Inicio País URGENTE EVITAR EL COLAPSO DE LAS INSTITUCIONES DE SALUD: JUBILADOS

URGENTE EVITAR EL COLAPSO DE LAS INSTITUCIONES DE SALUD: JUBILADOS

* Miembros de 43 organizaciones sociales de trabajadores pensionados del país alcanzan el histórico acuerdo de pelear unidos por sus derechos ante las políticas que establecen la prohibición a envejecer

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Éste puño y esta lucha, sí se ven

Especial para Expediente Ultra

Por Carlos Magarino Luévano y Jorge Herrera Ireta

Fotos Mario Navarrete/ Radio SME

 

Con la asistencia de más 900 participantes de 43 Organizaciones Sociales de 10 estados de la República Mexicana, el pasado miércoles 25 de noviembre, realizamos la CONVENCION NACIONAL POR LOS DERECHOS A LA SALUD, PENSIONES Y JUBILACIONES, SEGURIDAD SOCIAL, TRABAJO Y DEMAS DERECHOS SOCIALES.

Los ahí reunidos coincidimos en la necesidad de actuar en unidad total y unir fuerzas para la construcción de una nueva soberanía nacional; acordamos constituir un gran frente nacional que llevará el nombre de: CONVENCIÓN NACIONAL POR LOS DERECHOS SOCIALES Y LA PATRIA, acordando también el siguiente Posicionamiento Político al PUEBLO DE MEXICO.

SALUD, COMO EJE DE LUCHA DE LAS Y LOS TRABAJADORES POR SU EMANCIPACION.

En la actualidad presenciamos el colapso de las instituciones públicas de salud, derivado del resquebrajamiento de los pilares sociales que les dieron origen, como resultado del cambio radical impuesto en la concepción y las políticas públicas de salud, que se han venido aplicando desde hace más de 30 años orientados por los ordenamientos de organismos transnacionales al servicio del gran capital financieros como el Fondo Monetario Internacional (FMI); el Banco Mundial (BM); y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

El líder del SME, Martín Esparza, les patentizó el  apoyo de su organización
El líder del SME, Martín Esparza, les patentizó el apoyo de su organización

Estas transformaciones que traen aparejados cambios económicos presupuestales, administrativos, en los procesos de trabajo y en las conquistas laborales, en las regulaciones y legislación (leyes secundarias), llevan como orientación esencial la mercantilización creciente de los procesos que tienen que ver con el concepto y las políticas en salud y seguridad social.

Lo que constituye una reforma de largo alcance que pretende cerrar su ciclo en la llamada “universalización” de la salud, esto es, paquetes garantizados de atención a la baja (seguro popular), anulando el derecho integral a la salud, modificando para ello los artículos 1, 4, 9,73 y el 123 constitucionales, con lo que la obligación del Estado a garantizar la protección a la salud, desaparecería para dar paso a la generalización de las políticas asistenciales.

Esta transformación gradual instrumentada por los diferentes gobiernos para ensanchar y abrir el mercado de la salud al pleno lucro, acelerando el despojo y el traspaso masivo de recursos públicos al capital, está afectando seriamente las condiciones laborales de los trabajadores del sector salud (merma del salario, precarización, desprecio y minimización del carácter técnico y profesional) reduciendo derechos, como el de guarderías, que han venido siendo subrogadas estableciendo un esquema privatizador, y las condiciones de vida de las y los trabajadores y del pueblo en general.

Es por ello que denunciamos, que estas políticas de desmantelamiento y privatización, llevan intrínsecas medidas genocidas pues están dejando en el desamparo a millones de compatriotas expuestos a que la atención sanitaria se vea reducida y casi extinta para dar paso a la ganancia de las empresas privadas de la salud y a las aseguradoras, pues nos obligarán a comprar pólizas onerosas para complementar las intervenciones que ya no garantizará el Estado, dejando la posibilidad de atender enfermedades a la gran mayoría de mexicanos, condenándonos a la muerte.

