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El Dilema del PRI

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Por: José Saúl Bautista González /@JOSABAGO

“Nadie podrá sustituir nuestro esfuerzo. Nadie podrá asegurarnos un papel en la transformación de México si nosotros no luchamos por él, si nosotros no lo ganamos ante los ciudadanos.

Quedó atrás la etapa en que la lucha política se daba, esencialmente, hacia el interior de nuestra organización y no con otros partidos. Ya pasaron esos tiempos.

Hoy vivimos en la competencia y a la competencia tenemos que acudir; para hacerlo se dejan atrás viejas prácticas: las de un PRI que sólo dialogaba consigo mismo y con el gobierno, las de un partido que no tenía que realizar grandes esfuerzos para ganar.

Como un partido en competencia, el PRI hoy no tiene triunfos asegurados, tiene que luchar por ellos y tiene que asumir que en la democracia sólo la victoria nos dará la estatura a nuestra presencia política”.

Luis Donaldo Colosio Murrieta

6 de marzo de 1994

Al margen de filias y fobias, el Partido Revolucionario Institucional es siempre actor protagónico en todas las contiendas electorales y sí, más en Hidalgo.

Hidalgo es uno de los 5 estados de la república –junto con Campeche, Coahuila, Colima y Estado de México- que no conocen la alternancia en el nivel estatal. Ello habla de su peso local; su militancia es combativa y respetada entre el priismo nacional.

Aunque su presencia en gobiernos municipales es actualmente disminuida (el PRI ganó 16 ayuntamientos solo y 15 en coalición con el Partido Verde Ecologista de México y Nueva Alianza), no debe menospreciarse a sus cuadros, a su estructura y a los buenos resultados que está entregando el Gobernador Omar Fayad Meneses.

Según parece, la dirigencia estatal del PRI, ha fijado esta vez como uno de los criterios de selección de sus abanderados, privilegiar la militancia, lo que indicaría que están tomando medidas para mantener la cohesión y, al mismo tiempo, ofrecer una deseable transición hacia la meritocracia que reconoce la trayectoria y reafirma el sentido de pertenencia de sus cuadros.

Este tema es de la mayor importancia porque, curiosamente, la mayoría de los que han devaluado la militancia y hecho mala fama a la marca, no han sido siquiera priistas verdaderos, la cúpula los encumbró en tres patadas abreviando la trayectoria de piso, luego entonces, actúan desvinculados de la militancia que resulta automáticamente descalificada por la ciudadanía.

Así que impulsar a verdaderos priistas podría reconectar a la alicaída militancia con las dirigencias. El próximo viernes 6 de marzo, sabremos en qué medida se pudo cumplir esta loable iniciativa.

La próxima elección de Ayuntamientos es casi vital para el PRI en Hidalgo. Además de los obvios resultados absolutos que definirán ganadores, el PRI se juega su viabilidad, su rentabilidad electoral en el mediano plazo, ¿En qué condiciones llegará al 2021 que se renovaran el Congreso Local y la Cámara de Diputados Federal?, ¿Cómo llegará a la elección de gobernador en 2022?

La respuesta a estos cuestionamientos pasa obligadamente por los resultados de esta elección municipal. En términos conservadores, para que el PRI se pudiera proclamar ganador del proceso de este año, debería al menos ganar la mitad más uno de los ayuntamientos en disputa (43 de los 84). Con ello, acreditaría su triunfo en la mayoría de los municipios y, al menos, haber recuperado 12 municipios. La percepción sería de recuperación y crecimiento, disiparía dudas y habría un partido fortalecido ante los comicios venideros.

¿Cómo lograrlo? Me parece que la respuesta está en el mensaje, ése que se mandará con la postulación de sus candidatos, ¿Representan lo mismo ó se atrevieron a innovar? Dadas las condiciones actuales, me atrevo a asegurar que hacer lo mismo dará los mismos resultados y mandará el mensaje equivocado: No hay aprendizaje y no hay acciones correctivas.

Por el contrario, sí sus abanderados representan alejamiento de viejos vicios y malas prácticas, además de contar con los créditos suficientes para representar a sus copartidarios, se mandará el mensaje adecuado: El partido entendió, aprendió y corrige en su acción política.

Otra dimensión del mensaje es el que trasmitirán los abanderados. Queda claro que el tricolor necesitará más que su voto duro y la buena gestión del Gobernador Fayad para obtener buenos resultados; también que los incentivos materiales, como los utilitarios, ya no garantizan ninguna rentabilidad electoral, por lo que la capacidad oratoria y de persuasión serán definitorios en esta contienda. Sí, ahora hay que convencer con ideas, propuestas y argumentos más que nunca.

A horas de que las planillas enteras sean definidas por ese instituto político, en el edificio de Colosio ya afrontan ese dilema: continuar en la inercia que agota o innovar para revitalizar.

El reloj corre.

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