El camaleónico, Fernando Espino, ahora busca acomodo en Morena

El camaleónico, Fernando Espino, ahora busca acomodo en Morena

0
Compartir
Cacique de horca y cuchillo, enemigo de la democracia sindical

 

*  El  cacique del sindicato del  Metro de la CDMX, en un superlativo   cinismo, ahora se acerca a quien siempre consideró su eterno “enemigo”, Andrés Manuel López Obrador; el saltimbanqui busca  obtener nuevamente fuero a través de una diputación utilizando como instrumento a los agobiados y reprimidos trabajadores que desde hace décadas viven un régimen de terror y antidemocracia

 

Por BLAS A. BUENDÍA

Especial para Expediente Ultra

 

“A río revuelto, ganancia de pescadores”, reza un refrán populachero.

El quehacer político de México está saturado de oportunistas y sinvergüenzas.

Si hablamos de algún color partidista en especial sería interminable porque a la luz de las circunstancias, todos esos inflexivos les es insignificante de cómo hacerse del poder por el poder, y el dinero por dinero.

El brillo del dinero es el que manda, y el que paga, manda…, esa es otra regla de corruptos.

Los cotos del imperio de la impunidad están a la orden del día, quienes manipulan el sistema de gobierno –que está más podrido que nunca- se hacen de la vista gorda para permitir el arribo de cleptómanos que, metidos en la política, hacen y deshacen a su antojo el control de sus organizaciones ya sea políticas, sociales o sindicales.

El candidato del PT, al gobierno del Estado de México Óscar González Yáñez, tiene mucha razón al demandar que esas fuerzas políticas que se dicen ser de “izquierda”, por cuestiones de bioética deberían dejarse de llamar de esa forma; es decir, la ideología que profesan y que aún tratan de venderle al pueblo, realmente no son de izquierda porque a ciencia cierta desconocen realmente sus alcances y su efectivo significado. Hablan por hablar, y solo por presumir.

Todavía hace unos años era ferviente priísta

Hacen referencia de la “izquierda” debido a la influencia que ha marcado la historia; así se “reflexionan”; para no ir tan lejos, en la época del comunismo, los conservadores y clasistas de la Unión Americana, les aterraba saber de esa palabra combinada con el socialismo, aterrizando en el populismo. Hoy, Estados Unidos, sufre de ese tipo de corrientes antagónicas en manos de Donald Trump.

Stalin, Mussolini, Hitler, Fidel Castro, y muchos otros que se inclinaban por enganchar para engañar a sus pueblos con el consabido de que serían los salvadores de la patria, en este nuevo milenio la gente se niega a entender que solo hay una vida, y las sociedades de todo el mundo buscan vivir en regímenes honestos y no funestos bajo la bota de sistemas arcaicos que recurren a los asesinatos masivos para tener un mayor control sobre las masas miserablemente humilladas.

La definición de “sinvergüenza” es conjugable como los descarados, en los caraduras, los golfos, los canallas, los ruines, los bajunos, los bribones, los granujas, bergantes, crapulosos, descarados, fulleros, granujas, inmorales, irrespetuosos, pillos, rufianes, truhanes, viles, villanos…, en fin.

De tal suerte que el político mexiquense Óscar González, define: “Ni Morena ni el PRD deben considerarse como corrientes de izquierda, puesto que no hacen planteamientos de izquierda”.

Ninguno de ellos, se pronuncia a favor de la despenalización del aborto,  no proponen la libertad y democracia, y al contrario están ligados a actos de corrupción, “y la verdadera izquierda no es corrupta” (¡¿…glup…?!)

La izquierda no está dividida, lo que sucede es  que hay partidos que se abanderan como tal, sin tener claro sus postulados, “esa es la diferencia”, dice Óscar González.

Consultado sobre la posibilidad de que si ganara la izquierda en el Estado de México, se podría avanzar para obtener el triunfo en 2018, respondió: “Hay que dividir la elección por la que se habrá de elegir Presidente de la República, de la que se desarrolla en este 2017 en la entidad mexiquense, para no enfocarse y extrañarse en la del próximo año. “Prefiero primero sacar el Estado de México, y después concentrarnos en el país”,  aclara.

