Inicio Columnas LA COFRADÍA DE “LA JOYA” Y SU COMPLOT CONTRA MORENA, EN TULANCINGO

LA COFRADÍA DE “LA JOYA” Y SU COMPLOT CONTRA MORENA, EN TULANCINGO

229
0

Tiempo de lectura aprox: 3 minutos, 30 segundos

*  Comienza a trascender el complot que se viene tejiendo en un recóndito privado del Hotel La Joya de Tulancingo, donde se ha visto sentados a la mesa a personajes como el senador Cuauhtémoc Ochoa Fernández, al líder local del Partido Verde, Octavio Magaña, al ex panista y ex alcalde, Julio Soto, teniendo de chaperones a la regidora petista y operadora del mafioso Grupo Universidad, Dora Luz Guzmán Flores, al regidor morenista, Gastón Santos y a los síndicos Pedro Hiram Soto Márquez –hermano de Julio—y Pedro Orlando Escudero García, fraguando uno más de los estratagemas para tratar de arrebatar Tulancingo a Morena, luego de que a la oposición le ha sido imposible dañar la imagen de la alcaldesa, Lorena García Cázares

Por Antonio Ortigoza Vázquez/ @ortigoza2010

Especial de Expediente Ultra

Lo que se viene tejiendo en un recóndito privado del Hotel La Joya de Tulancingo, bien puede ser el argumento de una historia de intrigas y traiciones donde personajes por todos conocidos en la política local, insisten en adueñarse del segundo municipio en importancia del Estado.

Imagine usted sentados a la mesa al senador de Morena, Cuauhtémoc Ochoa Fernández, al líder local del Partido Verde, Octavio Magaña, al ex panista y ex alcalde, Julio Soto, teniendo de chaperones, ojo, a la regidora petista y operadora del mafioso Grupo Universidad, Dora Luz Guzmán Flores, al regidor morenista, Gastón Santos y a los síndicos Pedro Hiram Soto Márquez –hermano de Julio—y Pedro Orlando Escudero García.

Dirá usted, ¿y qué tiene de particular que tal variopinto político se junte a echar café? Y en efecto, no tendría nada de especial si no fuera porque en tan disímbola mesa partidista se está cocinando uno más de las estratagemas para tratar de arrebatar Tulancingo a Morena, luego de que a la oposición y sus embozados aliados –léase Gastón–, les ha resultado sencillamente imposible dañar la imagen de la alcaldesa, Lorena García Cázares.

Aunque llama la atención no es nada extraño que en este complot de café, lleve la voz cantante Cuauhtémoc Ochoa, el personaje del que en este espacio hemos dado cuenta de sus múltiples argucias para hacerse del poder local. Situación que, para bien de los hidalguenses, sencillamente no le ha sido posible.

Todo indica que el ex edil, Julio Soto Márquez ha terminado arrastrándose al legislador federal para que a través de Octavio Magaña, se le permita ser el candidato del Partido Verde en el 2027. Sí, está usted leyendo bien. Y se preguntará que tiene que ver Ochoa Fernández en esta “Pacto de la Joya”.

Pues bien, los encuentros furtivos pactados por Magaña han requerido la presencia del verdadero jefe político del Verde y que en Hidalgo tiene nombre y apellidos: Cuauhtémoc Ochoa, quién a pesar de haber juramentado los principios de Morena, sigue jugando a dos, tres o las bandas que sean necesarias para mantener poder político para negociar a favor de sus propios intereses.

Tanto Octavio Magaña como el convenenciero y antitaurino diputado local, Avelino Tovar, no mueven un dedo o pactan acuerdo del PVEM hidalguenses, si no lleva el visto bueno de su jefe, Cuauhtémoc.  No hay que olvidar que en actos públicos y de probables alianzas del Verde, curiosamente el senador de Morena, siempre está presente, como sucedió hace unos meses cuando en Huejutla, los verdecologistas le quemaron incienso a Ochoa. No debe olvidarse además que el diputado local y el senador son socios en el negocio de los tiraderos de basura en el país.

El asunto debe verse con lupa porque podría ser el antecedente de una sui géneris alianza para el año entrante entre el Partido del Trabajo –arrendado por los Sosa Castelán–, y el PVEM, para buscar desbancar a Morena de la alcaldía de Tulancingo, pues debe recordarse que en fecha reciente Damián Sosa declaró que el PT iría solo en el Estado, claro, con honrosas excepciones como la que pueda darse en este importante ayuntamiento.

En pasadas entregas, este columnista develó las torcidas intenciones que estaban tras los ataques a la alcaldesa morenista por parte de los hermanos Julio y Pedro Hiram Soto, y sus aliados como la petista Guzmán Flores, buscando posicionar al primero como probable candidato de Morena. Como el plan se les vino abajo, ahora buscan cuajarlo con bajo las siglas del Verde y la probable alianza con el PT.

El “Pacto de la Joya”, así lo confirma, dejando en claro que como sucede a lo largo de la historia, los traidores carecen de principios e ideología, como lo ha demostrado el propio Julio Soto quien en el 2020, dejó con un palmo de narices al PAN, luego de que primero aceptara ser nuevamente su candidato a Tulancingo, para luego renunciar mediante una carta pública donde con el mayor de los cinismos aceptó que declinaba porque Acción Nacional se había negado a otorgarle recursos económicos para su campaña. Y poner de su bolsa ¡ni en sueños ¡

Soto además se atrevió a invocar parte del ideario de Gómez Morín –fundador del PAN–, y hasta de Emiliano Zapata, de cuya egregia figura revolucionaria se fusiló la máxima: “es mejor morir siendo esclavo de los principios, más no de los hombres”.

La risible misiva quedó ahí como constancia de su falta se congruencia política, pues como se recordará dejó el control del Consejo Municipal a su adversario, Fernado Lemus Rodríguez, a quien le había ganado la candidatura.

La Comisión de Honor y Justicia de Morena deberá poner especial atención en las infidencias que está cometiendo el senador Ochoa Fernández, pero también el regidor morenista, Gastón Santos. Este último viene arrastrando el pesado estigma del regaño público, que le propinó el gobernador Julio Menchaca Salazar por boicotear abiertamente a la alcaldesa Lorena García Cázares.; Santos es un tránsfuga que prefiere el calor cómplice de una cofradía de hotel antes que la decencia de su encargo institucional.

En misma situación se encuentra Pedro Orlando Escudero García, quien no ha dudado un segundo en darle la espalda de tajo al legado de su difunto mentor, el exalcalde Jorge Márquez Alvarado, escupiéndole a su propia historia para apostar al guion de las traiciones que se viene escribiendo en un recóndito espacio del Hotel La Joya.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí