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A LA PIRA, COLMENARES Y LA ASF

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*Tapada investigación Odebrecht en la presa J. Mújica

*García Cabeza de Vaca y el mensaje a los gobernadores aliancistas

Por Martha Elba Torres Martínez

“¿A dónde vamos a parar?”, se preguntó el gobernador Silvano Aureoles, al responderme en la charla con medios del lunes 22, sobre la gravedad que implica la descalificación del Presidente del país a la Auditoría Superior de la Federación, una de las poquísimas instituciones respetables que quedan.

Si la ASF “no sabe ni lo básico sobre contabilidad financiera”, como desacreditó el secretario de Hacienda, Arturo Herrera, al reporte de revisión a la Cuenta Pública 2019, y el Presidente ayer, ordenó investigar al fiscalizador por prestarse a un ´compló´ contra su gobierno, ya se intuye en qué puede parar el asunto: la desaparición del organismo.

Entonces, la fiscalización y el combate a la corrupción correría a cargo del poder plenipotenciario presidencial. El Ejecutivo federal se auditaría a si mismo a través de las contralorías internas, las mismas que originaron los supuestos errores en el reporte de la Auditoría Superior, específicamente sobre la cancelación del aeropuerto de Texcoco.

En rendición de cuentas y transparencia todo se viene abajo. El Instituto Nacional de Transparencia pasará a formar parte de la Secretaría de la Función Pública y toda información pública reservada “por seguridad nacional”.

David Colmenares le falló a México. Con su cobardía, puso a López Obrador en bandeja de plata el único instrumento que podría develar al gobierno más oscuro, tenebroso y corrupto que hayamos tenido. Y la 4T ya enciende la pira en la Cámara de Diputados: juicio político por cuestionar al gobierno de la “honestidad”. Causa grave para su destitución.

 Pero a López Obrador la desaparición de la ASF le caería como anillo al dedo. No solo se sacude al ente que pueda levantar el tapete bajo el cual esconde la corrupción. Son 2 mil 453 millones de pesos de presupuesto para este año, que bien pueden destinarse para comprar vacunas. ¿Quién fiscalizará entonces los contratos y los gastos por la pandemia en el 2020? ¡Pues el Señor Presidente! ¡Faltaba más!…

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El despliegue del manto oscurantista y retrógrada que se cierne sobre México, es tan evidente que debería preocuparnos a más. La revolución y los postrevolucionarios están muertos y la memoria histórica oral se fue con ellos. Estas generaciones ¿qué saben de tiranía y autoritarismo si ni siquiera leen? Les gusta el chisme, Ventaneando y el tik tok. La historia y las transformaciones del país se reescriben bajo ese mafufo influjo conceptual de la nueva religión que se instauró con la 4T y su mesías López Obrador.

Vienen tiempos peores a los que ya vivimos.

Si nos atenemos a las proyecciones serias del tiempo que llevará alcanzar la inmunidad rebaño contra el Covid, y que en México es de tres años y medio, entendemos que el Presidente ya vio perdida esa batalla. Seguirá muriendo gente. Ni modo. Al que le toca le toca. Entonces, a lo inmediato: retener la mayoría legislativa en las elecciones de junio.

López Obrador ya tiene el control de los Poderes Legislativo y el Judicial; de los poderes fácticos del Ejército y el crimen organizado, con el cual es particularmente tolerante. Ya ni siquiera está en sus narrativas mañaneras.

A los viejitos los tiene animados haciendo fila para la vacuna, a los jóvenes “construyendo el futuro” con los 12 mil 900 pesos en un solo depósito en la tarjeta del Bienestar. A quienes tienen la fortuna de contar con un trabajo, 45 mil créditos hasta de 150 mil pesos para mejorar o adquirir una vivienda.

A la oposición partidista comienza a cerrarle el cerco.

El juicio de procedencia para desaforar al gobernador tamaulipeco, Francisco García Cabeza de Baca, no es revancha ni venganza -lo dijo el fiscal Alejandro Gertz Manero-, pero sí es terrorismo político. Un mensaje directo para los mandatarios, particularmente los aliancistas: en cualquier momento irá contra ellos para socavarlos y silenciarlos. Es la idea de Carlos Loret de Mola: pide evitar linchamientos, quien lincha todos los días desde las mañaneras.

En la carta a los gobernadores les dice todo: no se metan en las elecciones, porque el único que puede traficar con la pobreza y utilizar el presupuesto público con fines electorales es él; el único que puede comprar lealtades y conciencias, es él. Y lo más interesante, el único que podrá denunciar la entrega de dinero del crimen organizado o de la delincuencia de cuello blanco para financiar campañas, es él.

