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EL “R21”: DE LOS MUERTOS, QUE SE ENCARGUEN OTROS

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+ Crisis tocan fondo: se autoriza crédito, o no hay pagos ni aguinaldos

Por Martha Elba Torres Martínez

Morelia se ha convertido en el epicentro de la enfermedad del Covid, por la actitud permisiva e indolente del alcalde Raúl Morón. Ayer, en Palacio Nacional, el informe sobre incidencia delictiva ubicó a la capital entre los 15 municipios del país con más homicidios dolosos.

El morenista tiene meses recorriendo el estado, y del changarro se encarga el secretario Humberto Arroniz. La síndica Labinia Aranda Ortega quién sabe qué hace y dónde esta; de los otros secretarios ni sus luces. La única activa es la responsable de fomento económico, la doctora Gabriela Molina.

Pero el “R21” quiere ser gobernador y anda en campaña. De los contagios y muertos por Covid, se encargan el gobernador, el IMSS e ISSSTE; de los homicidios y feminicidios, también Silvano y la mesa de seguridad.

El gasto en publicidad evidentemente es enorme; espectaculares por todos lados, publicaciones en redes sociales y varias cuentas “R21” con encuestas que lo colocan en primer lugar en la preferencia electoral, en tanto otros perfiles se ocupan de golpear y desacreditar al gran rival, el senador Cristóbal Arias.

Morón Orozco, hasta la primera quincena de noviembre, ya contaba con 25 denuncias ante el Instituto Electoral de Michoacán por difusión indebida de la imagen, actos anticipados de campaña y por violencia política contra las mujeres en razón de género.

Su gran compromiso en 2018 de acabar con la Morelia de los baches se perdió en la maraña de obras absurdas, como los bodrios de macetas en avenida Solidaridad y la reducción de carriles en la transitadísima avenida Acueducto. Acaba de realizarse una pinta 3D en cruce peatonal de la calle Zaragoza y Avenida Madero que sirve para dos cosas, y los hoyancos ahí siguen.

Al “R21” le vale gorro lo que pasa en Morelia. Los pasados días de muertos cerró los panteones para evitar aglomeraciones, pero instaló altares para que miles y miles se concentraran en el Centro Histórico. Fue espantoso ver las celebraciones sin cubreboca ni sana distancia. Para el día 15, el esperado repunte de contagios y la declaratoria de la capital como epicentro de la infección.

Para las celebraciones guadalupanas del 12 de diciembre, a pesar de la cancelación oficial, habrá de todos modos el llamado “Cañafest”, que no es otra cosa que la instalación sobre toda la avenida Fray Antonio de San Miguel y la plaza Morelos, de puestos ambulantes que esperarán las peregrinaciones que fueron prohibidas por las autoridades eclesiásticas para llegar al templo de San Diego que no estará abierto.

Pero el “R21” en campaña…

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Esta semana leí a un columnista local referirse a lo que pasa en el gobierno estatal con el enorme atraso en el pago de salarios tanto en el Poder Ejecutivo como en el Judicial y organismos autónomos como es la CEDH, en el sistema de bachiller e incluso en la entrega de las prerrogativas a los partidos políticos y los proveedores de servicios.

El columnista lo atribuyó a una mala “planeación en la administración de los recursos públicos o alguien le está fallando gravemente al titular del Poder Ejecutivo, pues no puede haber otra explicación lógica”.

Pero sí, hay una explicación lógica: evidentemente es falta de liquidez, de insolvencia para hacer frente a las obligaciones financieras. La más dramática, los sueldos de una buena parte de empleados, porque al STASPE y al magisterio bien que se les paga. Yo no creo que se trate de mala planeación, sino del tamaño de los entornos de coyuntura.

En diciembre de 2019 que se armaron los presupuestos de Egresos e Ingresos para el ejercicio fiscal 2020, tanto en Michoacán como a nivel federal, apenas nos llegaban noticias de lo que pasaba en ciudad de Wuhan, China, y todo el mundo confiaba que era una simple epidemia de gripe aviar que la gran potencia económica y tecnológica controlaría rápidamente.

A prácticamente un año, un millón 300 mil muertos a nivel global y México contribuyendo con 100 mil fallecimientos en las cifras oficiales, pero para nada confiables por el mentiroso y frívolo López Gatell.

Entonces, queda claro el enorme gasto no programado por parte del gobierno de Michoacán para atender una pandemia que no se esperaba y mucho menos que consumiera tantos recursos y se prolongara tanto.

Desde marzo, ha sido comprar equipamiento, respiradores sobre todo, reacondicionar hospitales, el incremento salarial de 60 por ciento al personal médico y de enfermería para incentivar su labor en la primera línea de guerra; acelerar la conclusión de clínicas y centros de salud en el interior del estado y sobre todo, terminar los grandiosos nuevos hospitales Civil e Infantil.

