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MARA PURIFICADA

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Por Samuel Cantón Zetina / @SamuelCanton

A juzgar por los amagues de la senadora Marybel Villegas, su archienemiga Mara Lezama será la candidata de MORENA a gobernador de Quintana Roo.

Por un lado, insiste en mantener en redes la posibilidad -según ella- de que Rafael Marín sea el candidato, y por el otro, amenaza con que “no permitirá” la reelección de Carlos Joaquín González a través de la alcaldesa.

Suena a derrota, desolación y frustración.

Todo el estado sabe que Lezama es punta de lanza de los intereses de la Mafia del Poder, de allí que la advertencia de Villegas de que se rebelará al guinda si no hay “piso parejo”, y no tolerará la continuidad de Joaquín, es por Mara.

Marybel  “tomará decisiones” si la abanderada es la ex locutora.“No se trata de una presidencia municipal, sino de la gubernatura”, enfatizó, como para que no quede duda de con quienes es su pleito.

Esas “decisiones” significa que aceptaría la nominación de otro partido.

La actitud de Mara Lezama igualmente da la impresión de ya saber que irá por MORENA, y consiste, básicamente, en alejarse verbalmente del tema de la selección del candidato, y enfocarse en presentarse en medios como ángel de la honestidad, “acorde -dijo en el Día Internacional Contra la Corrupción- con el pensamiento del presidente de la República”.

Acusada insistentemente de enriquecimiento ilícito, la también (por 20 años) ex reportera de sociales, se reinventó en prensa -paga fortunas en promocionarse, aunque el Instituto Electoral resolvió que no- como fiel intérprete (¿) de la honestidad valiente de AMLO.

En el “Salón Presidentes” del Palacio Municipal, declaró -sin pena alguna- que la lucha anticorrupción es “el estandarte” de su administración.

Hasta dijo cómo barre: “Desde arriba, como barren las escobas…”

También en campaña con la 4T por la titularidad de Turismo -ya fue segundón con Peña Nieto gracias al hermano Pedro-, el gobernador Carlos Joaquín se puso asimismoe en Modo Honesto, con el cuento de que Quintana Roo es el primer estado del país en contar con un Programa de Implementación 2021-2030 de la

Política Estatal Anticorrupción.

Él y Lezama intentan llegarle a Obrador por su lado más sensible.

Pretenden ser santificados y perdonados por sus pecados.

DEL DICHO AL HECHO

Sin embargo, la historia reciente de Cancún difiere enormemente de ese patriótico objetivo.

Apenas hace unos días, el periodista Víctor Flores recordó que cuando en los primeros meses de su gobierno se le comprobó con facturas emitidas el 4 de julio de 2019, y se le cuestionó a Mara sobre la compra de dos vehículos lujosos marca Mercedes Benz a nombre de su hijo Omar Terrazas Lezama (610 mil pesos M.N.) y del marido Omar Terrazas García (1 millón 431 mil pesos M.N), ambos pagados de contado, su respuesta fue: “Mi esposo es un empresario exitoso”.

Habría que ver -cuestionó el comunicador- desde cuándo Omar se hizo empresario, cuáles son sus negocios y cuándo se hizo exitoso, luego de su fallido intento de ser cantante, conductor de televisión local, y hasta hace poco, vocero del Atlante.

Sostuvo que por todos los señalamientos de que se hizo multimillonaria en tres años -hay demandas en FGR y la UIF-, Lezama perdió casi 100 mil votos entre las elecciones del 2018 en que (impulsada por la campaña de Obrador) obtuvo 191 mil 198 sufragios, y las de junio de este año, donde ganó la reelección con solo 101 mil 108.

Lo anterior, anotó Flores en plataformas digitales, “producto del desencanto de la ciudadanía y de la falta de resultados”.

Escribió más: (Mara) “…no ve las balaceras, los muertos, los asaltos, las ejecuciones, los secuestros, el cobro de derecho de piso, las desapariciones forzadas, el día a día del terror que viven los cancunenses; como dicen en mi pueblo, le hace falta barrio”.