A su entender, la única izquierda que podría ganar los comicios del 4 de junio, es el PT, quien sí representa y engloba los principios de izquierda.

En relación a la invitación de MORENA al PR a declinar a favor de  su proyecto, y si el PT se sumaría, González deja en claro que los acercamientos para este ejercicio se agotaron  en noviembre de 2016, por tanto este asunto es  inviable y políticamente superado. “En este momento, pedir algo así es una mera ocurrencia”.

Niega que cerrar esta posibilidad deje campo abierto para que el aspirante de la coalición PRI–PANAL-PVEM-PES, gane la contienda, ya que los votantes tienen la opción de elegir al PT, que garantiza “un buen gobierno”.

“MORENA y PRD han tenido la suficiente exposición mediática y no han crecido; faltan cuatro semanas y mi candidatura está creciendo”, presume el petista.

Advierte que el segundo debate organizado por el IEEM, que se llevará a cabo el 9 de mayo, estará igual de acartonado que el primero, toda vez que prevalecerá el mismo formato.

Plantea al resto de los contendientes no entrar  al juego del espectáculo, de dimes y diretes, sino dar a conocer las propuestas y plataformas políticas a la ciudadanía

Como parte de su jornada proselitista, Óscar González Yáñez, candidato del Partido del Trabajo (PT), al gobierno del Estado de México, priorizó el diálogo con la comunidad de la Universidad Anáhuac, a quienes les presentó su propuesta de campaña.

A su llegada, fue trasladado al Pebetero Institucional como símbolo de amistad universal de todos los Pueblos, donde se tomó la fotografía oficial, acompañado de Germán Campos, director de Desarrollo Institucional, y autoridades universitarias.

 

LA CORRUPCIÓN, LACERANTE PARA LA SOCIEDAD

Óscar González dice que la corrupción evidentemente lacera a la sociedad, sin embargo, existe un delito que va en aumento, y éste es el feminicidio, donde la prevalencia es dos asesinatos diarios, “esto es aberrante y necesitamos levantar la voz ante la indiferencia de las autoridades; cada minuto se cometen cuatro tipos de delitos y, desde luego, no es la entidad que queremos”.

Allí, expuso que se debe trabajar para administrar el crecimiento del Estado de México, porque en últimos años se ha acentuado su estancamiento, muestra de ello es que ocupar los primeros lugares en producción de maíz, hoy se han desaprovechado las miles de hectáreas con las que se cuenta, y por ende se bajó drásticamente su producción.

El Metro cada vez peor ante la complacencia de Espino

Lo mismo sucede- continúo- con la producción de flores donde el flujo de crecimiento en este rubro se ha visto mermado por no tener los mecanismos adecuados para su embalaje.

En pocas palabras, apuntó, no se han realizado acciones para impulsar la cadena productiva.

Como experto en economía, dio a conocer que una acción medular de su gobierno, será la creación de una refinería y el Banco estatal, con el que se podría cristalizar dicho proyecto.

El postulante petista a la gubernatura de la entidad, enfatizó que el instituto político al que pertenece se conduce bajo la ideología de una “izquierda moderna y pensante; que piensa en las libertades y derechos, en la ciencia como un gran motor, en los hombre y mujeres revolucionarios para incidir en la evolución”.

Creo en la izquierda pensante, aquella que privilegia en el centro del desarrollo al ser humano; en la izquierda solidaria que impide que sigan muriendo niños por falta de atención médica, que cree en el conocimiento de la escuela pública y privada…en aquella que se maneja en la eficiencia  y no aquella que dice no a la prosperidad”.

Y prosiguió: “Creo en la izquierda que pone la riqueza natural al servicio de la sociedad. En ese esquema de libertades, amor y felicidad”.

En ese tenor, solicitó a MORENA y Andrés Manuel López Obrador, no llamarse izquierda, pues la que profesa es una ideología limitada, falta de libertades.

“¿Por qué estamos divididos? Porque las corrientes que se dicen izquierda, no creen en todo esto: Andrés Manuel sólo quiere ganar, el PRD está en un conflicto permanente, cuando el PT lo que quiere es resolver los conflictos de la sociedad. Por ello es que somos la verdadera izquierda”.

