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TRAS EL DEBATE, ¿SERÁ ANAYA EL AGÓNICO PLAN “B” DEL PRI?

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Acuerdos emergentes bajo la mesa

 

PICOTA

*  LA OTRA ALTERNATIVA VS AMLO

 *  MEADE NO LOGRÓ REPUNTAR 

 

 POR JORGE VELÁZQUEZ

SIN DUDA, FRENTE A UN PROYECTO que bosqueja un cambio casi total, como el que plantea Andrés Manuel López Obrador y que pondría en peligro, los intereses económicos y políticos de los dueños del país, la respuesta parece perfilarse hacia el candidato de la Coalición Por México al Frente, Ricardo Anaya.

Por lo menos es lo que surgió del primer debate. El rompimiento frontal que izó Anaya Arce con López Obrador y como lo ha venido haciendo del modelo que encabeza ahora el PRI y su abanderado José Antonio Meade, se está convirtiendo en el trampolín de la victoria.

Sería aventurado afirmar que los propios jerarcas del país  le han tejido su plataforma; sin embargo, hay pistas de que así es. El objetivo: presentarlo como el verdadero contrincante de las coaliciones contrarias, formadas por López Obrador y Meade Kuribreña, pero sobre todo como el idóneo de remontar los “resultados” de encuestas que hasta ahora, para darle toque de democracia, ponen a la cabeza al hombre de Macuspana, pero que en el fondo, parten de datos falsos y lleguen a conclusiones falsas si nos atenemos a que las encuestas jamás servirá para medir con exactitud intenciones y emociones.

Algunas pistas de que Anaya Arce es el “tapado” del sistema nos las ofrece su meteórico ascenso.

Hijo legítimo del famoso Pacto por México, que transformó la columna vertebral de la Constitución para seguir asegurando inmensos recursos a quienes ostentan los medios de producción de México (la negociación del Pacto hizo, también, multimillonarios a sus firmantes y seguidores y repartió a diestra y siniestra cargos a sus seguidores), a Ricardo Anaya se le concedió ser el verdugo de otro político que se perfilaba, con bastante buen éxito, a ser el candidato presidencial: Manlio Fabio Beltrones, pero que nunca fue bien visto por el grupo actual en el poder.

Anaya enterró a Manlio. Con lengua punzante hizo fácil presa a un Beltrones que para quitarlo de la jugada, fue “derrotado” vergonzosamente por el PAN en 7 Estados de la República. La consigna fue no dejarlo ni como encargado de un kínder mucho menos como aspirante presidencial. Y lo logró.

Vendrían otras acciones que nos revelan la hechura de Anaya: su terca postura para defender el supuesto triunfo en Coahuila y con ello, el inicio de una severa crítica y “rompimiento” con el presidente Enrique Peña Nieto.

Su credibilidad siguió en ascenso. Desde Los Pinos lo ayudaron a crecer.

Las “sustentadas” denuncias, primero sobre su modus vivendi en Atlanta y luego con las de los terrenos e inmobiliarias, les dieron la enorme oportunidad de demostrar ante todo dos cosas: que era “atacado” por el sistema para lo cual se usa a la Procuraduría General de la República de forma facciosa, como la ha dicho y, como segundo elemento, su inocencia. El hombre no es corrupto, le dará vuelta a la PGR y quedará como víctima ante los ojos de la sociedad.

El debate fue la oportunidad de oro para elevarlo al cenit. Con datos precisos en contra de sus contrincantes y principalmente contra la “contra”, López Obrador y sus asesores, Anaya Arce se levantó como el aspirante que puede retacarse del voto de los indecisos y voltear los números de las encuestas (aunque de ello se encargarán quienes las pagan); por ello jamás se metió con Meade Kuribreña e ignoró hasta la presencia física del Bronco y de las habladas, sin sustento, de una Margarita Zavala que vio cómo se sigue esfumando el pedacito de un Partido Acción Nacional, que antes de la traición de Gustavo Madero y de su hijo Ricardo Anaya, era dueños ella y su esposo Felipe Calderón.

Pero, ¿quién está detrás de todo esto? ¿quién está forjando la figura de Ricardo Anaya?

Anaya crecerá más en los próximos días. El sistema está preparado para el cambio pero que todo siga igual.

En Anaya Arce están la frases que acuño hace 22 años el periodista Francisco Javier Moreno, contra el sistema; las engañosas frases que, como dijo en su momento Manuel Camacho Solís, llevarán a un “cambio sin ruptura”.

“Debo matarte políticamente hermano. Es irrelevante en esta dolorosa coyuntura política el importe de la deuda moral que tengo contraída contigo. Para que yo triunfe y el país se salve tengo que matarte hoy mismo. Y tengo que matarte de frente, jamás por la espalda, de acuerdo a la más pura tradición de los patricios romanos. Heme aquí frente a ti con la espada desenvainada. Pregúntame: ¿Tú también Bruto…? Así lo escribió Francisco Javier Moreno y por lo que se está viendo, así será.

PICOTAZOS

SIEMPRE UNAM, LA ESCUELA pública de mayor prestigio nacional e internacional de México y en ese contexto para especializarse en una tecnología eficiente y probada en países desarrollados que captura, usa y almacena el dióxido de carbono (CO2), el más abundante de los gases de efecto invernadero que contaminan la atmósfera terrestre, la UNAM ofrecerá una nueva maestría para egresados de Ingeniería y Ciencias de la Tierra. Dará inicio en agosto próximo, cuando arranque el semestre 2019-1, y durará dos años. En su fase inicial tendrá capacidad para recibir a 12 alumnos, detalló Gabriel Ascanio Gasca, coordinador del Programa de Maestría y Doctorado en Ingeniería, de la Facultad de Ingeniería. “Esta iniciativa comenzó hace un año como programa piloto con cuatro estudiantes, dos del posgrado en Ingeniería y dos del posgrado en Ciencias de la Tierra. Ellos han sido entrenados en esta tecnología y el verano pasado hicieron una estancia corta en Alabama, Estados Unidos, que abarcó aspectos teóricos y entrenamiento en la industria”. A su regreso, han continuado con cursos y módulos de preparación. Los cuatro tendrán estancias en el extranjero y seguramente harán fuera el doctorado en esta especialidad. Uno ya se fue a Edimburgo y los demás irán a universidades de Estados Unidos por dos o tres meses… NOS LEEREMOS LA PRÓXIMA ENTREGA…