrador, los padres de los 43 desaparecidos en Ayotzinapa en 2014, siguen a la espera de que se esclarezcan los hechos y se siguen manifestando igual que antes porque de justicia nada y de reparación del daño mucho menos, vaya no ha habido ni esclarecimiento.

Cabría entonces preguntar ¿En qué han sido diferentes? Para los padres de los 43 desaparecidos en Ayotzinapa.

Cosas de la vida y menudencias

¡No bueno! Con doña Fernanda Alonso Arellano, la recientemente cesada subdirectora administrativa del Instituto Veracruzano del Deporte y quien no solo balconeó al gobernador Garcia Jimenez, por su mala gestión de los recursos e incumplir con los pagos, sino que contrató bienes y servicios para el instituto con dinero etiquetado de la CONADE y que casualmente nunca llegó al IVD se sospecha desvío ¡Vaya usted a que!

En fin mis hermosos, así las cosas de cuando el león se come al domador, nos leemos mañana.

Comente politicaenrosa@outlook.com entérate www.lapoliticaenrosa.com y sígueme en mis redes sociales @elsbeth_lenz

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here