Detener los atropellos y el aniquilamiento al nivel de   vida de la gente de la tercera edad, entre los objetivos
Detener los atropellos y el aniquilamiento al nivel de vida de la gente de la tercera edad, entre los objetivos

Por tal razón, reivindicamos el modelo de salud y seguridad social surgida como una conquista de la lucha emprendida por la clase obrera y las clases populares a partir de la revolución mexicana, como una estrategia de gran envergadura para enfrentar los efectos del sistema de explotación capitalista, entendiéndolo como instrumento para garantizar derechos sociales, estabilidad y en general, mayor bienestar físico y mental.

Y somos claros en que los sistemas de salud que están desmantelando y privatizando, han contado a pesar de la lógica del sistema, con un contenido social que ha sido contrapeso al carácter depredador del mercado, aunque no ha escapado del todo –y menos ahora- al proceso de convertir a la salud en mercancía.

Por ello reflexionamos en torno a la siguiente pregunta ¿Es posible rescatar las instituciones públicas de salud y seguridad social, modificando la tendencia que le han impreso las políticas aplicadas por los sucesivos gobiernos para aniquilarlas?

Nosotros creemos que tenemos la obligación de defender y rescatar un legado histórico dejado por nuestros antecesores, trabajadoras y trabajadores que dieron su vida para que las siguientes generaciones, que somos los actuales trabajadores en activo y jubilados, tuviéramos herramientas para mejorar nuestras condiciones de vida.

Por lo que una parte de nuestra lucha actual es la de resistir y oponernos a la depredación que impone esta etapa del capitalismo salvaje llamada neoliberalismo, aferrándonos a los recursos políticos y legales que aún nos están permitidos. Pero aun así, la violencia institucional –y no institucional- del Estado, y las actitudes autoritarias de los gobernantes para imponernos sus condiciones, hacen cada vez más difícil la posibilidad de defender, rescatar y/o modificar las políticas en curso con los recursos y estrategias que hasta hoy hemos utilizado, particularmente en el terreno de la salud.

En este caso tendremos que reconocer que hemos dado una pelea fragmentada y orientada por intereses muchas veces que no rebasan lo gremial o de ciertos particulares que terminan negociando a nuestro nombre privilegios sólo para una persona o un pequeño número de personas.

Es en este marco que nosotros planteamos que la salud como concepto, como aspiración o eje de lucha, debe ser visto en un marco más complejo y más amplio, que no sólo se constriñe a lo que representan –o lo poco que aún son- las instituciones públicas de salud y su filosofía. Pues entender que nos oponemos a la ideología capitalista que todo convierte en mercancía, que desde hace muchos años ya nuestros propios cuerpos han sido fraccionados para ponerles precio, y que por ello es imperativo trascender la idea de que tener salud es solo un estado transitorio de aparente bienestar que además de determinado por alguien externo, planteamos que la salud como concepto debe ser discutido colectivamente en una perspectiva anticapitalista.

Esto es, que tener salud como cada quien lo pueda definir, debiera ser un estado que comprenda la garantía del acceso universal a una alimentación adecuada, a un empleo, un salario o ingreso y una vivienda dignos, a una educación laica y científica, a cultura, recreación, paz, libertad y territorio. En ese sentido la idea de salud y como garantizarla, es una discusión que debe abrirse y permear a todas y todos los que luchamos por la transformación social.

Desde muchos puntos de vista, consideramos que los límites del sistema capitalista para obtener mayores niveles de bienestar físico y mental estén ya agotados. Podríamos aspirar a modificar las políticas actuales en nuestro país, en los actuales márgenes, como lo han hecho otros países que han regresado al carácter social acotado de las políticas en salud y seguridad social, pero siempre será insuficiente pues en la raíz sigue subsistiendo la polaridad que subyace de la naturaleza del sistema sustentada en la explotación de la mayoría por unos cuantos.

