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El coco del PRI, favorito hoy, serán los independientes para 2018

*Margarita Zavala, Manlio, Eruviel, Mancera y Moreno Valle, posibles *México se le resiste a AMLO y Morena; primeras derrotas en Chiapas

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Ilustración: imagui.com

Joaquín Herrera

Para el PRI, su mayor riesgo hoy es el PRI mismo. No su otrora enemigo jurado, Andrés Manuel y su partido, Morena.

El 2018 será la batalla de la partidocracia contra los independientes.

Con el arribo de Jaime Rodríguez, El Bronco, comenzó la verdadera oposición  con candidaturas no partidistas.
Serán lo que domine en 2016,  en las entidades de gobernadores.

Podría haber más candidatos independientes que los tradicionales. Y, “lo peor”,  dirán los defensores  de la “tradición”, más de uno podría ganar.
Ante la eterna cerrazón, los partidos políticos lograron ceder y abrir la puerta –como se ve- se equivocaron rotundamente: perdieron sorpresivamente Nuevo León (“la joya de la corona” electoral de 2015) tres presidencias municipales; una diputación federal y una local.
Avalancha de 2015, será infinitamente mayor en 2016

Hubo medio millar de independientes y ciudadanos, aunque solo 125 lograron llegar a competir: tres para gobernador (Baja California Sur, Campeche y Nuevo León), de los cuales uno ganó; 79  compitieron para Presidentes Municipales y para jefes delegacionales (en el DF).

cinco de las 16 delegaciones (equivalentes a municipios) y 22 de las 66 diputaciones de la Asamblea Legislativa.

Frente a nueve gubernaturas en juego, en ninguna figuró como riesgo a las tradicionales tres principales fuerzas, PRI, ¨PAN y PRD. El partido de AMLO, Morena, no contó como peligro en ningún caso y en Chiapas, que tuvo elecciones, mes y medio después, el 19 de julio, tampoco figuró fuerte.

En el congreso federal logró 36 de las 500 diputaciones.

En elecciones locales, en estados más “izquierdistas”, como se ubica a Oaxaca, Chiapas, Guerrero y Michoacán, que había tenido importante presencia del PRD y se esperaba que serían coto de Morena, no ocurrió tal cosa.

Oaxaca, sede de la aliada de la CNTE, identificada con Morena, la opción de AMLO logró un tercer sitio, después del PRI y PRD, con sus aliados.

La alianza PRI-PVEM-Panal logró 7 de las once diputaciones.

En cambio, el PRI y sus aliados, el PVEM y Panal, se convirtieron en la primera fuerza parlamentaria en el Congreso estatal) controlarán la mayor cantidad de población estatal, vía municipios), fuerza, con 7 de los once diputados electos. El PRD, con cuatro diputados, también resultó la segunda fuerza, con el segundo sitio en municipios.
Más aún, al llamado de El Peje para con la CNTE, esta le dijo que no. Y, en respuesta, Andrés Manuel amenaza con hacer alianza entonces con “las bases”, es decir, desafiando a sus líderes. Martí, incluso recordó que ya había esa (negada y oculta) cooperación entre Morena y los centistas.

Y ANLO se quemó ante el respetable, al sumarse más bien a los verdugos de la educación elemental que a los alumnos.

Estados pejistas, dicen no a Morena

Una muestra de lo que quizá será el futuro inmediato para el tabasqueño fueron las magras votaciones en Tabasco, Michoacán, Guerrero o Morelos, en junio y ahora en Chiapas, del 19 de julio. Fueron estados con más preferencias por AMLO en los 15 años de su promoción personal. Dieron su “no” en votaciones.

Ya ni hablar de toda la mitad norte del país: en ningún caso rebasó el 5 por ciento de votos.

Un ejemplo de las sorpresas para López Obrador es el caso Chiapas

Según su página oficial, López Obrador estuvo el 25 de junio en Ciudad Hidalgo, Frontera y Tapachula. El 26, en Escuintla, Acacoyagua y Mepastepec. El 27, en Venustiano Carranza, Ixtapa, Chiapa de Corzo y Tuxtla Gutiérrez. El 28 fue a territorios históricos del zapatismo: Chenalhó, San Cristóbal de las Casas, Ocosingo. El 2 de julio visitó Simojovel, Solistahuacán, Jitotol y Bochil. El 3, Pijijiapan, Tonalá y Arriaga. El 4, Bachajón y Yajalón… como lo expone Cirgo Gómez Leyva en su columna “La Historia en Breve”.

