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PABLO MORENO CALVA, OPERADOR DE LA CORRUPCIÓN QUE SAQUEÓ A LA SEPH

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*  El ex Subsecretario de Administración y Finanzas de la Secretaría de Educación del Estado, autorizó contratos para compra de software y diagnósticos para las escuelas de educación básica, por 277 millones de pesos, a un sobreprecio de más del 70%; además de consentir convenios leoninos para que empresas vendieran productos y otorgarán créditos a los profesores, en acuerdo con el SNTE, con altos intereses y descuentos vía nómina.  A pesar de tales irregularidades, Morena Calva sigue cobrando un sueldo mensual de 130 mil pesos, ganando más que el Presidente de la República

Por I. León Montesinos

Especial para Expediente Ultra

El nombre de Pablo Moreno Calva, Subsecretario de Administración y Finanzas de la Secretaría de Educación Pública de Hidalgo (SEPH) del sexenio pasado apunta a ser uno más de los hilos conductores para saber hasta qué grado llegó la corrupción en esa dependencia, donde un grupo de pillos no solo defraudaron al erario estatal, sino además, permitieron que empresas privadas esquilmaran a los maestros con la venta de electrodomésticos y el otorgamiento de créditos, con intereses que rayan en la usura y que de acuerdo a los contratos leoninos pactados, son descontados vía nómina a los profesores.

Será cuestión de unos días para que la Fiscalía Estatal, la Contraloría del Estado y los altos mandos de la SEPH, terminen de armar las piezas del maquinado quebranto donde Moreno Calva es el principal presunto culpable junto con otros funcionarios aún vigentes, entre ellos, Adolfo Ozumbilla Castillo, Jefe de Recursos Humanos y a quien Moreno ubicó como Director de Educación Básica en la pasada administración, cargo que desempeñó en calidad de “aviador”, al presentarse a laborar de manera esporádica a sus oficinas.

Por el escritorio del ex titular de Finanzas de la dependencia, pasó la autorización para la compra de un software de 144 millones de pesos a un sobreprecio de más del 60 por ciento del costo normal de mercado, la excusa para su adquisición fue la de evitar hackeos en la base de datos de información de la SEPH, pero ahora se sabe que los fines resultaron muy distintos y la herramienta tecnológica ha servido, entre otros torcidos asuntos, para “encriptar”  la información relacionada con las “claves” asignadas a Pablo Moreno, de tal forma que no resulta tarea sencilla el saber, por ejemplo, que a pesar de estar jubilado actualmente sigue laborando en la Dirección de la que fue titular, pero en un cargo de tercer nivel.

Es decir, que oculto en un bajo perfil intenta seguir pegado a la ubre presupuestal sin afectar sus ingresos trimestrales que ascienden nada menos que a 390 mil pesos; esto es, que Moreno Calva sigue cobrando la nada despreciable suma de 130 mil pesos al mes. Un sueldo superior incluso al del Presidente de la República.

Otro de los irregulares contratos pagados con recursos de la dependencia, es el estudio practicado a un universo de 2 mil escuelas de las 8 mil que conforman el sistema de nivel básico y para lo cual se contrató de manera inverosímil a una Universidad de Acapulco, Guerrero. Institución a la que se pagó la suma de 133 millones de pesos. Aquí también se estima un sobreprecio de un 70 por ciento.

Junto con Pablo Moreno, aparece otro directo responsable en las carpetas que ya se integran en la Fiscalía Estatal. Se trata de Leopoldo Rodríguez Valdez, entonces Director de Recursos Financieros. Los inflados contratos fueron firmados por ambos funcionarios.

Al igual que Adolfo Ozumbilla, también sigue inmerso en la dependencia Taurino Ramírez, con trece años de antigüedad como Director de Educación Normal, cargo en el que fue reafirmado en su momento, precisamente por Moreno. Ambos funcionarios siguen permitiendo que desde su cargo como empleado de medio pelo, Moreno Calva se dé el lujo de cobrar sin trabajar.

De manera especial y como titular de Recursos Humanos, Ozumbilla Castillo, alerta y mantiene al tanto a Moreno cuando alguien solicita información relacionada con su amigo, al grado de tener el cinismo de clasificarla como “confidencial”. Otra de sus funciones es proteger a los “aviadores” que forman parte de la estructura que esta pandilla incrustó en la SEPH en la pasada administración.

Otra de las aristas de la corrupción en la Secretaría de Educación de Hidalgo, está relacionada con la serie de convenios y contratos pactados por Moreno Calva con firmas privadas dedicadas a la venta de electrodomésticos y otros productos, así como empresas no bancarias especializadas en el otorgamiento de créditos con descuentos vía nómina, con un cobro permitido de altos intereses muy superiores a los del mercado financiero.

En tal negocio donde ha trascendido que la “comisión” a repartir entre los funcionarios y dirigentes de la Sección XV del SNTE es de hasta un 30 por ciento, se ha permitido servirse con la cuchara grande a empresas como Etesa, que ofrece artículos a crédito para el hogar lo mismo que celulares; también aparecen otras firmas como Credilan; Crédi Maestro (especializados en ofrecer servicios financieros a empleados del sector educativo); Kondinero y FAMSA, está última compañía además de dar créditos para línea blanca, ofrece préstamos de hasta 200 mil pesos y hasta créditos para motocicletas.

En el acuerdo de los convenios, participaron de manera directa la Subsecretaría de Administración y Finanzas, junto con dirigentes de la Sección XV del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), siendo un negocio redondo pues las empresas y firmas garantizan el pago de sus créditos y productos, al aplicarse descuentos vía nómina a los profesores. En este consentido agiotismo, los maestros terminan pagando hasta tres o cuatro veces el valor de las mercancías, y ni qué decir de los montos por intereses de sus créditos.

Hasta donde sabemos, estos convenios eran resguardados celosamente en la Subsecretaría de Administración y Finanzas, teniendo que existir una copia en original en la Dirección Jurídica de la dependencia. Importante mencionar que los trabajadores desconocen a ciencia cierta las condiciones desfavorables en que se pactaron y ni siquiera tienen acceso a sus estados de cuenta para saber todavía cuánto deben y cuánto han “abonado” tan solo de intereses. Muchos profesores ignoran que sus líderes y funcionarios del sexenio pasado, consintieron este modelo de descuentos para hacer sus deudas eternas e impagables.

El actual titular de la SEPH, Natividad Castrejón tendrá en breve los elementos suficientes para iniciar una batida y limpieza de arriba abajo de estos personajes acostumbrados a vivir con holgura de la corrupción que ahora, en el gobierno de Julio Menchaca, será combatida de raíz despojando de su impunidad a estos pillos que muy pronto cambiarán su categoría de funcionarios, más bien “aviadores”, por la de indiciados.

2 Comentarios

  1. Y faltan que den a conocer a mas corruptos en los mandos medios, las sudirecciones por ejemplo, educación física, con benjamín meló quintana que tiene infinidad de demandas por corrupción, manejos turbios beneficiando a sólo un grupo de maestros a costa de todo un nivel, falsificación de documentos para dar claves de supervisores a su grupo dejando fuera a maestros que por examen tenian más derechos y la lista crece, solo es cuestión que revisen el cochinero que tiene, esperemos que la justicia llegue a estas personas.

  2. Casi todo está bien, y aún falta, pero Ozumbilla no era el de RRHH en ese momento, fue Ignacio Rodolfo Escudero, quien entregó las plazas de normales a varios jefes de la pasada administración en contubernio con Luis Enrique Acosta.

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