López Obrador dijo que la pandemia le cayó como anillo al dedo para demostrar que la 4T podía con eso y más. Lo acaba de repetir la secretaria de la Función Pública, Irma Eréndira Sandoval. Vaya que sí están transformando México, pero de la refregada.

En los primeros cinco meses -marzo a julio-, la inversión en salud en Michoacán, ya alcanzaba los 2 mil 800 millones de pesos, señaló entonces, el secretario de Finanzas, Carlos Maldonado. Para septiembre que rindió su quinto informe Silvano Aureoles, la cifra se acercaba a los 4 mil mdp.

Así las cosas, este gasto no previsto, insisto, sin programación de recursos, hace trizas toda presupuestación. Hay que sumarle el fondo de mil mdp que se dispusieron para créditos y subsidios a impuestos estatales como nómina y hospedaje con que se apoyó al empresariado para que no dejara de pagar salarios, el programa alimentario y las campañas de difusión preventivas.

Y aclaremos: desde diciembre de 2018, el gobierno del estado canceló todos los convenios publicitarios. Fue hasta marzo de 2020 que recontrató solo una parte y ya fueron anulados nuevamente. Por eso, por falta de dinero. Aún así, casi todos los medios siguen solidarios con las campañas de beneficio social.

Este año, los ingresos previstos en la ley fueron del orden de los 1,583 mdp, de los cuales tan solo el gravamen sobre nóminas representaba 1,436 mdp. Pues no se recaudaron, como tampoco otros derechos, como fue el refrendo vehicular. ¿Por qué? Por el confinamiento, porque la gente se quedó sin trabajo, sin negocio, porque se sigue enfermando.

Agreguemos los recortes a las participaciones federales. También hasta septiembre, de 2 mil 400 mdp. Dice el Presidente que las entrega puntual. Pues sí, pero todas tijereadas. Que a los estados federalistas como Michoacán, les ha dado de más. ¿Por qué nunca dijo cuánto y en qué fechas, para creerle a él y no a Silvano?

Entonces, sí hay elementos que expliquen la grave crisis de insolvencia en Michoacán que se acentuará aun más que entre diciembre y los compromisos de fin de año.

Y la situación es clara: consigue dinero para pagar lo más urgente, que son los salarios y aguinaldos, o deja al garete la epidemia y que todos se contagien y que se muera quien se tenga que morir -la filosofía de los López de Palacio Nacional-, o explora nuevas rutas de escape ante la coyuntura.

Con franqueza, no había otra que recurrir a los instrumentos financieros emergentes, como lo está haciendo el propio Gobierno Federal, que hasta junio de este año había contratado créditos con el Banco Mundial por 3,230 millones de dólares para atender la emergencia por el coronavirus. Y quien no lo cree, que entre al sitio de la Secretaría de Hacienda y se convenza.

Porque lo que pasa, es que siempre, los más hocicones son los más huevones para indagar.

Pero Aureoles Conejo se mueve y ayer envió al Congreso local una iniciativa para reformar la Ley de Ingresos del estado 2020 para operar el refinanciamiento por 4 mil mdp aprobado en diciembre de 2019 con mayoría simple, pero se detuvo por la acción de inconstitucional que promovió la bancada de Morena y el PT y parcialmente ha sido resuelto por la Suprema Corte.

El Ejecutivo estatal replanteó la propuesta para convalidar la votación en términos del tercer párrafo de la Fracción VIII, del artículo 117 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, es decir, con mayoría calificada.

Obviamente que la 4T esta esforzada en sabotear todo intento del gobernador por sortear las crisis, pero no es nada nuevo cuando hasta festejan los logros de López Obrador: los 100 mil muertos por Covid y las inundaciones de los pobres en Tabasco.

Y cerraba esta entrega, leyendo la columna de nuestro compañero Antonio Ortigoza Vázquez, de Expediente Ultra.

En Hidalgo, donde la 4T tiene mayoría absoluta en el Congreso local, las cosas están igual o peor, pues cercenó toda inversión a educación, campo y programas a favor de las mujeres. Tampoco habrá recursos para seguridad y los municipios tendrán que poner de las participaciones federales para sus corporaciones, o la otra: soltar los territorios al crimen organizado.

Esta es, a todo color, la transformación de cuarta…

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LA COMIDILLA

Que no nos cuenten porque siempre mienten: la devolución del general Cienfuegos sin cargo alguno en su contra, no es otra cosa más que el pago por la asesoría a Trump en conflictos postelectorales -de lo que sabe mucho López Obrador- y el no reconocimiento al presidente electo Joe Biden. Pero también de ese tamaño es la presión del Ejército sobre el Presidente de México.

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