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Eliminar por completo la pobreza en China

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Disminuye el número pobres en el gigante asiático

*La pobreza abyecta es superable absolutamente, advierten estudiosos

*El gobierno del Presidente Xi Jinping tiene el propósito de eliminar por completo la pobreza en China (todavía hay unos 40 millones en esa categoría) para el año 2020

 

BLAS A. BUENDÍA

Reportero Free Lance

blasalejo@yahoo.com

En unas cuantas décadas, China ha logrado hazañas económicas que han dejado al mundo felizmente atónico: sacar a 700 millones de chinos de la pobreza; elevar la esperanza de vida promedio de 35 años en 1949 a 76 años hoy en día; iniciar una actividad científica de nivel mundial en los campos de la exploración espacial y del desarrollo de la energía de fusión.

Para la organización LaRouche, advierte que China no descansa en sus laureles. El gobierno del Presidente Xi Jinping tiene el propósito de eliminar por completo la pobreza en China (todavía hay unos 40 millones en esa categoría) para el año 2020.

El Presidente Xi se reunió recientemente con los líderes del Partido en la provincia norteña china de Shanxi, y le dijo: “Siempre y cuando le pongamos gran atención, pensemos correctamente, tomemos medidas eficaces y trabajemos de manera realista, la pobreza abyecta es superable absolutamente”.

Ni China se limita en sus ambiciosos propósitos solo a China. El ministro de Relaciones Exteriores, Wang Yi, estuvo en una conferencia de dos días el 21 y 22 de junio con la Unión Africana en Addis Abeba, en donde declaró que “cerca de 400 millones de personas en África viven por debajo del nivel de la pobreza, y se tiene que sacar de la pobreza a más de 40 millones de chinos.

China y África tienen que unir sus manos para combatir la pobreza y lograr el desarrollo común. Esta es nuestra responsabilidad para las generaciones futuras, el objetivo compartido del pueblo chino y del pueblo africano, y algo inherente al progreso humano”.

De Etiopía, Wang Yi fue a Líbano, en donde subrayó que “China aboga por que se tomen más medidas para frenar el deterioro en la crisis de refugiados del Medio Oriente y por encontrar una solución tan pronto como sea posible”. Agrego que China estÁ dispuesta a elevar la cooperación en el marco de la Iniciativa de la Franja y la Ruta.

Como lo ha destacado Helga Zepp-LaRouche en repetidas ocasiones en las últimas semanas, el Foro de la Franja y la Ruta del pasado 14 y 15 de mayo en Pekín (en el cual ella fue una participante prominente) fue un punto de inflexión en la historia moderna, para hacer de este propósito de eliminar la pobreza, una realidad global.

Con los indicios importantes en la penúltima semana de junio, de que hay un creciente interés de Estados Unidos para participar en el proyecto de la Franja y la Ruta, se halla la situación en el umbral de un cambio planetario.

Lyndon y Helga LaRouche han estado en la vanguardia de muchos de esos acontecimientos, mucho antes de que hayan sucedido.

Fue Lyndon LaRouche quien declaró primero que la integración de Estados Unidos a la Iniciativa de la Franja y la Ruta era la clave para la crisis estratégica, y planteó las bases programáticas para hacer eso con sus Cuatro Leyes.

Fue Helga Zepp-LaRouche quien, en un discurso del 2015 en Chongqing, China, fue la primera en exhortar a China a que ayudase a resolver la crisis de las guerras y la emigración en el Medio Oriente y el Norte de África, llevando la Franja y la Ruta hacia esa región.

Ha sido el Instituto Schiller el que ha sido pionero en la difusión de la música y la cultura clásica como la base de un diálogo de civilizaciones para enterrar la geopolítica británica de una vez por todas.

En el marco de la reunión del G-20 en Alemania, programada para los días 7 y 8 de julio, se llevarán a cabo cumbres históricas entre Trump, Xi, Putin, Abe y otros.

Pero independientemente del resultado de esas reuniones, señaló Helga Zepp-LaRouche, el planeta se mueve ahora con la dinámica abrumadora de la Iniciativa de la Franja y la Ruta.

Su resultado exitoso depende, como ha sido desde el comienzo, del singular aporte conceptual estratégico y programático del movimiento de LaRouche. Y es nuestra especial responsabilidad, señaló Helga Zepp-LaRouche, utilizar nuestro esfuerzo organizativo para introducir la belleza en el debate político.

Ahora es el momento, como le ha gustado decir a Lyndon LaRouche durante décadas, de divertirse.