Siendo una primera gran experiencia, cerraron la boca a quienes se rieron de esa innovación.
Tres de ellos lograron ser alcaldes electos; de 22 aspirantes a diputados federales, sólo ganó uno, y de 29 suspirantes a diputados locales, uno lo logró.
Si se quiere ver el vaso medio vacío, se dirá que de 125 candidatos, seis obtuvieron el triunfo o el 5 por ciento.

Pero lo valioso e ilustrativo para el futuro, es que los independientes llegaron para quedarse.

Hubo casos antes: en 2007, el expriista José Adonay Avilés Sierra, llegó así a alcalde de Yobaín, Yucatán; el segundo fue, el expanista Raúl de Luna Tovar, ganó la elección del municipio General Enrique Estrada,  en Zacatecas, en 2013. Y otro más: el expanista Hilario Ramírez Layín, quien repitió como alcalde de San Blas, Nayarit, pero ya como independiente.
Por cierto, el que regala dinero; el que despilfarra el presupuesto local. En México eso rara vez conduce a la prisión.

El Fenómeno Bronco

Jaime Rodríguez, El Bronco, vio e ideó como saltar al ruedo por encima de los partidos. El suyo, el PRI, le cerró la puerta siempre que quiso. Renunció después de más de tres décadas de militancia.
Lo cooptaron las elites del dinero en el estado de Nuevo León, el riquillo de la comarca nacional. Y despegó, sin muchas esperanzas.

En 30 días llegaba apenas al 15 por ciento de preferencias y potenciales votos, conforme a encuestas.

Jaime Rodríguez se jaló a César Adrián Valdés, su “secre” cuando fue alcalde de García y lo empujó a registrarse como candidato independiente a gobernar ese mismo municipio y, finalmente, alcanzaron los dos el triunfo.
Hicieron el uno dos en Nuevo León  independientes. Y ahora con  la gubernatura y la presidencia municipal de García, nadie duda que El Bronco será un potencial candidato independiente por la Presidencia del país.
Fueron casos aislados, otros como el del expanista Alfonso Martínez Alcaraz. Siguió su sueño y hoy es alcalde electo de Morelia.
José Alberto Méndez Martínez, exalcalde panista de Comonfort, Guanajuato (1997-2000) en la era de Vicente Fox, es el regocijo del Bajío como nuevo alcalde electo.

Clouthier II, peleará la gubernatura por la libre

En las diputaciones federales Manuel Clouthier llega a San Lázaro con la victoria en  Culiacán y seguro irá sobre la gubernatura de Sinaloa. Ex panista como su (finado) padre homónimo, que compitió por las presidenciales de 1988.

Hay otro candidato independiente ganador, pero que no tiene pasado partidista: Pedro Kumamoto Aguilar ganó el distrito  Zapopan, Jalisco. Kumamoto basó –como El Bronco- su campaña basada en las redes sociales y con muy pocos recursos consiguió el triunfo.

Acallaron dudas sobre independientes

Las campañas de independientes triunfadores nunca se daban, salvo en localidades pequeña.

hoy marcan la ruta para las presidenciales incluso, como la esperanza para gente decepcionada de la partidocracia tradicional.

Abundan quienes ya no dependerán de los líderes de los partidos.
Son muchos los prospectos que figuran hoy como presidenciables: Margarita Zavala (repetiría la fórmula de Vicente Fox, quien se “robó” la candidatura) si es que no le gana Rafael Moreno Valle Rosas, nieto de políticos y militares (el Grupo Puebla ya puso cuatro Presidentes) también la buscara por dentro o por fuera del PAN, tras su gubernatura por concluir en 2016.
Miguel Ángel Mancera, sigue jugando al no militante de partido alguno y posible candidato independiente, con o sin la simpatía del partido que lo llevó al poder, el PRD.

Y, por el PRI, más de un presidenciable hoy, puede dejarse tentar.

¿Por ejemplo Manlio Fabio Beltrones, si no tiene una salida “honorable”?

O Eruviel Ávila ¿repetirá la finta de salirse de su partido y pasar a la oposición, que en 2011 le valió llegar a la gubernatura más importante del país?

 México se le resiste a AMLO

México se resiste aún ante AMLO, a 15 años de promocionarse este popular político, rumbo a su sueño de Los Pinos. Primero desde el PRD, luego, desde Morena.

En las primeras elecciones con que se bautiza,  Morena logró una  votación que promedia el 9 por ciento a nivel nacional.