LOS ADVENEDIZOS

Y lo que faltaba: ahora, el camaleónico Fernando Espino Arévalo, el cacique del Metro de la Ciudad de México, en un alto grado de cinismo, coyuntural y aleatoriamente “le fue a pedir chiche” a quien siempre consideró su eterno “enemigo”, el llamado Peje, para dotarlo de fuero y siga ejerciendo sus actos impopulares de despotismos.

Oportuna es la postura de Óscar González cuando los advenedizos surgen por doquier, la muestra hace la distinción en el líder charro del Metro, Fernando Pascasio Espino Arévalo, quien no midió ninguna consecuencia política en una más de sus amargas experiencia fallidas de su vida “política” y sindical, que tiene bajo su control el dizque llamado Sindicato “Nacional” de Trabajadores del Sistema de Transporte Colectivo, el Metro de la Ciudad de México.

Advierte que los recursos de los 11,500 trabajadores que aglutina el Sindicato del Metro están seguros y garantizados luego de que surgieran algunos comentarios al respecto tras el desayuno que le organizó a la candidata de MORENA al gobierno del Estado de México Delfina Gómez, a quien le coqueteó arrojando muchas lecturas ciertas e inciertas.

Es decir, se finca la preocupación de los afiliados sindicales de que ponga en riesgo, por mínimo que sea, el porcentaje de sus raquíticos salarios para cuestiones políticas que solo beneficiarían a Espino en su afán de poseer el feudo que deja el fuero legislativo y poder seguir haciendo sus fechorías que viene ejecutando desde hace tres décadas.

De consumarse ese hecho, Espino estaría incurriendo en el delito de robo agravado y despojo de los salarios de sus agremiados, lo que permitiría fincarle responsabilidades penales que lo orillarían a ser destituido del cargo como servil Secretario General y, en consecuencia, pisar la cárcel que muchos desearían verlo rindiendo declaraciones tras las rejillas de prácticas de los acusados, al muy estilo Elba Esther Gordillo.

Sin embargo, Espino Arévalo asemeja a esos dignos malabaristas de circo; ha sido un político saltimbanqui, un sujeto que en materia política realiza acrobacias y ejercicios de saltos y equilibrios ante líderes políticos de partido en partido, sin importar el color ideológico, sino para sostener sus ambiciones y egos personales. “Un troupe de saltimbanqui”.

Por más explicaciones que pudiera hacer a quien también tachan como “el arlequín político”, referente a que “evitaría” exprimir la nómina salarial de sus sufridos sindicalizados para “apoyar” a la señora Delfina Gómez, deambula la duda siniestra que en cualquier momento les cercenarían sus percepciones.

El cacique saltimbanqui del Metro, cabe recordar, ha recorrido varios partidos políticos costándole millonaria inversión a lo largo de 30 años de explotación laboral-sindical.

A comparación de otros líderes sindicales, Espino Arévalo arremete y amenaza con juicios penales en contra de los periodistas críticos cuando hablan mal de su carrera política, sindical y personal, lo grave de él, aún no entiende qué es ser un ente público y que está a la vista de todo escrutinio de la sociedad.

No es ocioso que los reporteros hagan referencias precisas, concisas y exactas de su devenir como líder sindical, sino que Espino pretende “espantar” con la vela del Monje Moco –papel cómico caracterizado por Eugenio Derbez-, a quienes ejercemos el periodismo críticamente fundamentado.

A raíz del acercamiento que tuvo con la candidata morenista Delfina Gómez, en el entorno político y sindical comenzaron las especulaciones.

Que si en lo sucesivo sería la puerta de entrada para irse con el partido MORENA, cuando Espino en el pasado siempre se configuró como acérrimo enemigo de Andrés Manuel López Obrador, quien no pudo vencerlo y desconocerlo como líder en 2002 tras un paro de labores de dos líneas del Metro.