Con todo y que pregona que Benito Juárez “es tierra de esperanza”.

Por otra parte, para que no se olvide, éste fue el texto -haciéndose eco de otro- que hace meses publicó este servidor.

MARA “CONTRA LA CORRUPCIÓN”

Pudo morderse la lengua…

En el Primer Encuentro del Sistema Anticorrupción -de los alcaldes electos-, Mara Lezama aseveró textual: “Debemos de cumplir con el firme objetivo de erradicar para siempre la corrupción en cualquiera de sus modalidades, de arriba hacia abajo, dando siempre el ejemplo, con acciones decididas y siempre implacables en su combate y posterior castigo”, dijo.

No obstante su vehemente lucha de papel para arrancar “de raíz” el fenómeno, hace casi un año: 19 de agosto 2020, en La Mañanera desde Querétaro, trascendió que la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) recibió dos denuncias contra Lezama Espinosa por presunto enriquecimiento ilícito.

Un periodista dijo a López Obrador: “Hay un expediente en la SEIDO, que tiene que ver con una alcaldesa de Quintana Roo. Me refiero a Mara Lezama. Ella de pronto creó una empresa con su esposo, su hermano, sus hijos, y de la noche a la mañana, en menos de dos años, desembolsó 70 millones de pesos para comprar propiedades. Esta es información que ya tiene la SEIDO. Ella siempre ha manifestado que es su amiga, usted ha dicho que es buena persona, pero… ¿tiene que dar la cara, tiene que responder, no va a dejar pasar nada en cuanto a corrupción, presidente?».

No gustó para nada la denuncia a AMLO.

Prometió que se investigaría a fondo lo relacionado a las propiedades millonarias de la alcaldesa, y que no habría impunidad.

Y repitió que él no establece relaciones de complicidad con nadie.

“Puede ser un familiar cercano, lo he dicho, mi hijo, va a doler muchísimo, mi esposa, pero si se comete un delito se tiene que castigar, sea quien sea”.

LAS DENUNCIAS

El 5 de febrero del año en curso, en el periódico El Universal, el periodista e intelectual Raúl Rodríguez Cortés escribió lo siguiente bajo el encabezado La Casa Blanca de Cancún: “Resulta que Mara Lezama, la presidenta municipal de Benito Juárez-Cancún, y aspirante a reelegirse con los colores de Morena, tiene dos denuncias por enriquecimiento ilícito, en las que se le acusa, entre otras cosas, de una truculenta operación inmobiliaria (en cierto modo parecida a la que dio lugar al escándalo de la casa blanca de Enrique Peña Nieto y su exesposa Angélica Rivera), mediante la que se hizo de una lujosa mansión en la exclusiva zona residencial de Puerto Cancún, ahora conocida como la Casa Blanca de Mara.

La primera denuncia fue presentada ante la SEIDO el 24 de junio de 2020 por Rafael Rodríguez López, representante legal del Movimiento Nacional de Seguridad y Justicia (Monseju, A.C.). En la relatoría de hechos asegura que María Elena Lezama Espinosa declinó contender por la alcaldía de Cancún en 2016 con el argumento de que había sido amenazada, pero que en realidad lo hizo porque miembros del partido (Morena), le pagaron una fuerte suma de dinero para que se

bajara de la contienda.

A partir de ese momento -asegura el denunciante- empezó a tener una vida de opulencia imposible de costear con sus ingresos como periodista y locutora de radio. Señala, además, que obtuvo seis concesiones de transporte público individual (taxis) con valor comercial de tres millones de pesos y adquirió seis camionetas Mercedes Benz valuadas en 6.9 millones de pesos. Y agrega que inició la adquisición de bienes inmuebles -que continuó en 2018, ya como presidenta municipal, mediante la empresa familiar Desarrolladora Cumpal, de la que son socios su esposo, hijos y hermano- hasta totalizar 17 propiedades.