En la discusión y constitución de la CONVENCIÓN, entendimos que cambiar de raíz la presente sociedad, pasa por entender la necesidad de unirnos en una Organización amplia, clasista, independiente del gobierno, de partidos políticos institucionales, de cúpulas sindicales charras y de patrones; autónoma en su organización y toma de decisiones, que sólo podrá ser si nosotros mismos nos asumimos como los actores que podemos y debemos impulsar los cambios.

Por ello decimos que no más capitalismo que genera enfermedad para acrecentar sus ganancias, que manipula el concepto de salud para mercantilizarlo; reivindicamos que salud es vida, y que el capitalismo lo que provoca es muerte. Por lo mismo nosotros vamos por la vida y contra el capitalismo, que la construcción de nuestras alternativas de vida, sean la batalla cotidiana por impedir que sigan desmantelando y privatizando las instituciones de salud.

BRUTAL AGRESIÓN A LAS PENSIONES Y LAS  JUBILACIONES, PROHIBIDO ENVEJECER.

Los excesos de los organismos financieros internacionales, impuestos a los países de todo el mundo a través del capitalismo salvaje, conocido como neoliberalismo, están llegando a los extremos de un maquillado y silencioso exterminio hacia la población de la tercera edad que son privadas de su derecho a gozar de una vejez digna. Los montos en las pensiones están siendo reducidos drásticamente y los sistemas de seguridad social, como ya se mencionó,  se encaminan a una clara privatización.

De acuerdo a los inhumanos criterios del FMI y de la OCDE, los ancianos son los culpables de la insolvencia de muchos países, sobre todo los pobres, por el alto costo que representa para su economía el pago de sus pensiones y su atención médica. De tal manera que bajo la óptica capitalista, ahora está prohibido envejecer.

A los que generaron la riqueza en el siglo pasado ahora se les pretende responsabilizar por la aplicación de políticas económicas que han privilegiado los intereses del capitalismo mundial y sus codiciosos banqueros, quienes excusando el cobro de sus empréstitos, han terminado por volver impagable las deudas públicas de muchos países como el caso particular de México, que asciende a más de siete billones de pesos. Antes que destinar recursos para el bienestar de millones de personas está el cumplir con los cada vez más exorbitantes pagos a los intereses de los empréstitos; es decir, que para los tecnócratas neoliberales está primero atender las exigencias de la oligarquía mundial que las necesidades de empleo, alimentación y salud de sus gobernados.

Jubilados y pensionados del país se unen en un frente  común
Jubilados y pensionados del país se unen en un frente común

Por supuesto que los gobiernos en turno, omiten precisar que gran parte de este endeudamiento ha sido a consecuencia de ilegales apoyos otorgados a la iniciativa privada mediante la implementación de rescates bancarios y carreteros. En fecha reciente se anunció que los empresarios y el gobierno, usarán los fondos de pensiones para financiar proyectos privados, especialmente en el sector energético. Es decir, los ahorros de los trabajadores como recursos para financiar a capitalistas rapaces beneficiados del modelo neoliberal, para obtener mayores ganancias.

Desde la década de los noventa, la oligarquía internacional se dio a la tarea de condicionar nuevos empréstitos a países como México, a cambio de que nuestra tecnocracia aceptara la implementación de un nuevo sistema de pensiones que en 1997, puso en manos privadas el manejo de los fondos de retiro de millones de trabajadores, tras la aprobación de cambios de la ley del IMSS. Años después, se impuso a la burocracia un arquetipo similar mediante las reformas a la ley del ISSSTE.

A la distancia, ambas modificaciones que dejaron en manos de las AFORES el manejo de los ahorros de millones de mexicanos, han resultado contraproducentes para quienes ahora están condenados a recibir en su vejez, solo migajas por el esfuerzo de toda una vida. Pero lejos de buscar mecanismos o la aplicación de políticas públicas que alienten el fortalecimiento de un retiro digno para millones de trabajadores, se insiste en avanzar en la imposición de un sistema de pensiones que conlleva el riesgo de mayor exclusión social y una mayor desestabilización económica, al reducir a su mínima expresión el poder adquisitivo de los adultos  mayores.