Desde entonces, los rencores se ven a simple luz del día. Ni Espino quisiera ver a López Obrador, ni López Obrador a Espino. ¿Por qué? Por la simple razón que “el aceite no se mezcla con el agua”. Los dos políticos, pillos de baja monta, andan como muchos otros, tras el billete fácil. La prostitución masculina en la política es evidente. Forman parte de la generación podrida de los políticos y líderes sindicales más corruptos del quehacer político mexicano.

A pesar de las sacudidas que los medios de comunicación y las redes sociales le han dado al Movimiento de Regeneración Nacional, parecen no entender que está en su afán “llevar agua a su molino” y conseguir votos para la próxima elección en el Estado de México y para la elección presidencial para el 2018, que no miden la calidad moral de quienes se acercan a ellos.

Después del tercer video recientemente publicado donde se ve a Eva Cadena, recolectando fajos de billetes al muy estilo de Bejarano, y de la ventaneada que le dieron a Delfina Gómez por el cobro del diezmo a los empleados del Ayuntamiento de Texcoco, cuando fue presidenta municipal, ahora le tienden la alfombra roja a uno de los líderes sindicales más corruptos del país, como el cacique del Sistema de Transporte Colectivo-Metro, de la Ciudad de México, Fernando Espino Arévalo.

Espino Arévalo manifestó su intención de irse a MORENA, de la mano de Delfina Gómez, candidata de López Obrador al Gobierno del Estado de México.

Parecen olvidar sus dirigentes que el propio Peje calificó en el pasado a Espino como un líder charro, que apoyaba a la Mafia del Poder.

Pero, ¿quién es el oscuro líder sindical del Metro? Es un político formado a la vieja usanza de la corrupción y de las asociaciones de los sindicatos con los partidos políticos.

Y es que el “angelito” ha enarbolado las banderas del PRI, del Verde y de Nueva Alianza, por lo que MORENA sería el cuarto partido al que serviría (…), a cambio del apoyo de su sindicato esperando tener una diputación con su respectivo fuero para escapar de la montaña de acusaciones que tiene en su contra.

A sido acusado de robo, de abuso de confianza, de lesiones, de difamación, de lesiones, de privación ilegal de la libertad (en su modalidad de secuestro), y de amenazas, que a esquivando usando y abusando del escudo protector del fuero institucional.

A pesar de todo, Delfina Gómez parece interesada en su apoyo ya que, es de todos conocido, Espino Arévalo ha amasado una gran fortuna de los negocios que ha hecho, utilizando el poder de su sindicato como concesiones en las instalaciones del Metro.

¿Habrá olvidado MORENA que su propio líder López Obrador intentó meter a la cárcel a Fernando Espino por haber detenido la operación de dos de las líneas del Metro, misión que encargó a Martí Batres que no logró desaforarlo, ni procesarlo?

¿Habrán olvidado los miembros MORENA que el líder sindical en cuestión, acusó a López Obrador de mantener 40 trenes del Metro sin operar por falta de mantenimiento para utilizar los recursos para la construcción de los segundos pisos?

¡Qué rápido han cicatrizado las heridas! ¿Cómo aceptar el apoyo económico de un líder cuyo hijo recibió la concesión para el servicio de los comedores del Metro en 2011 y 2012, y al que todos los partidos políticos de la Ciudad de México, le han cerrado las puertas por su mala reputación?

Espino ha ofrecido a Delfina Gómez, las aportaciones de los trabajadores y su enorme fortuna personal para mudarse al Estado de México y conservar el fuero que lo mantendría lejos de la cárcel.

¿Dime con quién andas, y te diré quién eres?, reza el viejo refrán. Y más vale que López Obrador y MORENA, le empiecen a hacer caso, puntualiza un amplio reportaje emitido por la reportera Martha Solís, del portal SDP-Noticias.

Fernando Espino Arévalo siempre ha aludido preguntas directas y difíciles, incidiendo en acciones de dislexia, convirtiéndolo además como un líder mentiroso y potentemente nepotista; se tienen documentadas claras amenazas hasta de muerte en contra de periodistas incómodos a quienes repudia en lo general y en lo particular.

 

 

 

Paginas Web
Paginas Web
Paginas Web

SIN COMENTARIOS

DEJA UN COMENTARIO