Inicio Columnas Xochináhuac, donde la CFE se llevó “hasta el perico”

Xochináhuac, donde la CFE se llevó “hasta el perico”

3596
0
Compartir
Uno más de los centros de trabajo recuperados por el SME

 

*  Al tomar posesión de las instalaciones del centro de trabajo ubicado en Azcapotzalco, los electricistas del SME encontraron un total saqueo; los empleados de la CFE se llevaron materiales, herramientas y hasta máquinas; pese a todo, iniciarán las labores de rehabilitación de la que será una de las unidades de la Cooperativa Luz y Fuerza del Centro

 

Por La Redacción

Especial de Expediente Ultra

Es de mañana y la bruma que anuncia el invierno comienza a disiparse con los rayos del sol y aquí en uno de los barrios de la delegación Azcapotzalco,  unos mil electricistas del SME esperan a que las puertas del que fuera su centro de trabajo Xochináhuac, se abran para recibirlos como lo hacían de manera cotidiana hace ocho años, antes de ser despojados de sus empleos por el decreto de extinción de Luz y Fuerza del Centro, emitido por el expresidente Felipe Calderón , el 11 de octubre del 2009.

El predio es amplio, 66 mil metros cuadrados, y aquí existieron talleres donde los electricistas laboraron por generaciones antes de que los militares disfrazados de policías irrumpieran en las sombras de la noche para expulsarlos con violencia de sus trabajos, sin ninguna explicación más que el lenguaje frío y amenazante de las armas.

Es viernes 10 de noviembre cuando el dirigente Martín Esparza Flores charla sobre la recuperación de este centro de trabajo que, explica, formará parte de los inmuebles recuperados por su organización para hacer funcionar la Cooperativa Luz y Fuerza del Centro, abriendo la opción de trabajo a los electricistas que no se liquidaron y dieron la lucha de resistencia por ocho años.

Saqueo y desolación dejó a su paso la CFE

El dirigente recuerda con un dejo de amargura y coraje: “Este centro de trabajo de Xochináhuac fue tomado por elementos del ejército vestidos de policías federales; entraron también del Distrito Federal y de un día para otros 44 mil trabajadores se fueron a la calle”.

Prosigue Esparza: “Ha sido una lucha muy larga, desigual porque no enfrentamos a un patrón, sino a un sistema, un gobierno y un Estado”;  no obstante lo padecido en los largos  años de lucha, el balance para emparejar los cartones   es alentador  pues explica que tras la negociación política con el gobierno para acabar con el conflicto obtuvieron en concesión, por 30 años, “las hidroeléctricas que tenía Luz y Fuerza del Centro  ya las tenemos y vamos para dos años generando energía  renovable a través del agua, también estamos por firmar un contrato de compra venta de energía con el gobierno federal  para construir una planta de ciclo combinado a través de gas natural  en un predio que ya tenemos en nuestra posesión que es la termoeléctrica Jorge Luque”.

Las instalaciones recuperadas se van llenando de trabajadores; abrazos, apretones de mano, choque de puños y, podría decirse, una mezcla de alegría con rabia y rencor porque la Comisión Federal de Electricidad (CFE), que tuvo la posesión de las instalaciones todos estos años sencillamente vacío todo: no hay maquinarias, materiales y ni una sola herramienta.  En palabras del adagio popular: no dejaron ni el perico.

Los líderes smeítas durante el evento de Azcapotzalco

Pero eso sí, a Esparza y varios de los miembros de su comité, la CFE los ha acusado de despojo y robo ante la PGR. ¿Robo? Nos preguntamos al hacer el recorrido. ¿Pero qué pudieran haberse robado si todo se lo llevaron?

Eso sí, nos detallan los electricistas, la CFE quería quedarse con parte del predio luego de que sus trabajadores hurtaron lo que era propiedad del gobierno. Y nos volvemos a preguntarnos: ¿Y a ellos por qué la PGR no los acusa?

Comenta Esparza Flores que dentro de las conquistas del SME — a cumplir  en diciembre 103 años de existencia–, se encuentran también el otorgar servicios al sector eléctrico no únicamente del centro del país sino de toda la república al tener vigente su registro como sindicato de industria; además, nos dice, ya cuentan con dos suministradoras para dar servicio a los usuarios calificados que consumen más de un megawatt al año y para  enero 2018 en que se abrirá el mercado para usuarios de consumo básico podrán colocar su energía en millones de hogares, ofreciendo un precio más bajo.

Conforme se recorren las instalaciones, las miradas de poco más de mil electricistas congregados en Xochináhuac, pasan de la incredulidad al natural coraje; ahí donde antes se encontraban las herramientas, los materiales, las maquinarias, los lockers y demás enseres de su centro de trabajo ahora sólo quedan las estructuras vacías.

El Secretario del Exterior, Humberto Montes de Oca no se amilana ni desalienta y dice al respecto:” Algunos de los que critican, que nos menosprecian de lo que hemos alcanzado lo hacen porque no están dispuestos a trabajar y no tienen el conocimiento de qué somos capaces como organización y como colectivo para transformar las cosas”.

Convencido, como todos sus compañeros, que con sus manos, talento y esfuerzo pueden dar vida a este camposanto laboral que les dejó la CFE, agrega: “vamos a transformar este centro de trabajo; aquí se va a ubicar la unidad productiva de distribución, vamos a ocupar a los compañeros de foráneas, de líneas, de cables subterráneos y taller”.

Ahora como sus propios patrones, y como explican sus líderes, el SME, ofrecerá sus servicios a los clientes que antes los conocieron y que están seguros “No nos han olvidado”.

Y en los galerones vacíos, pero ahora llenos de entusiasmo, retumba la consigna: “Dame una “S”; dame una “M”, dame una “E”. ¿Cómo dice?: ¡SME! ¡SME¡ ¡SME¡…