Es evidente que gobiernos neoliberales como el nuestro han terminado por dejar de considerar a la administración de los recursos de las jubilaciones como un factor de seguridad económica y de bienestar social, permitiendo que las instituciones financieras se erijan en instrumentos de especulación en beneficio de un reducido número de empresas privadas en su mayoría extranjeras.

Ahora por voz del secretario general de la OCDE, sabemos de la intención de entregar al capital financiero el sistema de pensiones de los trabajadores en tránsito o transición, que estaban en activo al momento de entrar en vigor la ley del IMSS, es decir, hasta el 30 de junio de 1997. Esta reforma pretende arrancar a más de 26 millones de trabajadores el derecho a una pensión o reducirla sustancialmente, arrebatándoles su derecho adquirido a pensionarse conforme a la ley del IMSS de 1973, mediante la aplicación retroactiva de una norma que violenta flagrantemente los artículos 1 y 14 constitucionales. Además para los trabajadores del ISSSTE en transición, pone en entredicho el artículo décimo transitorio de la ley que preservó derechos esenciales en materia de jubilaciones y pensiones. A lo que se suma la pretensión de privatizar a PENSIONISSSTE.

Es por estas poderosas razones ya no únicamente de subsistencia sino de supervivencia, que hacemos un enérgico llamado al PUEBLO DE MEXICO para poner en el atril de los grandes debates nacionales la pretensión que asoma por las actuales estructuras del poder público en México, de  borrar el acceso a una pensión justa y a una atención médica de calidad a millones de compatriotas, a través de estrategias del capitalismo salvaje, que sigue imponiendo a gobiernos dóciles y corruptos condiciones inhumanas a cambio de cobrar puntualmente los intereses de su desmedida usura. Frente a esto, la democracia y la soberanía dejan de existir.

Ante la irresponsabilidad e insensibilidad de los capitalistas en el poder, proponemos un cambio transformador del país, bajo los siguientes ejes programáticos de lucha: Salud;  Jubilaciones y Pensiones, y demás derechos de la Seguridad Social; Trabajo; Paz, Justicia y Derechos Humanos; Patria y Soberanía Nacional; Contra las reformas estructurales y en defensa del Patrimonio Nacional.

La CONVENCIÓN propuso y acordó los siguientes Ejes Generales y Específicos:

Por la dignificación de los adultos mayores; Por el derecho a la salud, a la seguridad social, al trabajo y demás derechos sociales; Por pensiones dignas para todos sin importar su condición; No al desmantelamiento de las instituciones públicas de salud; Por la nacionalización de las afores con vigilancia social; Efectuar auditorias ciudadanas vinculantes al manejo de los ahorros de los trabajadores; Contra la mercantilización de la seguridad social; Por la implementación en todos los estados de un sistema único de salud, integral, colectivo, de reparto, garantizando su acceso universal; Por efectuar un plebiscito a través de la recolección de firmas en contra de la privatización de la seguridad social solidaria;  Por educación gratuita, laica y científica; Contra la restricción o disminución del presupuesto social; Contra el gasto militar y el gasto parasitario (como el del INE); Contra la represión sindical y laboral, en particular la que se da en el seno de los sindicatos de salud, tan sólo en el IMSS hay 40 mil trabajadores sancionados por manifestar su opinión; Contra la criminalización y por la libre expresión; Por el rescate de la soberanía y el patrimonio nacionales; Contra la corrupción.

PRONUNCIAMIENTOS:

1.- Nos solidarizamos con la lucha de resistencia del Sindicato Mexicano de Electricistas.

2.- Exigimos justicia y la inmediata resolución favorable a los compañeros de Mexicana de Aviación.

3.- Nos solidarizamos con el Movimiento del Magisterio Democrático de la CNTE, y reprobamos la represión y criminalización de que son objeto.

4.- Nos solidarizamos con la lucha de los familiares de los normalistas desaparecidos de Ayotzinapa y exigimos la pronta y definitiva solución del caso.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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