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Perra paliza

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Foto: empresayeconomia.republica.com

La imagen dio la vuelta al mundo. El primer ministro británico Boris Johnson se presentó a votar en la elección general de Reino Unido acompañado de su perro Dilyn. La mascota había pasado del peor desamparo a vivir en el número 10 de la calle Downing, luego de ser adoptado por Johnson y su pareja.

Abandonado por criadores de perros en una granja del sur de Gales, Dilyn nació con la mandíbula torcida y tuvo que ser operado. Después de depositar su voto, el primer ministro cargó al perro y le plantó un beso en la cabeza.

The cute factor, como llaman allá a la irrupción del simpático Dilyn en la contienda electoral, pudo haber tenido un efecto en el resultado de los comicios, en los que el Partido Conservador, de Boris Johnson, obtuvo un triunfo aplastante sobre los laboristas de Jeremy Corbyn, amigo personal del presidente Andrés Manuel López Obrador, quien lo recibió en Tabasco hace exactamente tres años.

Según proyecciones, los conservadores habrían obtenido 368 asientos –en una cámara de 650–, 51 más que en la pasada elección general, celebrada en 2017. Se trata del mayor triunfo de los tories desde 1987, cuando Margaret Thatcher era la primera ministra británica.

Los laboristas apenas alcanzarían 191 asientos, 71 menos de los que consiguieron hace dos años. Nada atractivas parecieron sus propuestas socialistas al electorado. Para encontrar una derrota semejante para ese partido hay que remontarse a los tiempos de la preguerra. En la elección de 1935, cuando eran liderados por Clement Attlee, lograron 154 bancas. El de ayer es el peor resultado en 84 años.

La súper mayoría conservadora tendrá efectos indudables. Significa un voto de confianza para concluir el Brexit. La salida de Reino Unido de la Unión Europea se decidió en un referéndum hace tres años y medio. Ante el rechazo del Parlamento para aprobar el acuerdo de salida negociado con Bruselas –primero por Theresa May y luego por su sucesor Boris Johnson–, la fecha para concretar el Brexit se ha tenido que mover tres veces: del 29 de marzo al 12 de abril al 31 de octubre y, por último, al 31 de enero.

Están contados, pues, los días de permanencia del Reino Unido en la Unión Europea. Lo que puede venir es incierto. Quizá más proteccionismo comercial, más incertidumbre económica y más nativismo. Incluso existe la posibilidad de que la Gran Bretaña se parta, pues los nacionalistas escoceses –que quieren permanecer en el bloque de naciones– se llevaron 55 asientos en el Parlamento.

BUSCAPIÉS

*Ayer se reiniciaron las obras del tren México-Toluca. Elementos de la Guardia Nacional resguardaron los trabajos en Ocoyoacac, donde comuneros llevaban años exigiendo dinero a cambio de dejar que avanzara el proyecto. El gobierno federal parece haber entendido que necesita dar señales concretas de certeza a las inversiones, pues el mero anuncio del acuerdo sobre el T-MEC no iba a alcanzar para ello.

*Dice mi amigo y compañero de páginas José Elías Romero Apis que los embajadores de México pasaron de escribir libros a robárselos. Tiene razón. Entre quienes produjeron obra como diplomáticos hay que incluir a José Rubén Romero (Apuntes de un lugareño), Jaime Torres Bodet (Sin tregua), Octavio Paz (Viento eterno), Agustín Yáñez (La tierra pródiga) y Carlos Fuentes (Terra Nostra)

*Como le adelanté en este espacio el martes pasado, Evo Morales dejó México para no volver. La semana pasada se fue a Cuba, alegando que tenía que recibir un tratamiento (como si aquí no hubiera médicos) y, ayer, justo cuando se cumplía un mes de su llegada como exiliado, el expresidente de Bolivia anunció que ya estaba en Argentina. Una de las primeras cosas que se supo de él –vía el canciller argentino Felipe Solá– es que allá se siente mejor que en México.

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