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Cuauhtémoc Blanco, estrella de las canchas Inmerso, por dinero, en el fango de la política

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De risa la huelga de hambre del jugador millonario

*  Su huelga de hambre cayó en el histrionismo de la política; una cosa es jugar con los pies… y otra pensar con el cerebro. El astro mexicano ganó el cargo sin tener ningún tipo de experiencia política

 

¡…GUERRA DE PAPEL…!

 

Por BLAS A. BUENDÍA

Especial para Expediente Ultra

Para el caso es lo mismo. Cuando un personaje surgido de la nada, o mejor dicho de la barriada, para luego encumbrarse y presumir que pude hasta “gobernar” a una población, no tiene nada que ver con ese sentido de responsabilidades y que recaen en los códigos de ética y falta de probidad en cada profesión.

Como si fuera un cuento de maravillas, para Cuauhtémoc Blanco, el ex futbolista que metió muchos goles e hizo historia en el balompié mexicano y hasta en el terreno internacional, ahora resulta que se siente indignado porque el Congreso de Morelos le inicio un Juicio de Procedencia, mejor dicho, un juicio político por su mala conducción administrativa como presidente municipal de Cuernavaca, porque además, ¡lo inverosímil!, no radica permanentemente en la Eterna Primavera.

Lo que da risa y un sentido de coraje es leer cómo Cuauhtémoc Blanco, asumiendo una posición de “humildad”, busque engañar hasta a los medios de comunicación exhibiendo una gigantesca pancarta que dice: “Respeto al Voto Ciudadano. El pueblo está con Cuauhtémoc Blanco”, en el marco de una huelga de hambre en contra de la decisión del Congreso morelense para removerlo de su cargo.

Una cosa es pensar con las patas, y otra con el cerebro cuando se tiene una amplia y seria responsabilidad de llevar la conducción administrativa pública de un municipio, el más importante de Morelos, donde Cuauhtémoc Blanco “llegó ahí por sus bonitas patitas”, y no por ser un profesional en el quehacer político o que aleatoriamente sea un científico-matemático, un gran abogado, un gran médico, un gran arquitecto, un gran ingeniero, en fin… solamente un simple jugador llanero de fútbol que piensa con las patas… y que todo mundo lo ve como un ídolo.

La política mexicana es multifacética. Los partidos políticos en lugar de tender una barrera para presentar opciones de gobernabilidad ante el electorado, recoge el cascajo que encuentre en el periplo de hallar a personajes populares. Es el ejemplo del famoso Cuauh…

El valor intrínseco de contar con gobernantes de “alta calidad” está en chino porque estudiados o no estudiados, pareciera que todos están cortados por el mismísimo filo de la navaja de la corrupción y la impunidad. Hasta para ser “defraudador profesional” hay que tener clase y estilo, dicen los entendidos.

Ahí tenemos muchos ejemplos, el ex gobernador Javier Duarte de Ochoa, por el estado de Veracruz, que ahora anda a salta de mata para no ser encarcelado -enjuiciado prácticamente ya lo está- para que pague todas sus pillerías cometidas durante su gestión administrativa y los asesinatos impunes que se registraron durante su mandato, y más aún en contra de periodistas críticos.

Otros casos como la suspensión de sus derechos políticos del ex gobernador de Quintana Roo Roberto Borge Angulo por dañar la imagen de los priistas por presuntos actos de corrupción y enriquecimiento ilícito; cuando paralelamente expulsan del PRI a Tomás Yarrington, ex gobernador de Tamaulipas, por tener cuentas pendientes con la justicia federal y con ello también deteriorar la imagen partidista que lo llevó al poder y se sirvió de él.

Yarrington Ruvalcaba desde el año 2004, viene enfrentado acusaciones por presunto narcotráfico y lavado de dinero, por lo que la PGR ha ofrecido una recompensa de 15 millones de pesos para quien otorgue información fidedigna del paradero de este presunto criminal que desde el 2012 fiscales federales norteamericanos lo acusan de aceptar millones de dólares en sobornos por los cárteles del narcotráfico e invertir el dinero en bienes y raíces en Texas.

Es tan grande el galimatías de la corrupción que el modus operandi ha conformado una especie de “cofradía de corruptos sin fronteras”, toda vez que la Secretaría de la Función Pública federal reportó en su Informe 2012-2016, que acerca su lupa investigadora en 5,649 casos por corrupción, a igual número de malos funcionarios que han sido evidenciados por sus acciones en las empresas paraestatales como Petróleos Mexicanas-Pemex Cogeneración y Servicios (en su mayoría), siguiéndole el ISSSTE, cuyo instituto vive una de sus peores crisis en el abasto de medicamentos.

Y vaya paradoja, los corruptos se hallan en todos los sitios, y si hablamos del aparato de justicia  del Estado de México, el nuevo fiscal mexiquense Alejandro Gómez Sánchez admitió que la ahora fiscalía –antes procuraduría- registra altos niveles de corrupción, y anunció que hasta el momento han aplicado sanciones a más de 600 servidores públicos de esa institución por diferentes motivos.

Durante su comparecencia ante los legisladores del Edomex, previo a su nombramiento, comentó que más de 200 de esos servidores han sido dados de baja, destituidos o separados de su labor, y advirtió la necesidad de depurar la institución y migrar del esquema actual a uno de verdadero servicio profesional de carrera.

Por eso… el de Cuauhtémoc Blanco, ¿payaso o histrionismo “político” su huelga de hambre?, es lo que considera la vox populi e incluso sus adversarios políticos advierten que una de las polémicas que rondan su imagen está en los señalamientos de que recibió pagos para competir por el cargo. Eso, a todas luces, se tipifica como corrupción.

No obstante de ello, el Congreso de Morelos a raíz de las irregularidades que se fueron revelando aprobó la realización de un juicio al popular Cuauhtémoc, que además, lo culpan de falsificar documentos, abandonar el cargo, no reunir requisitos para ser electo y de desvío de recursos.

Pese a ello, personas en Cuernavaca se vienen reuniendo para dar apoyo a Cuauhtémoc Blanco, pero su caso sigue adelante ya que el Tribunal Superior de Justicia morelense ensambló una comisión para analizar el juicio político que aprobó el Congreso local contra el ex futbolista.

Por lo pronto, a la Eterna Primavera de Cuernavaca se le suma un atractivo turístico más ya que el ex futbolista inició su huelga de hambre en frente de la Catedral de Cuernavaca.

En su página de Facebook, Cuauhtémoc Blanco escribió: “Me persiguen porque yo he denunciado (…) actos de corrupción y de abuso de autoridad”, sin dar mayores líneas de investigación.

Lo cierto es que a Cuauhtémoc Blanco se le puede hallar con toda seguridad y certeza, en los casinos del Hipódromo de las Américas, donde es un ludópata trasnochado y empedernido, donde para jugar a los rodillos del Jak, gana o pierde enormes sumas de dinero. Es ahí el sitio donde podría tener una “oficina anexa” para resolver los problemas sociales, políticos y laborales de la capital morelense, la siempre calurosa y bella, Cuernavaca, siempre y cuando los exista, de lo contrario, ¡no molesten al jefe!

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