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POR COVID-19, ELECCIONES HASTA 2021 Y CONCEJOS MUNICIPALES POR UN AÑO

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*  La contingencia sanitaria, alteró el calendario electoral, abriendo la opción de que los comicios de junio se pospongan hasta el 2021 para empatar las elecciones locales con las intermedias, lo que modificaría la ruta política de todos los partidos, haciendo que corrientes de interés como el Grupo Universidad, vuelvan los ojos a organismos como el Partido del Trabajo en un Plan “B”, ante un escenario de probable ruptura con Morena y las auditorías a los actuales Alcaldes, solicitada en el Congreso Local por el PES

Por Antonio Ortigoza Vázquez

Sin duda, la diputada Jajaira Aceves Calva, ya puso a temblar a más de un alcalde de los 84 municipios de Hidalgo, pues en sus redes sociales exigió a los alcaldes no heredar deudas económicas a sus gobernados.

El nerviosismo es real, tanto que por lo menos una tercia de ediles han besado la mano del diablo, pues ante sus problemas de “comprobación” de gastos de sus cuentas públicas se encuentran más que preocupados, a tal grado que por lo menos uno de ellos, de extracción priista, ya se lleva de a cuartos con un par de diputados morenistas.

Y no es para menos, pues la legisladora emanada del Partido Encuentro Social Hidalgo (PESH) ha sido muy insistente en que la Auditoría Superior del Estado de Hidalgo (ASEH) ponga bajo la lupa las cuentas públicas de los municipios.

Aceves Calva se dice “muy preocupada”, pues ya se acerca la entrega recepción de la administración municipal, sin importar que el Instituto Nacional Electoral (INE) haya determinado suspender de forma temporal los procesos electorales en Hidalgo (también en Coahuila) a causa de la pandemia por COVID-19, la diputada pide sean auditados lo más pronto posible los 84 municipios.

Hoy, esa suspensión electoral ha causado un sinfín de especulaciones, de estira y afloja por parte de todos los partidos políticos de Hidalgo; muchos de sus precandidatos se encuentran “desinflados”, pues la inercia que llevaban se detuvo ante la epidemia del coronavirus; tiempo, recursos materiales y económicos fueron invertidos por los “suspirantes” a una alcaldía. Hoy de ese esfuerzo no queda nada.

Así las cosas, el desenlace del proceso electoral para renovar las 84 alcaldías hidalguenses que se realizaría el próximo 7 de junio, concierne totalmente a los hidalguenses, quienes influirán completamente en el resultado de dicho proceso.

Este trámite electoral azuza la atención general de todos los actores políticos de la entidad sobre las candidaturas de las mujeres y hombres que aspiran a la investidura de presidente municipal, pues es la antesala del proceso a la candidatura a la gubernatura y será un resultado que demostrará, de qué tamaño es el músculo de cada partido.

Pero el interés a extramuros del ámbito político hidalguense, se advierte también en los círculos de poder del centro de México por la demostración del dominio de la política nacional. Mucho está en juego como la supervivencia de grupos de poder, demasiados intereses han encendido las pasiones y las traiciones comienzan a tomar carta de naturalización en territorio hidalguense.

Pero el tiempo se acaba, la incertidumbre crece y todo indica que en el futuro cercano, se podrá presentar en dos vertientes: Hay elecciones este mismo año o las habrá hasta el 2021

¿Por qué? Lea usted:

El Instituto Estatal Electoral de Hidalgo (IEEH), así como el Instituto Nacional Electoral (INE) tendrán que determinar cómo fecha máxima, el primero de junio de este año, el cuál será el futuro de las elecciones municipales en el estado, pues para que se diera esa elección tendría que ser, a más tardar, el día 2 de agosto, pues debemos recordar que si existiera alguna impugnación sobre algún resultado de esa jornada electoral, las resoluciones toman hasta 30 días en resolverse, así que los alcaldes electos estarían en tiempo y forma para rendir protesta a su nuevo cargo.

Pero hay un problema, los diputados locales que pidieron licencia y otros que pretenden hacerlo de nueva cuenta, no podrían registrarse como candidatos, pues la ley electoral señala que toda persona que desee registrarse y que ostente un cargo de elección popular deberán pedir licencia 90 días antes de que se lleven a cabo y en el caso de funcionarios públicos son 60 días como máximo para renunciar a su puesto, o sea, de ser el 2 de agosto las elecciones, solo los funcionarios públicos podrían registrarse.

Ante esta hipótesis, seguramente los diputados pedirían se les respetaran sus derechos electorales y políticos y de ser así, la posibilidad de que se realizaran las elecciones el 2 de agosto, se esfuma totalmente.

Sin duda, ante esa posibilidad que tienen los aún diputados locales en buscar su registro, no habría otra opción, la cual sería que el Congreso Hidalguense eligiera Concejos de Administración Municipal, esos Concejos Administrativos, recibirían la administración municipal interina el 5 de septiembre y permanecerían prácticamente un año en el cargo; por lo tanto, el proceso electoral de Hidalgo podría “emparejarse” con las elecciones que se realizarán en 2021 para elegir nuevos diputados federales y renovar 13 gubernaturas

Estos Concejos de Administración Municipal serían conformados por 5 personas, tres de estas serían elegidas por el Congreso, necesitan ser votados a favor por dos terceras partes de los diputados que conforman la legislatura actual, el presidente municipal y dos concejales; los dos restantes figurarían como auditores municipales, ellos serían elegidos por decisión del nuevo alcalde, junto con sus concejales.

Sin duda será muy espinoso el camino que lleve a la conclusión de este proceso electoral, y a Morena le espera un nubarrón de problemas, pues a pesar de que cuentan con 17 curules en el Congreso Hidalguense, siete han manifestado su distancia, por no decir ruptura, con los 10 restantes que pertenecen al Grupo Universidad, algo que avizora el clan Sosa Castelán junto con el Grupo Universidad.

En días pasados, circuló en redes sociales una fotografía donde el hermano de Gerardo Sosa Castelán, Damián—quien le habla de “usted” al presidente del patronato universitario–, mantenía una reunión con integrantes del Partido del Trabajo (PT) de Hidalgo, la cual creó una serie de especulaciones en relación a que el Grupo Universidad dejaría las filas morenistas para sumarse al PT; algo casi imposible, pues Gerardo Sosa ha invertido mucho tiempo, fuerza y recursos financieros, como lo acusaron los miembros de Morena, para poder “asegurar”, algo así como 50 candidaturas a presidencias municipales.

Para el Grupo Universidad, el tiempo es básico porque se rumora que la UIF dará en los próximos meses un golpe de peso que hará tambalear a su cúpula. Esta presunción indica que se encuentra en la senda de perder su poder político en el estado; unirse a un PT prácticamente inexistente en Hidalgo, no le garantiza la fuerza necesaria para seguir pugnando, con amenazas y chantajes, pero al menos le permitirá entrar al terreno de la negociación política y tener un salvavidas de emergencia a la mano.

Gerardo Sosa lo sabe que si la elección se extiende un año, sus cartas ya no serán las mismas con las que siempre ha jugado. Hoy, los ases bajo la manga, los posee un hombre que ha demostrado su astucia y fuerza en el estado de Hidalgo.

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