En su mejor papel, en el DF logro

Trabajó duro, dice, pero los resultados no llegaron.
De los 122 municipios en juego, Morena ganó únicamente el pequeño Chicoasén; de los 23 distritos electorales, no ganó ni estuvo cerca de ganar ninguno.
Y expone: con los votos propios y los obtenidos en las alianzas que formaron entre ellos y con otros partidos, el Verde y el PRI rondarán el millón 400 mil votos. El PRD, los 115 mil. Morena, poco menos de 100 mil.
La mitad de los votos de Morena se consiguieron en tres municipios: Tapachula, Tuxtla Gutiérrez y San Cristóbal de las Casas.
En Las Margaritas, otro poblado histórico de la lucha zapatista, perdieron en una proporción de 40 a 1; en Ocosingo, de 12 a 1. En San Andrés Larráinzar, la tierra de los acuerdos de paz, ni una persona votó por ellos.
En Chenalhó, corazón de Acteal, obtuvieron 350 votos por 15 mil del PRI-Verde.
Podríamos seguir y se podrían decir muchas cosas (ya dichas aquí) sobre los métodos del gobernador Manuel Velasco para ganar elecciones, comenta Ciro.
Chiapas es una vergüenza para un país que se presume democrático. Pero, al final, quedan los números. Muy malos. Chiapas 2015 sería para López Obrador y Morena, lo que las elecciones de 1990 en el Estado de México fueron para Cuauhtémoc Cárdenas y el naciente PRD: el PRI los arrasó entonces 122 a 0.
Hacen bien (AMLO y los morenistas) en voltear a Oaxaca (para 2016), porque la derrota en Chiapas es de escándalo. Incluso con las trampas, la corrupción del
Verde-PRI-Velasco.
Hasta aquí la cita de Gómez Leyva sobre la primera gran derrota de AMLO:
Andrés Manuel López Obrador se acuarteló un mes en Chiapas. No se puede hablar de una campaña sin profundidad: el resultado electoral es un aviso:
Morena ganó uno de 122 municipios.

Ni los yerros de Peña suben bonos de El Peje

Para Denise Maerker, ni las fallas más graves del priismo y del Presidente Peña, servirán a su peor rival para el 2018: Andrés Manuel López Obrador.

Y creemos que ni con la ayuda que le preste su (negado y secreto) aliado, Miguel Ángel Mancera, levanta cabeza, pero menos si insiste en sus yerros de herir a la población que más votos le ha aportado desde siempre: el DF.

Las cuentas de que una caída grave del entonces popular Peña Nieto le pavimentaría el camino a Los Pinos, no se cumple.

Ni los niveles de pobreza que no ceden, escándalos de corrupción, la fuga de El Chapo, hacen voltear al país hacia AMLO.

Maerker también dice que, con todo, “no se ven opciones. De un lado, la oposición domesticada (PRD y PAN) no se reencuentra todavía en su tarea de contrapeso. Los tiempos del Pacto, por definición, no dejaron que creciera ninguna figura opositora, hombre o mujer, panista o perredista, que en su momento se volviera una clara alternativa frente al presidente en funciones. (Ejemplo: un AMLO frente a Fox entre 2000 y 2006) Dicho de otro modo: nadie creció.

“Torpemente…Gustavo Madero salió a criticar la decisión del presidente Peña Nieto de recuperar la rectoría del Estado sobre la educación en Oaxaca considerándola como una muestra de “debilidad” que pretendía “eludir” la presión de la Coordinadora y que atenta contra el federalismo que defiende el PAN. (Baste con recordar que fue él quien insistió en fortalecer al IFE en detrimento de los institutos estatales).

Y recuerda que Marcelo Ebrard, después del colapso de la Línea 12 del Metro, y de la general arremetida en su contra, hace tiempo desapareció como figura para el 2018.

AMLO pobre opción al 2018

Denise escribe que “todo parecía entonces confluir para que López Obrador se presentara en 2018 como la única opción opositora, y compitiera por tercera vez, en inmejorables condiciones, por la Presidencia.

“Es más, parecía que a López Obrador no le hacía falta hacer ni decir nada, que los yerros del gobierno, y la indefinición del resto del espectro político, le hacían el trabajo. Pero reapareció Andrés Manuel y en un video de cinco minutos nos recordó que lo suyo no es construir mayorías. En el video proclama su apoyo no sólo a los maestros de Oaxaca, lo cual se entiende, sino a los dirigentes de la Sección 22 de la CNTE. Un grupo desprestigiado incluso entre sus bases y que terminó por minar el respaldo popular que tenía y que demostró en las movilizaciones de 2006. La Sección 22 se convirtió en un poder fáctico con intereses propios y ajenos a la educación de los niños de Oaxaca.
Y remata: López Obrador no salió a defender a los más pobres de los pobres, sino a una mafia que tenía colonizada la administración de la educación de ese estado sin que eso se haya traducido, ni mucho menos, en una mejora de las condiciones de vida de los maestros, en mejores escuelas y un mejor nivel educativo de los niños.