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FEDERALIZACIÓN: LAS RAZONES DE SILVANO

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  • En 20 años, la universidad de Amlo sin ofrecer Medicina

Por Martha Elba Torres Martínez

En octubre de 2019, el presidente López Obrador informó de su decisión de encargarse del pago de las nóminas de maestros de todas las escuelas públicas del país, federales y estatales. Dio a conocer que en Michoacán aplicaría el plan piloto.

Habló del censo de maestros, plantel por plantel, para conocer las necesidades presupuestales y con base en ello, iniciar el proceso de lo que hoy se conoce como la federalización de la nómina magisterial estatal.

En su conferencia de prensa del lunes pasado, el gobernador Silvano Aureoles explicó que en el 2020, el monto de esa nómina ascendía a 9,200 millones de pesos, que con la depuración a partir del censo, se logró reducir a 8,500 millones de pesos, con la eliminación de más de las cinco mil aviadurías detectadas.

La aportación federal el año pasado, fue de solo 3,500 mdp. “Lo ideal -dijo el mandatario- es que fuera mitad y mitad”, pero no fue posible por la crisis financiera y económica que desató la pandemia. La Secretaría de Hacienda había autorizado 350 mdp para iniciar el proceso de jubilación con estímulos para 12 mil docentes, pero los recursos nunca llegaron.

Para este 2021, el Presupuesto de Egresos de la Federación no contempló la partida etiquetada para la federalización de la nómina magisterial estatal.

El pasado 9 de enero, en Cotija, Aureoles Conejo, públicamente, le recordó el tema al Presidente, pero no respondió, de acuerdo a los comunicados que difunde la Presidencia a través de la delegación de la Secretaría del Bienestar.

El día 15, López Obrador regresó al puerto de Lázaro Cárdenas. Hábil, el gobernador le puso nuevamente sobre la mesa -mejor dicho, el pódium- el asunto, aprovechando que en la comitiva de esa gira, se encontraba el secretario de Hacienda.

Por lo que contó Silvano el lunes en su rueda de prensa, en corto, el Presidente le pidió a Arturo Herrera que viera el tema. “Necesitamos resolver lo más pronto posible y la mesa federal se instala el martes para trabajar lo administrativo y financiero”.

Así sucedió. El martes 19, un despacho de prensa de la Coordinación General de Comunicación Social del gobierno del estado, dio cuenta de la reunión del gobernador con el titular de la Unidad de Coordinación con Entidades Federativas, Fernando Karol Arechederra Mustre. Lo puso al tanto del pendiente de pago de bonos retrasados y que deben liquidarse -para que no bloqueen vías de trenes-, así como del inaplicado aun programa de jubilaciones para resolver el problema de la falta de plazas. Esta semana, normalistas volvieron a bloquear las vías.

Al cierre de esta entrega, de las gestiones con Hacienda, aun nada…

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Hay dos razones, una de peso y otra de pesos, de la premura de Silvano Aureoles para tapar definitivamente el boquete en las finanzas del estado que por 25 años ha representado el déficit en el sector educativo. Provocado por el clientelismo sindical: miles de eventuales; cada año que corría, unas 1,200 nuevas plazas para los egresados de las normales y los benditos bonos, arrancados a la fuerza y con chantajes a cada gobernador en turno.

Cada mayo, había dos negociaciones con el magisterio, la del SNTE y la de la CNTE. En esta última, sacaban hasta la sangre. Quien rompió la inercia y se negó a firmar minutas a los centistas desde 2016, fue Silvano Aureoles que asumió el mandato en octubre de 2015.

Un dato interesante, es que el gobernador sustituto Salvador Jara, en 2014, tuvo frente así la grandiosa oportunidad de inscribir al FONE a los maestros estatales, pero se le pasó el plazo para realizar el proceso, lo que demuestra la frivolidad y valemadrismo de su lamentable gestión. Lo único que le gustaba eran las carreritas.

Con la presión del déficit, no provocado por él -reitero-, y las movilizaciones de la CNTE exigiendo el pago de bonos pactados desde el gobierno de Lázaro Cárdenas Batel, Silvano inició en 2017 las gestiones con Peña Nieto para federalizar la nómina estatal. Ahí se enteró del terrible descuido de Jara Guerrero.

Comenzó a calentarse el ambiente electoral por los comicios de 2018, ganó López Obrador y a pesar de todo, Silvano puso su cara de banqueta y retomó la gestión con el Presidente entrante que ya traía el compromiso con el magisterio de resolver la problemática que generó la descentralización educativa y que afecta a 31 estados. La Ciudad de México es la única entidad donde no se aplicó.