Según la FGR, las acusaciones en contra del gobernador tamaulipeco se derivan de la averiguación previa FED/SEIDF/CGI-CDMX/865/2020, iniciada tras la denuncia de Emilio Lozoya, en agosto pasado. El exdirector de Pemex acusó a varios políticos, entre ellos a García Cabeza de Vaca, de recibir millonadas de dinero para aprobar la reforma energética, con el caso Odebrecht.

López Obrador dijo que no es tapadera de corrupción, pero sí esconde las investigaciones por los sobornos de la empresa brasileña, con la presa “Francisco J. Mújica” en Michoacán y que involucra a Gabriel Mendoza Jiménez, su secretario técnico del Consejo Nacional de Seguridad. El Ministerio de Justicia de Andorra envió desde 2018, en su momento a la PGR, las pruebas de los depósitos de una filial de Odebrecht a cuentas bancarias de funcionarios michoacanos. La Fiscalía de Gertz Manero tiene desde entonces el expediente pero lo mantiene congelado, como reveló esta semana Mexicanos Contra la Corrupción e Impunidad (MCCI).

Entonces, en el caso Lozoya, para uno hay justicia y para otros, tapaderas…

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Pero la solicitud de la FGR para el desafuero de García Cabeza de Vaca, en pleno debate camaral para imponer la contrarreforma eléctrica, sorprendió a propios y extraños, por las implicaciones de este retroceso al estatismo con sesgos expropiatorios y que impacta a nivel global.

O era plan con maña, como siempre actúa López Obrador.

Desde el lunes 22, el Presidente tenía en México a su homólogo argentino Alberto Fernández, para la conmemoración del Bicentenario de la Promulgación del Plan de Iguala y del Día de la Bandera. Para “vestir” la visita, le organizaron un recorrido pitero por la fábrica de envases de vacunas anticovid y una reunión con empresarios.

El martes 23 por la mañana, el presidente estadunidense Joe Biden, sostuvo su primera reunión bilateral (virtual) y lo hizo nada menos que con el primer ministro de Canadá Justin Trudeau. Un duro golpe al ego del presidente mexicano.

«Estados Unidos no tiene ningún amigo tan cercano como Canadá», le dijo Biden a Trudeau y por eso fue al primero en llamarle como presidente, el 20 de enero. Hablaron de la «la extraordinaria amistad» que une a ambos países vecinos.

Los temas torales: la lucha contra el cambio climático, pandemia y recuperación económica. Recordemos que Estados Unidos se reincorpora al Acuerdo de París para caminar hacia fuentes generadoras de energía limpias y revertir el calentamiento global. ¿Y México?

En México, el presidente López Obrador da un salto para atrás, de más de medio siglo, en la preponderancia del uso de combustibles fósiles para producción de energía eléctrica y reestatiza la industria.

En su visión tan rupestre, podrá ofrecer al “pueblo” luz eléctrica a bajos precios. Pero ya lo vimos con la gasolina: en 2018, juró que iniciando su gobierno bajaría el litro de 14 a 10 pesos. No pudo y hoy pagamos 21 pesos por litro.

Con la energía eléctrica resultará igual: para bajar las tarifas tendrá que subsidiar, pero éste subsidio lo paga el mismo usuario vía impuestos; para compensar el alza esperada están los apoyos sociales, producto también de nuestras contribuciones. Total, es blanquear nuestro propio dinero y todavía le debemos dar las gracias.

Pero lo más grave, es que enfermará más a un pueblo enfermo. Ayer nada menos, el Servicio Meteorológico Nacional en su “Reporte del Clima en México 2020” dio a conocer que nuestro país registra un sobrecaliento mayor (1.4 grados) que en el resto del planeta (0.98 grados), precisamente por el uso de energía contaminante.

A las empresas extranjeras que han invertido en la generación de energías amigables, López Obrador ya las mandó “a robar a otra parte”, y adelantó que no pagará daños y perjuicios porque los amparos los resolverá en su momento el Poder Judicial, que está a su servicio. De lo contrario, como los abogados que litiguen estos juicios, magistrados y ministros serán considerados “traidores a la patria”. El siguiente paso es la expropiación, en favor de la “soberanía popular”. O sea, él. El pueblo encarnado…

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LA COMIDILLA

A quien le vino a preguntar López Obrador, qué es el “pacto patriarcal”.

Su esposa, la historiadora que reescribe la historia de México y sus transformaciones, Beatriz Gutiérrez le dijo: “que ya dejes de apoyar a los hombres”.

Con razón, no entiende ni madres…

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