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Tsunami en el PAN; Anaya madruga hacia el 2018

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Foto especial

Handicap

 

*Con todo y caída de Chepina, quiere la candidatura 

*Con “juanito” (Marko Cortés) sería poder tras el trono

 Joaquín Herrera

CD Mx, mayo 18/2017 (agencia acento) Ricardo Anaya (ya votó y perdió con Josefina Vázquez Mota en el Estado de México). Ahora busca renunciar, imponer como sucesor a Marko Cortés y este le ayudaría a ganar el camino al 2018.
Bueno, ese es el plan, que ya provoca un tsunami, marca llorarás. Entre los blanquiazules.

Así las cosas, Anaya provoca un tsunami nunca visto.

Tras una larga espera para decidir si pelearía por la candidatura, ahora quiere madrugar al velador. Es decir, adelantarse al Consejo Político Nacional y a todo lo que se le oponga.

Al interior de su partido, un tsunami sería poco para nombrar la crisis que comenzó a provocar.

Ricardo Anaya prepara su salida de la dirigencia blanquiazul, casi en sigilo. Rogamos a usted que no lo vaya a divulgarlo. Pero impondría como sucesor a su ahijado, Marko Antonio Cortés Mendoza y este lo apuntalaría para la candidatura presidencial panista de 2018, desde “ya”. Bueno, al otro día de la derrota panista en la “joya de la corona” electoral de 2017, la del Estado de México.

Tras el triunfo de Acción Nacional en las elecciones de 2016, en que ganó 7 de doce estados, aunque en alianza con el PRD, ahora ve el cielo menos azul en este 2017. No importan Veracruz, Nayarit y Coahuila. De perder –como todo parece- en el Estado de México, con un aparentemente seguro tercer sitio (según las últimas encuestas), los bonos anayistas del año anterior, podrían ser lo que el viento se llevó. Eso reforzaría a su archienemigo, el poblano Rafael Moreno Valle, al que se le queman las habas y el tiempo, por posesionarse en la batalla presidencial.

Quiere ser el poder tras el trono

Anaya buscaría lograr en la jugada en proceso hoy, apoderarse de su partido, el PAN –como soñó Gustavo Madero, su mentor; como soñó Carlos Castillo Peraza, ante su pupilo, Felipe Calderón.

Pero en ambos casos vino la traición. En uno el “Hijo Desobediente” hizo a un lado a su padrino y Carlos Castillo Peraza mejor “murió de tristeza” que ver a su partido más libre de cacicazgos. Y Calderón se apoderó de él y algún día lo condujo a la silla del águila.

Anaya, enfrenta un verdadero tsunami, ahora que busca ser juez y parte como (o incluso poder tras el trono) en el PAN, que dejaría en manos de un “juanito”, como se supone que sería Marko Antonio Cortés Mendoza.

¿Ojo por ojo?

Claro, Ricardo Anaya, no cree en las lecciones de la historia o serie de traiciones que suelen darse en los partidos, como el suyo. Lo que pasó a Julio César con Brutus, se copió entre Castillo Peraza y Calderón o entre el propio Ricardo Anaya y Gustavo Madero.

En su caso, Marko Antonio Cortés -Licenciado en Contaduría Pública egresado de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo, ha sido Diputado Federal y senador y podría moverle más el apetito de crecer, que la lealtad a algo que algunos llaman principios.

El otrora senador más joven del país, Marko Cortés, fue Secretario de Acción Juvenil del PAN de Michoacán, en 2006; Senador de primera minoría (a los 28 años) y en 2015 Diputado Federal.

Pero su cercanía con Gustavo Madero, ahora parece conducirlo a repetir el camino del propio Ricardo Anaya, quien fue coordinador de la Campaña para Presidente Nacional de Gustavo Madero (2013) y Marko ahora coordinó la campaña de Anaya para Presidente del PAN (2015).

En septiembre de 2015, Diputado por la vía plurinominal, fue impuesto Coordinador del Grupo Parlamentario del PAN en la LXIII Legislatura del Congreso de la Unión.

¿Volverá a ser lo que diga el dedito de Anaya, para sucederlo en la dirigencia blanquiazul, como planea el líder actual?

Eso se sabrá posiblemente en dos semanas y días. ¿O antes?