Investigaciones periodísticas de diversos medios de Quintana Roo han documentado que, desde febrero del año pasado (2020), Mara Lezama se mudó con su familia a una lujosa residencia de dos plantas, paneles solares, embarcadero para yates, piscina, salida directa al mar Caribe estacionamiento subterráneo y amplias áreas verdes, ubicada en el número 168 de la Unidad de Condominios 69-2, en la exclusiva zona residencial de Puerto Cancún (calle Puerto Escondido 168), con mil 100 metros cuadrados y un valor comercial de 102 millones 900 mil pesos.

La segunda denuncia, por enriquecimiento ilícito, fue presentada ante la Fiscalía Especializada en Combate a la Corrupción de la FGR el 8 de septiembre de 2020 por Flor Tapia Pastrana, directora de la asociación civil Opus Magnum de México. La acompaña de la declaración 3 de 3 de la alcaldesa Lezama, en la que reporta ingresos anuales de 248 mil 837 pesos y 696 mil 192 pesos de su esposo Omar Terrazas García, para totalizar 945 mil 29 pesos. La denunciante advierte que tales ingresos no alcanzarían para pagar la renta mensual de 178 mil 500 pesos que se cobra por ese tipo de inmueble o para adquirirla por 102 millones 900 mil pesos. 

Se habría tratado de una operación inmobiliaria de permuta entre las empresas Tarjetel del Sureste (propiedad del empresario consentido de la alcaldesa, Carlos Alejandro Moreno Gálvez) y Buró Inmobiliario América, de los empresarios regiomontanos Federico Garza Santos y David Garza Lagüera, del grupo Fibra Monterrey.

Tarjetel vendió a Buró Inmobiliario el antiguo Deportivo Casa Blanca, de 18 mil metros cuadrados, ubicado en avenida Bonampak, al que presumiblemente con la ayuda de Mara Lezama, se le fusionó un terreno contiguo de 15 mil 871 metros cuadrados de la reserva ecológica de Fonatur y catalogado como área natural protegida del Programa Municipal de Desarrollo Urbano. En él se proyecta construir un desarrollo comercial y habitacional.

La operación se pactó en 171 millones 395 mil pesos, según la escritura pública 112 mil 433.

Buró Inmobiliario pagó a Tarjetel con un departamento de la Torre Emerald de la zona hotelera de Cancún, valuado en 58 millones de pesos; un departamento del condominio Marina Cóndor, de 17 millones 650 mil pesos; dos transferencias bancarias por 28 millones 972 mil 238 pesos; y dos residencias en Puerto Cancún, ambas sobre la calle Puerto Escondido con número exterior 168 y 169, valuadas en 25 millones de pesos y 44 millones de pesos, respectivamente. La del número 168 es la ahora llamada Casa Blanca de Mara.  

Ella respondió primero que se trataba de noticias falsas, y después explicó que su amigo Carlos Alejandro Moreno se la prestó para pasar la cuarentena de la pandemia. ¿No habrá sido el pago a sus “buenos oficios”? ¿Cuándo la FGR dará curso a estas denuncias?”.

Hasta ahí Rodríguez Cortés.

Tiempo después, en un debate con quienes disputó la reelección, Lezama negó la existencia de la Casa Blanca de Cancún.

Cuatro días más tarde del texto del Gran Diario de México (9 de febrero 2021), un reportero denunció en la Mañanera, ante Obrador y Marcelo Ebrard, que Mara viajó en octubre del 2020 a Denver, Colorado -en plena emergencia sanitaria-, en vuelo privado redondo que costó a los benitojuarenses 6 millones de pesos, nada más para tomarse la foto con el presidente.

En respuesta, el canciller advirtió que la alcaldesa “podría” perder su visa por violar los protocolos internacionales sobre prevención del COVID-19.

No perdió nada.

Por el contrario, en junio ganó un segundo periodo municipal (comenzó en septiembre), como candidata de “dedazo” de MORENA.

Hoy, Mara Lezama es una implacable combatiente de la corrupción…

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