Tengo más de 30 años radicada en la capital de este maravilloso estado, y podría marcar dos momentos cruciales para Michoacán. El primero, el desalojo del comercio informal del Centro Histórico de Morelia, en 2001, y el segundo, sería precisamente la solución a la migraña magisterial.

Y lo que son las cosas. Víctor Tinoco Rubí, ocho meses antes de dejar la gubernatura, tuvo los arrestos para “limpiar” el centro de Morelia. Mafias controlaban el comercio informal y ambulante y disponían de cada centímetro de banqueta, plazas públicas, calles completas. Con decirles que yo llegué a Morelia en 1988 y hasta junio de 2001 pude conocer la bella fuente de la plaza de San Francisco. Lonas y puestos de fritangas y chingadera y media, ocultaban la magnificencia del Patrimonio Cultural de la Humanidad.

Cuentan que la reubicación salió en unos mil millones de pesos, pero en mi opinión, los valieron para redescubrir el Centro Histórico de Morelia que atrae a millones de turistas nacionales y extranjeros…

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La razón de peso de Aureoles Conejo para dejar resuelto el problema magisterial, es de logros como gobernante. Así que, sumado al rescate del sector salud y los nuevos hospitales en el momento en que más se necesitó, tiene el derecho de que se le reconozca su gestión.

Que ahora estemos en semáforo rojo, y por ley, obligatorio el uso del cubreboca, ¿de quién es la culpa?

La razón de pesos, la mencionó el propio gobernador en la citada conferencia, y referida en entregas anteriores.

Michoacán ejerce este año un presupuesto deficitario por 7,253 millones de pesos, contemplado y permitido por la Ley de Disciplina Financiera de las Entidades Federativas y los Municipios. Es decir, más gasto y menos ingresos para cubrir lo elemental: salud, educación, seguridad y el capítulo 1000.

Conforme se ejerzan los recursos, se ajustará mes con mes el gasto a la disponibilidad financiera. Y todavía el déficit educativo que ya alcanza los 5 mil 781 mdp. ¿Producto de qué? De todas esas plazas y bonos que se autorizaron por los gobiernos anteriores sin contar con el respaldo pues nunca fueron reconocidas por el Gobierno Federal y se pagaban con recursos del estado. La famosa licuadora.

Pero vean en el Tribunal Electoral del Estado. No tienen ni idea del problemón financiero y a pesar de sus sueldazos, andan lloriqueando adeudos por gastos de operación de mayo a diciembre de 2020, por 5.3 millones de pesos. Es decir, la gente sin empleo, sin negocio, la demanda de camas en los hospitales, y la magistrada Yurisha Andrade Morales, exigiendo el pago.

Pues que le responde el tesorero, Carlos Maldonado: “no hay adeudo con el TEEM; la reducción presupuestal se dio por el ajuste en la caída de ingresos y se les informó en su momento, a efecto de que tomarán las medidas necesarias para garantizar la operación mínima indispensable”.

Así las cosas, la razón de pesos de Silvano, es dejar a su sucesor -quien sea- lo más estabilizadas en lo posible, las finanzas del estado porque depende, de la federalización de la nómina magisterial estatal.

Lo bueno, es que hay disposición del Presidente para cumplir con el compromiso…

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LA COMIDILLA

Solo falta que también periodistas y medios de comunicación sean los culpables de que los perros se zurren en las calles, porque según Amlo, ya son también los responsables de que ¡no haya médicos especialistas en el país! Encubrieron -en su mente- el neoliberalismo y apostaron la educación privada, que las universidades públicas rechazaban a quienes querían estudiar.

Chistoso el discurso propagandístico presidencial. López Obrador, en 2001, creó la Universidad de la Ciudad de México y en 2004 le dio el rango de autónoma. Lo hizo, precisamente para dar espacio educativo a los que no pasaban los exámenes de admisión en la UNAM, IPN, etc.

Pues la Universidad de Amlo tiene 20 años funcionando; cuenta con planteles en seis hoy, municipios, dos centros culturales y una basta oferta educativa. Pero en dos décadas no ha podido incorporar medicina, una de las carreras con mayor demanda.

Es culpa de los periodistas y medios de comunicación.

(fuente: https://unimex.edu.mx/?utm_source=google&utm_medium=cpc&utm_campaign=metro_21_2&utm_term=enero&gclid=CjwKCAiA6aSABhApEiwA6Cbm_zbMs0I6JIcCZGjv_woSe_wr5vfDwdY65WhqeVgr4GPjJDTlf1wYzRoCH-oQAvD_BwE)

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